SIGMADIEZ

Víctimas de nuestra mente

Si has vivido lo suficiente sabes que las personas están gravemente heridas. Cuando eres joven y tienes poca experiencia tiendes a pensar dos cosas. Por un lado que hay alguien por ahí que es perfecto y por el otro que hay alguien por ahí que es perfecto para ti. Es probable incluso que encuentres a esta persona hipotéticamente perfecta, a al que verás en un estado de delirio y te enamores perdidamente de ella amando más a tu propia imagen de perfección que a la persona en sí. Pronto te das cuenta de que estas dos máximas son incorrectas y de que nadie es perfecto.

Estamos hambrientos. Tenemos hambre de aprobación, hambre de atención, hambre de afecto. Tenemos hambre de libertad para aceptar la vida, conocernos y ser realmente nosotros mismos. Pero ese hambre, atrae una serie de consecuencias asociadas, sobre todo si no se sabe gestionar bien y una de las consecuencias principales es nuestra propia victimización.

Sufrir es algo inevitable, lo que cambia es la forma de reaccionar ante ese sufrimiento. La ciencia determina nuestros sentimientos y como influyen en nuestra conducta. Por lo tanto, para modificar esa conducta debemos modificar nuestros sentimientos y para modificar nuestros sentimientos, debemos cambiar nuestros pensamientos.

A lo largo de nuestras vidas tendremos experiencias desagradables, cometeremos errores y no siempre tendremos lo que queremos. Eso forma parte del hecho de ser humano. El problema y la base de nuestro sufrimiento constante es la creencia de que el malestar, los errores y la decepción indican algo sobre nuestra valía. La creencia de que las cosas desagradables en nuestra vida son lo que nos merecemos.

Todos en nuestra vida podemos padecer algún tipo de desgracia o abuso provocado por las circunstancias en algún momento. Somos víctimas de un ataque que viene del exterior y no podemos hacer nada contra ello.

En cambio, el victimismo procede del interior. Nadie puede convertirnos en víctimas excepto nosotros mismos. Muchas veces nos aferramos a nuestra propia victimización y desarrollamos una mentalidad de víctima. Una forma de pensar rígica, culpabilizadora, pesimista, atrapada en el pasado, implacable y castigadora fuera de los límites saludables. El monólogo interior hace que nos convirtamos en nuestros propios carceleros.

“Considera cuan vehementes son los sentimientos de los animales y sin embargo, cuan cortos. Cuando la fiera ha vuelto algunas veces a su guarida despoblada por el cazador, y siguiendo los ratros de sus cachorros, ha reccorido el bosque, en muy poco tiempo extingue su rabia. Las aves lanzan agudos fritos alrededor de su despojado nido y en pocos momentos después se calman y emprenden el acostumbrado vuelo. Ningún animal lamenta por mucho tiempo la pérdida de sus hijos, si no es el hombre, que ayuda a su dolor, no siendo su aflicción como la experimenta sino como se la propone. […] El fuego quemará a todos, el hierro tendrá sobre todos los cuerpos su propiedad de cortar. Pero la pobreza, el luto o la ambición impresionan a unos y a otros según influye en ellos la costumbre haciéndonos débiles y cobardes”

Séneca

Piensas que no eres lo bastante bueno o que no hay sitio para tí en el mundo. Así es como malinterpretamos los hechos en nuestras vidas. Como asumimos las cosas sin comprobarlas. Como nos inventamos una historia que nos explicamos a nosotros mismos reforzando lo que ya sabemos.

No podemos elegir tener una vida sin dolor. Pero podemos decidir ser libres, escapar del pasado suceda lo que suceda y adaptarmos en la medida de lo posible.

Tal vez a vida sea un estudio de las cosas que no tenemos pero nos gustaría tener y de las cosas que tenemos pero que no nos gustaría tener, pero es importante cambiar el enfoque. En lugar de preguntarnos ¿por qué vivimos? la pregunta es ¿qué puedo hacer con la vida que he recibido?

Cuando nuestra necesidad de autorrealización entra en conflicto con nuestra necesidad de valoración positiva (o viceversa) podemos optar por reprimir, esconder o ignorar nuestra propia personalidad y deseos. Cuando llegamos a creer que no hay manera de ser amado ni de ser auténtico, corremos el riesgo de negar nuestra verdadera naturaleza.

Los comportamientos autodestructivos surgieron en primer lugar como comportamientos útiles, como cosas que hacían para satirfacer una necesidad de aprobación, afecto o atención. Una vez que descubres por qué has desarrollado determinado comportamiento (despreciar a los demás, comer demasiado, unirse a personas iracundas…) puedes asumir la responsabilidad de mantener o no dicho comportamiento. Puedes aprender a cuidarte mejor y a aceptarte dándote cuenta de que cuando anestesiamos nuestros sentimientos con comida, alcohol u otras conductas compulsivas no hacemos más que prolongar nuestro sufrimiento.

Pensamos que el tiempo lo cura todo pero no es así. El tiempo no cura, lo que cura el lo que haces con el tiempo. Curarse es posible cuando decidimos asumir la responsabilidad. Cuando decidimos correr riesgos y, por último, cuando decidimos liberarnos de la herida y dejar atras el pasado o la pena.

La mayoría de nosotros queremos un dictador para poder pasarle la pelota y decir “tú me has obligado a hacer esto. No es culpa mía”. Pero no podemos pasarnos la vida debajo de un paraguas ajeno y luego quejarnos de que nos estamos mojando. Mientras responsabilicemos a otra persona de nuestro propio bienestar continuaremos siendo víctimas.

Puedes vivir para vengarte del pasado o para enriquecer el presente. Puedes vivir en una prisión o dejar que ese pasado sea el trampolín que te ayude a alcanzar la vida que deseas.

La ira no es un valor, solo un sentimiento. Significa que estas vivo. La ira, por muy absorvente que sea, nunca es la emoción más importante. Solo es la punta de la lanza. Una fina capa superior expuesta a un sentimiento mucho más profundo. El verdadero sentimiento disfrazado por la máscara de la ira es habitualmente el miedo. Y no puede existir amor y miedo al mismo tiempo.

Cuando pierdes los estribos, puede que te sientas fuerte en el momento pero en realidad estas entregando tu poder. La fuerza no consiste en reaccionar sino en responder. Sentir lo que sientes, meditar sobre ello y planear una acción que te aproxime al objetivo.

Los instintos más básicos y poderosos como la sed, el apetito, la ira, la alegría y la lujuria pueden ascender con facilidad, adueñarse de nosotros y pugnar entre ellos. No es fácil lograr la resilencia y la fuerza de un espíritu unido pero una casa dividida contra sí misma no se sostiene.

Una persona que no está bien compensada reacciona de manera exagerada ante la más mínmima señal de frustración o de fracaso. No se la puede satisfacer porque no puede conseguir lo que quiere e incluso el argumento más débil la puede paralizar. Así pues, a una persona con grandes conflictos, aunque arremeta con cólera y se revelva, se la puede detemer metafóricamente poniéndole un solo dedo en el pecho.

La duda nos carcome y la certidumbre nos aplasta. Esas fueron las dos alternativas que pronosticó Nietzsche para lo que iba a suceder tras la muerte de Dios.

Nunca he conocido a nadie que decidiera conscientemente vivir en cautividad. Sin embargo, si he sido testigo una y otra vez de lo dispuestos que estamos a entregar nuestra libertad espiritual y mental. Es decir, ceder a otra persona o entidad la responsabilidad de guiar nuestras vidas y de decidir por nosotros. Para ver más sobre como esto ha influido negativamente en el curso de la historia, puedes leer esta entrada

Por muy pequeños que seamos en el gran plan de universo y el tiempo, cada uno de nosotros es un pequeño mecanismo que hace que la rueda gire. A veces, en los peores momentos de nuestras vidas, lo momentos en los que nos asedian los deseos negativos que amenazan con desquiciarnos con la insostenibilidad del dolor que debemos soportar, son en realidad los momentos que nos llevan a entender nuestra valía. Es como si adquiriéramos consciencia de nosotros mismos como un puente entre lo que ha sucedido todo lo que sucederá.

Nuestras experiencias dolorosas no son un handicap sino un regalo. Nos proporcionan perspectiva y sentido. Una oportunidad de encontrar nuestro objetivo y nuestra fuerza

No sabemos a donde vamos, no sabemos qué va a pasar pero nadie puede quitarte lo que pones en tu mente.

Proponte algo profundo y excelso. Si a medio camino encuentras una vía mejor, cambia de rumbo. Pero cuidado, no es fácil distinguir entre cambiar de senda y rendirse. Elige la mejor meta que se te ocurra e intenta alcanzarla, aunque te tambalees. Percátate de tus errores y malentendidos, afrontalos y corrígelos. Ordena tu historia: pasado presente y futuro.

La disciplina y la transformación te impulsarán hacia delante. Con voluntad y suerte encontrarás una historia magnífica que mejorará con el tiempo y quizá incluso te brinde algo más que unos pocos momentos de alegría y satisfacción.

Todo lo que no se renueva se estanca y no cabe duda de que una vida sin curiosidad, ese instinto que nos empuja hacia lo desconocido, sería una forma de existencia emasculada. Manten un pie en el orden mientras estiras el otro a tientas hacia lo desconocido. Solo así podrás encontrar el equilibrio

Para escribir este artículo he utilizado como base el libro “La bailarina de Auschwitz” de Edith Eger y “Más allá del orden” de Jordan B. Peterson

La importancia del sueño

El sueño puede considerarse el más absurdo de los fenómenos biológicos. Cuando estas dormido eres vulnerable, no puedes buscar alimento ni socializar y te hace vulnerable a los depredadores. Por estos factores debería haberuna fuerte presión evolutiva para evitar la aparición del sueño. Por ello, si durante toda la evolución no se ha suprimido el sueño como tal, es porque sus tremendos beneficios superan con creces a los riesgos y las desventajas.

No hay ningun organo principal del cuerpo ni ningún proceso cerebral que no mejore a través del sueño y que no se vea perjudicado cuando no dormimos lo suficiente. Las deficiencias físicas y mentales causadas por una noche de mal sueño superan con creces a las causadas por la ausencia de comida o ejercicio.

Cada criatura viviente del planeta tiene un rítmo natural o también llamado rítmo circadiano. El rítmo circadiano del ser humano es de aproximadamente 24 horas y 15 minutos. Este reloj biológico se aloja en el centro del cerébro y recibe el nombre de núcleo supraquiasmático. Este núcleo de nombre casi imprununciable se aloja en el punto de cruce de los nervios ópticos que provienen de los globos oculares y se sirve de la información que recibe de la luz para corregir nuestra inexactitud temporal. A su vez controla una gran serie de comportamientos entre los que se incluyen cúando quieres estar despierto y cuándo dormido. También controla la temperatura corporal, disminuyéndola o aumentádola a lo largo del ciclo, independientemente de si estas dormido o despierto.

A partir de las instrucciones del núcleo supraquiasmático, el aumento de la melatonina comienza poco despoues del anochecer y es liberada al torrente sanguíneo desde la glándula pineal. Por lo tanto esta sustancia ayuda a regular el momento en el que ocurre al sueño, avisando de la oscuridad a todo el cuerpo.

Una vez que el sueño está en marcha, la concentración de melatonina disminuye hasta que el amanecer bloquea la liberación de esta.

Con cada minuto que estas despierto, una sustancia llamada adenosína se está acumulando en tu cerebro lo que provoca un deseo cada vez mayor de dormir. Esto se conoce como presión del sueño. Esta señal de la adenosína la puedes silenciar de forma artificial tomando una sustancia química que te hará sentir más alerta y despierto: la cafeína.

La cafeína desactiva los receptores de adenosina y bloquea la señal de somnolencia. Es el equivalente a taparse los oídos con los dedos para silenciar un sonido. Esta sustancia tiene una vida media de 5 a 7 horas en el cuerpo (cuanto más viejos somos más tarda nuesro cerebro y nuestro cuerpo en eliminar la cafeína) e incluso los cafes descafeinados contienen entre un 15 y un 30% de la cafeína que contendría un café normal. Una vez que el hígado elimine toda la sustancia, sobrevendrá toda la somnolencia acumulada antes de tomar el café, sumada a la adenosina que se ha ido acumulando en estas horas.

Por fin cuando te vas a la cama se produce una evacuación masiva de adenosína y despues de aproximadamente 8 horas de sueño la purga estará completa.

Cuando permanecemos despiertos se bloquea ese drenaje y el cerebro no puede librarse de la presión química del sueño. Por otro lado el ritmo circadiano sigue su curso sin tener en cuenta si estás dormido o no y esto provocará los desajustes que veremos más adelante.

DOS TIPOS DE SUEÑO

Durante la noche nos vamos moviendo entre las fases no-REM y REM del sueño cada aproximadamente 90 minutos. En la primera mitad de la noche, la gran mayoría de estos ciclos se consumen con un sueño no-REM profundo y muy poco sueño REM pero a medida que nos adentramos en la segunda mitad este equilibrio cambia. Dada la limitación física impuesta por el número de neuronas el cerebro tiene que encontrar el punto óptimo entre mantener la información antigua y dejar espacio suficiente para la nueva. Por ello, la primera parte de la noche se hace un trabajo de limpieza y eliminacion de conexiones neuronales innecesarias y en la etapa de sueño REM que viene despues, se refuerzan las conexiones necesarias.

Por esto, aunque solo pierdas un 25% de horas totales de sueño, en realidad estas perdiendo de un 60 a un 90% de sueño REM.

Cuando nos quedamos dormidos, el tálamo, que es la puerta sensorial situada en el centro de cerebro, bloquea la transferencia de señales procedentes de la percepción (sonido, vista, tacto…) hacia la parte superior del cerebro o cortex. Esto no solo hace que perdamos el sentido de la conciencia sino que hace que no soñemos en la fase no-REM y perdamos la percepción del tiempo.

Durante el sueño REM el cerebro parece estar despierto, en cambio el cuerpo está completamente paralizado. Esta característica denominada atonía es instigada por una potente señal de desactivacion que se transmite a lo largo de toda la médula espinal desde el tronco cerebral. Esto se produce para que el cerebro pueda soñar con seguridad

EL SUEÑO EN OTRAS ESPECIES

Todas las especies estudiadas por los científicos duermen, incluyendo moscs, abejs, cucarachas, ranas, tortugas, gusanos,etc. Estudiando la evolución se podría decir que el sueño fue el primer estado de vida en este planeta y fue a partir del sueño de donde surgió la vigilia.

Ninguna de las posibles explicaciones (tamaño, dondicion de presa o depredador, vida diurna o nocurna etc) explica la diferencia de sueño entre especies de forma útil. Lo que si se sabe es que una mayor complejidad del cerebro en relacion con el tamaño del cuerpo da como resultado mas horas de sueño.

No todas las especies pasan por todas las etapas del sueño pero sí todas pasan por la fase de no soñar o no-REM. Parece ser que el sueño REM esta reservado a las especies que han aparecido despues en la línea evolutiva como es el caso de los mamíferos (salvo orcas o delfines ya que obviamente si el sueño REM les paraliza el cuerpo no podrían nadar y acabarían ahogándose). Los osos y los lobos marinos por ejemplo cuando están en tierra pasan por fases REM y no-REM pero cuando estan en el océano la fase REM desaparece.

Algunos animales cuentan con sueño unihemisférico, es decir, durante una parte de la noche, una mitad del cerebro se encuentra totalmente despierta y a la mitad de la noche se intercambian para que la parte vigilante pueda disfrutar del merecido sueño no-REM reparador. Incluso esto se ha observado en los humanos, cuando duermen en sitios a los que no están acostumbrados, por ejemplo, un hotel, una parte del cerebro permanece ligeramente despierta para vigilar. Si alguna vez has dormido mal en un hotel, ya sabes la razón.

EL HOMO SAPIENS

Cuando la sociedad pasó de ser agrícola a industrial, el ser humano abandonó el sueño bifásico, es decir, un periodo nocturno de sueño acompañado de una pequeña siesta. Se ha demostrado que las sociedades que han incorporado la siesta en sus patrones acompañada de una dieta saludable son las claves de una larga vida.

La cantidad de tiempo que dormimos es notablemente menor que los demas primates (de 10 a 15 horas) y tenemos una cantidad desproporcionada de sueño REM. Pasar de dormir en los árboles a dormir en el suelo catapultó al homo sapiens a la cima de la pirámide de la evolución. Dado a nuestro alto grado de sueño REM, tenemos mayor inteligencia cognitiva y nuestro nivel sociocultural es más complejo. Por ello, el sueño REM podría haber acelerado el control racional de nuestras emociones primitivas iniciales.

Nuestra regulación emocional depende en gran parte de la calidad de sueño REM que tengamos cada noche. Por otro lado esta fase del sueño también alimenta la creatividad. A medida que se mejoraban los circuitos emocionales y creativos del cerebro, este necesitaba cada vez más sueño REM nocturno debido a los sistemas neuronales cada vez más exigentes y con esta retroalimentación positiva empezamos a formar, organizar, mantener y modelar deliberadamente grupos cada vez más amplios.

EL SUEÑO EN LAS ETAPAS DE LA VIDA

Antes de nacer, el feto pasa la mayor parte del tiempo en un estad parecido a la fase REM del sueño. Aproximadamente en la semana 23 del embarazo se empieza a producir el sueño no-REM y REM pero dado que el cerebro no se ha formado en su totalidad, no hay un mecanismo que evite los movimientos corporales bruscos. De ahí que durante esta etapa aparezcan lo que vulgarmente se denomina como “patadas” del feto. En esta etapa el feto pasa unas 6 horas de sueño no-REM, 6 horas de sueño REM y otras 12 de un sueño intermedio que no se podría precisar y solo en el tercer trimestre surgen destellos de vigilia real.

En la última semana del embarazo, el feto alcanza el máximo de sueño REM que logrará en toda su vida. Este empujón final ayuda a construir la última fase del cerebro.

Una vez que el feto ve la luz, el sueño REM sigue dominando el periodo que está dormido, construyendo calles y carreteras neuronales que originaran pensamientos, sentimientos decisiones y acciones. De hecho, los niños autistas tienen entre un 30 y un 50% menos de sueño REM

Otro inhibidor potente de este sueño REM en el feto es el alcohol, ya que atraviesa sin priblemas la barrera placentaria y afecta facilmente al desarrollo del feto. Hay estudios que relacionan el consumo de alcohol de la madre en el embarazo con enfermedades neuropsiquiátricas en el niño, incluido el autismo.

Hasta el año de desarrollo, el nucleo supraquiasmático del bebe no toma las riendas para establecer el rirmo circadiano y medida que va creciendo el sueño REM se va estabilizando hasta alcanzar un 80/20 a favor del sueño no-REM en la adolescencia.

A los nueve años, el ritmo circadiano hará que el niño se duerma en torno a las 9 de la noche. Cuando cumple 16 el aviso de oscuridad y sueño sucede unas horas más tarde. Por ello, pedirle a tu hijo adolescente que se vaya a la cama a las diez es el equivalente circadiano a perdirte a ti mismo que te vayas a dormir a las siete u ocho. .

A medida que te adentras en la cuarta década de vida se produce una reducción palpable del sueño no-REM profundo.

Para empeorar las cosas, a medida que envejecemos la fuerza del ritmo circadiano y la cantidad de melatonina que se liebera cada noche disminuyen.

Las personas mayores sufren una reducción en la eficiencia del sueño provocando durante la vigilia malestar físico, inestabilidad mentas o estado de alerta reducido, que enseguida los familiares asocian con la demencia, pasando por alto la probabilidad de que se deba a un mal patrón del sueño.

Para no hacerlo más largo, voy a dejar aquí el artículo de hoy. Para escribirlo, he tomado como referencia los estudios del neurólogo Maattwe Walter sobre el sueño, contenidos en su libro Por qué dormimos.

Si os interesa el tema y me lo pedís en los comentarios, puedo hacer una segunda parte explicando por qué dormimos, como la falta de sueño está detras de problemas cardiacos, cancer y en general una vida más corta, como afectan las pantallas por la noche y al final daré una serie de consejos para dormir mejor.

Mi mejor inversión

Creo que no hay ninguna duda de que mi mejor inversión y que creo que la tuya también debe de ser así es la inversión en mi mismo. A lo mejor no era la respuesta que buscabas al entrar en este artículo. Esperabas una smallcap rara con la que hubiese multiplicado mi dinero por varias veces o algo así.

Piensa en términos de empresa. Tú eres tu mejor activo. Al igual que hay compounders que aprovechan lo que van generando para reinvertir en ellas mismas y están en constante crecimiento aprovechándose del interés compuesto, tu puedes elegir el mismo camino o, por otro lado, seguir el camino de las empresas que se estancan e incluso de las que quiebran. La inversión en uno mismo es muy poderosa. Cada euro que gastes en cuidarte, comer bien, leer libros, escuchar podcast, hacer ejercicio o cualquier cosa que te enriquezca física o mentalmente, a parte de hacer ahorrar una cantidad de dinero mucho mayor en sanidad en el futuro, te estará convirtiendo en una persona preparada que vale cada vez más.

Incluso si no tienes mucho dinero, con que no lo gastes en cosas que te empeoran, ya tendrás mucho ganado.

Lo único seguro que tienes en la vida y que nadie te puede arrebatar es tu cuerpo. La sabiduría estoica nos recuerda que todo es transitorio y en cualquier momento te puede ser arrebatado. Tus bienes, tu casa o tus seres queridos, nada excepto tu cuerpo te pertenece. Por eso me cuesta mucho ver y entender que haya gente que decide no cuidarse, incluso a veces llegando al punto en el que la dejadez es tal, que la conducta se vuelve autodestructiva.

Muchas veces la escusa es la falta de tiempo pero en realidad es una falta de prioridades. Si tu prioridad no es cuidar tu cuerpo entonces no entiendo cuál puede serlo. Si no eres capaz de cuidarte es muy difícil que tengas confianza en ti mismo, que te quieras y que te aceptes, porque lo más importante lo estas descuidando. El amor empieza en cuidarse a uno mismo y es muy importante cuidar de tu mente y de tu cuerpo con acciones como hacer ejercicio, leer o  meditar.

Piensa en lo que demuestra de ti mismo, por ejemplo,  que no leas o que no quieras aprender cosas nuevas. Una total falta de ambición. Si eso es lo que quieres, perfecto, pero si no quieres vivir en este mundo por inercia, empieza por la acción más simple que es leer. Aunque sean 5 paginas al día. Eso ya son 7 libros al año de una media de 250 páginas.

En la vida, todo el mundo quiere ser como un deportista profesional el día de la competición, pero nadie quiere serlo los 364 días anteriores. Todo el mundo quiere levantar más peso que el otro y correr más que el nadie. La gente ve el resultado pero no el trabajo que hay detrás. Muchos no están dispuestos a poner encima de la mesa el sacrificio necesario para conseguir ese objetivo y ante ello, la reacción natural es la queja, la crítica y la desazón.  Para maximizar el beneficio, necesitas también hacer un incremento proporcional en el esfuerzo. Todo el mundo consideraba a Mozart con un talento innato para tocar el piano. Lo que poca gente sabe es que con 30 años tenía los dedos con artrosis de tanto practicar.

Pensamos de la A a la Z. Interesados en la A y obsesionados con la Z, a menudo nos olvidamos de todo lo que hay entre la B y la Y. Tenemos la falsa percepción de que el mundo gira en torno a nosotros y los eventos suceden a nuestro capricho. En consecuencia trotamos cuando deberíamos correr o, peor todavía, cuando deberíamos volar. Inevitablemente después nos sorprendemos de que no haya ocurrido nada grandioso, de que no se hayan presentado oportunidades, de que se hayan apilado nuevos obstáculos o de que nuestros enemigos finalmente se hayan unido contra nosotros. Cuando estés desalentado en la persecución de tus objetivos, no te quejes de que no tienes lo que quieres o de que ese obstáculo no se mueve del sitio si ni siquiera lo has intentado todavía. Que las condiciones no sean las idóneas no significa que no puedas actuar. Si quieres crear inercia tendrás que hacerlo ya poniéndote de pie y dando el primer paso. Lo que bloquea el camino es ahora tu nuevo camino.

Hemos cambiado escasez por abundancia, movimiento por sedentarismo, naturaleza por asfalto, pequeñas dosis de estrés como exposición al frío, al calor, esfuerzo o hambre, por exceso de confort…A cambio recibimos enfermedad, física y psicológica y cada vez menos capacidad de adaptación a los cambios externos.

Una piscina es una creación artificial. Un recipiente muy grande de agua donde no hay un sistema natural que haga que el agua que entra fluya a otro lugar y por lo tanto se depure. Por ello se necesita crear un sistema artificial de circulación de agua y tratarla con una serie de productos químicos para que el agua no enferme.

Nuestro cuerpo tiene sus propios canales por los que fluye la energía y cuando esta se estanca aparecen los desequilibrios y la enfermedad que, al igual que al agua, tratamos con productos químicos o medicamentos. Por eso quiero que comprendas que la mejor manera de permanecer sano, mover la energía corporal y establecer un equilibrio es haciendo ejercicio y trabajando principalmente tres áreas: el ejercicio aeróbico, la fuerza y la flexibilidad.

Está demostrado mediante muchos estudios que el ejercicio aeróbico proporciona felicidad, por ejemplo reduciendo significativamente la depresión, el entrenamiento de fuerza una vida más larga evitando la sarcopenia entre otros y la elasticidad una mejor salud en general. Un cuerpo flexible esconde una mente flexible. Si además de flexible es también fuerte y resistente el beneficio es exponencial.

El ser humano está diseñado para realizar cualquier tipo de  actividad física y cuando no la hace,  todos los sistemas se  ven afectados,  desde las células, los órganos y en definitiva la mayoría de  las vías metabólicas se degradan a muchos niveles.

En esa degradación aparece el síndrome metabólico como principal causante de episodios cardiacos, obesidad, diabetes y otros trastornos relacionados. El ejercicio físico y la dieta son herramientas muy potentes contra este síndrome pero la paradoja se da porque en el momento en el que estás haciendo ejercicio, el cuerpo responde a ese estrés de manera muy similar de la que lo haría en ese síndrome metabólico. El ejercicio produce una respuesta al estrés aumentando el riesgo de episodio cardiovascular de forma aguda pero cuando el estrés pasa, de manera hormética, el cuerpo se adapta y a largo plazo se fortalece.

De esta manera podríamos decir que la respuesta a ese estrés está a nuestro servicio para salvarnos la vida. De manera ancestral el ser humano siempre ha  hecho ejercicio como respuesta a una necesidad biológica, por ejemplo la de alimentarse o salvar la vida. De igual manera que no tendría ningún sentido decirle a un hombre de las cavernas que no corriese huyendo de un león ya que le puede dar un infarto, cuando eliminas de la ecuación  esa amenaza es cuando aparece la paradoja mencionada. Se aumenta el riesgo momentáneo de sufrir un evento cardiaco y esto  produce en el cuerpo una adaptación que disminuye el riesgo de sufrirlo.

Hipócrates, el fundador de la ciencia griega de la medicina allá por el siglo V antes de Cristo decía que la protección más importante contra la enfermedad era la moderación y una vida sana. Pensaba que el estado natural de una persona es estar sana y que la enfermedad surge a causa de un desequilibrio físico o psíquico. Por tanto la receta para estar sano era la moderación, la armonía y mantener “una mente sana en un cuerpo sano”. Los grandes sabios dijeron hace miles de años: el 10 por ciento de lo que comes te mantiene vivo, el 90 por ciento restante mantiene vivo a tu médico

En  la antigua Grecia el deporte era considerado como algo vital, un deber del ciudadano, esencial en la formación del hombre. En palabras de Sócrates, no hay educación sin deporte, solo el  hombre físicamente educado puede llegar a ser verdaderamente educado. En el mundo heleno, el deporte no respondía al concepto actual o, al menos, no del todo. Era considerado como algo mucho más valioso y recogía un amplio espectro de valores. La preparación psicológica para la competición y el respeto a los dioses imprimían un mayor ánimo al atleta y aportaba los requisitos que todo griego distinguía del hombre perfecto tanto física como moralmente. El entrenamiento del deportista era considerado como una preparación para la guerra y para la vida, un equivalente en la paz a los riesgos de la guerra, una válvula de escape para el valor y el instinto de la competividad.

Aristóteles vio en el deporte la máxima felicidad que todo hombre puede pretender. No en vano la ciencia actual ha demostrado los numerosísimos efectos positivos que genera en  nuestro organismo, no solo a nivel corporal sino también a nivel cerebral ya que entre otras cosas, el deporte activa la generación de nuevas neuronas, aumenta el volumen de materia gris en el cerebro o  ayuda con el procesamiento cerebral.

NO INTENTES CAMBIAR EL MUNDO, CAMBIA TU INTERIOR

La contaminación del planeta no es más que un reflejo de la contaminación psíquica y emocional de cada una de las personas que lo componen. Todo estado interior negativo es contagioso y la infelicidad se extiende de manera más fácil que una enfermedad física. Por ello como responsable de tu estado interior, también eres responsable del planeta. Si todos los seres humanos tomasen consciencia de ello, actuasen con virtud y limpiasen su contaminación interna, también dejarían de expulsar sus residuos al planeta. Y no solo residuos sino que ¿cómo se explica que durante el s.XX el ser humano matase a cien millones de sus congéneres? ¿O que diariamente se siga causando dolor, crueldad, tortura o violencia física a una escala inimaginable tanto entre seres humanos como a las demás formas de vida del planeta? Solo aquellas personas que se encuentran en un profundo estado negativo crearían una realidad así como reflejo.

Si hay algo que me sorprende de la cultura clásica griega es su capacidad para identificar y resolver problemas inherentes a la condición humana. Filósofos como Platón, Aristóteles o Epicuro trataron muchos asuntos (política, amistad, amor, moral, justicia, teología, etcétera) que son auténticos quebraderos de cabeza en el mundo moderno hasta el punto que da que pensar que en realidad, por muchos avances científicos con los que contemos en la actualidad, mucha ciencia y muchas comodidades, no hemos avanzado nada, si no ya retrocedido,  en el campo de la condición humana desde hace 2 mil años. Prácticamente desde la Ilustración, el hombre ha estado echándole la culpa al mundo por adaptarse a su mundo interno y racional en una lucha constante entre el racionalismo o el cómo nos gustarían que fuesen las cosas y el empirismo o cómo son en realidad. Se ha intentado cambiar la naturaleza humana para que se adapte a la tecnología, se ha amañado la ética para que encaje con nuestras necesidades de empleo, se ha perdido la vida económica para que encaje con la visión y los modelos del economista de turno y, en definitiva, se ha perdido la vida humana en general para adaptarla, casi con calzador, a la narrativa imperante en el momento. En consecuencia, esta manera de actuar  contra toda la naturaleza humana nos ha vuelvo vacíos y carentes de sentido. Por ello, en esa vuelta a la moral, la justicia o el amor, los modelos de pensamiento clásico son tan actuales. Podemos negar lo que somos en un intento de autoengañarnos, pero nunca ocultarlo.

Tendría muchas cosas que contaros de este tema, pero para no hacerlo excesivamente largo y pesado lo voy a dejar aquí. Espero que os haya gustado el artículo

Las adaptaciones del entrenamiento

Si nos movemos siempre de la misma forma, adaptamos las mismas posturas y entrenamos de la misma manera, habrá zonas del cuerpo donde les llegará menos sangre que a otras y por lo tanto los tejidos de esas zonas tendrán menos capacidad de repararse, adaptarse o crecer. Esto sucede también a nivel cognitivo. Cuanto más usemos unas neuronas en concreto, mas sangre llegará a ellas y a sus vecinas y más sanas estarán. Si por el contrario otras neuronas se utilizan menos, menos sangre recibirán y eso provocara que toda la zona empeore.

Por ello, realizar las mismas tareas mentales siempre y de la misma forma es otra forma de sedentarismo y sobreespecializacion. Habrá tareas que nos resultarán facilísimas y otra que cada vez nos constarán más. Trabajar la neuroplasticidad del cerebro hace que se trabajen y se activen otras cadenas de neuronas distintas a las habituales.

Una característica de los seres humanos es que nos adaptamos muy bien a nuestro entorno y hemos desarrollado la capacidad de adaptar ese entorno a nuestras necesidades.

Desde que somos bebes, nuestro cuerpo lucha por explorar el entorno y evitar caerse. Esto va generando adaptaciones que son la base de nuestra supervivecia y locomoción. Ya el simple hecho de mantenernos erguidos fortalece la musculatura y nos permite mantener esa posición sin dificultad. Esa lucha constante de nuestro contra la gravedad para mantenerse erguido determina nuestra postura y muchas de las tensiones que sentimos en el organismo son compensaciones que nuestro cuerpo crea. Nuestro cuerpo realiza los cambios necesarios en pies, rodillas, pelvis y columna para que la cabeza se mantenga erguida incluso si eso supone crear una pequeña escoliosis, rotar la pelvis o reducir el puente de los pies.

Es importante comprender que nuestro cuerpo está cambiando constantemente hasta el día que morimos. No pasamos de ser un sistema complejo y dinámico un día a ser sencillo y estático al siguiente. Por ello deberíamos dejar de pensar en el cuerpo humano como si fuese un coche (“si hago sentadillas se me estropean las rodillas”) y pensar como lo que es, un sistema dinámico que está en continua adaptación y mejora. Un sistema en el que, si queremos que algo mejore, debemos usarlo mas y no menos.

Cuando una persona es muy sedentaria, como consecuencia de esa adaptación gran parte de la musculatura de su cuerpo estará atrofiada, es decir, no va a contribuir en el bombeo de sangre y dejará todo ese trabajo para el corazón (que tampoco está en forma) De ese modo tenemos un corazón más débil con una labor más intensa y sin ayuda de los músculos. Eso nos lleva a la siguiente frase: “ponte en forma para correr, no corras para ponerte en forma”

Por eso no es de extrañar que cuando una persona adulta empieza a correr lo vea más como una tortura que como una experiencia placentera. Es mucho mejor empezar a mejorar la calidad de la musculatura mientras se hace trabajar al corazón pero a baja intensidad (por ejemplo caminando más) que empezar con el típico “cardio”

Otra cosa importante que quiero que tengáis en cuenta es que una persona que va al gimnasio 3 veces a la semana y el resto del día lo pasa sentado es solo un 4% más activo que una persona que no hace nada de ejercicio. Por mucha intensidad que le metas en esas tres horas, jamas podras compensar las 165 horas restantes de inactividad.

Si nos fijamos lo que solemos hacer cuando entrenamos, muchas veces los movimientos y posiciones son similares a los que hacemos a lo largo del día. Movemos las mismas articulaciones y en los mismos planos y ángulos. Un ejemplo es la cadera. Pasamos de estar sentados a estar de pie durante todo el día. Esto hace que la cadera no pase, con suerte de los 90 grados. Si vamos a correr el movimiento de la cadera será casi igual que el que ya hacíamos cuando caminabamos. Si hacemos peso muerto, bicicleta, natación… solo estamos cambiando los grados en que desplazamos la cadera, la intensidad, velocidad y frecuencia.

Es sorprendente la cantidad de problemas de movilidad en hombros y caderas que no son cuestión de falta de flexibilidad muscular sino de falta de estabilidad en el tronco, las escápulas o la pelvis. En estos casos estirar resulta contraproducente, es mejor añadir primero el trabajo para tener una buena estabilidad del cuerpo e ir ganando control motor en las articulaciones de dentro hacia afuera. Empezar por las articulaciones mas cercanas a la columna e ir avanzando hasta llegar a manos y pies.

Lo mismo pasa con las contracturas musculares. Por mucho que las curemos, estiremos los músculos acortados o llevemos a cabo otros intentos por arreglar estos mecanismos de protección, si no solucionamos aquello que hace que nuestro cerebro crea que debe protegernos, los mecanismos seguiran apareciendo.

La cadera tiene muchísima capacidad de movimiento. No solo en dos direcciones (flexión hacia adelante o extensión hacia atrás), también puede rotar hacia adentro o hacia afuera, hacer abduccion, aducción e incontables combinaciones de todos estos movimientos. No solo no trabajamos ninguno de estos movimientos por norma general sino que tampoco lo hacemos en aquello con lo que intentamos compensar esta falta de movimientos. Si la cadera esta rígida, el cuerpo terminará adaptandose y traspasando su función a las rodillas o a las vertebras lumbares. Por eso es frecuente en la gente sedentaria que tenga problemas en esas zonas.

LA PROPIOCEPCION, LA NOCICEPCIÓN Y EL SISTEMA VESTIBULAR

La propiocepción es la capacidad de saber dónde está nuestro cuerpo en relación con el espacio, así como la posición de cada una de sus partes. Esto nos permite por ejemplo adaptar la fuerza cuando sujetamos un vaso dependiendo de si esta lleno o vacío o situarnos en el espacio y controlar mejor nuestro cento de realidad para no caernos, caminar, correr o saltar. Saber distribuir el peso de forma adecuada, colocarse en el espacio sin necesidad de usar la vista o calcular la tensión necesaria para ejecutar un movimiento es básico para realizar actividades físicas de forma segura y eficiente.

La nocicepción por su parte es muy importante, porque nos ayuda a detectar posibles peligros y los límites de nuestro cuerpo. Por ejemplo, cuando somos pequeños, aprendemos a movernos sin chocar con las paredes porque, cada vez que nos damos un golpe con algo, se manda una señal al cerebro. De esta manera el cuerpo va mapeando dónde acaba y dónde empiezan los objetos así como la fuerza que podemos chocar contra ellos.

Cuando pasas mucho tiempo en la misma postura sientes molestias. Esos son estímulos nociceptivos que se mandan a esa zona para que cambies de posición. Este es uno de los tipos de aprendizaje con mayores problemas en relación al sedentarismo. Nuestro cuerpo sabe cuando necesita moverse para evitar entumecerse o atrofiarse pero aprendemos a ignorarlo.

El sistema vestibular se encuentra en el oído interno y su función es detectar movimientos de la cabeza. Los receptores del oído interno mandarán esa información al cerebelo que se encargará de coordinarla con otra información para generar el sentido del equilibrio y ayudarnos a entender nuestra situación en el espacio.

Con todo lo anterior podemos llegar a la conclusión que el sentido del equilibrio es una experiencia generada por nuestro cerebro a partir de la información que le llega del oído interno, la vista y los receptores propioceptivos que tenemos en todo el cuerpo, especialmente en los pies, tobillos, rodillas , cadera y columna.

Ya que la vista suele ser nuestro sentido dominante, la propiocepción, debido a la falta de variedad de movimiento, no es tan buena como debería y no solemos estimular mucho el sistema vestibular, terminamos por compensar demasiado con la información que viene de los ojos. Por eso solemos tener problemas de equilibrio cuando los cerramos.

LOS ESTIRAMIENTOS

En el músculo hay diferentes receptores propioceptivos que nos permiten detectar el cambio de tensión y longitud. Los que más nos interesan a la hora de hablar de estiramientos son el huso muscular y el órgano tendinoso de Golgi (GTO). El huso regula la tensión del músculo, de hecho, la sensación que sentimos cuando estiramos es el huso muscular activándose. El GTO por su parte monitoriza cuánta tensión hay en el músculo y el tendón. Cuanta más tensión haya más se activará y al activarse manda una señal al músculo para que reduzca la tensión. Al mismo tiempo manda también una señal al huso muscular para que reduzca su sensibilidad.

Cuando estiramos un músculo lo primero que ocurre es que se activa el huso muscular y este hace que se contraiga y se tense más que es precisamente lo contrario a lo que buscamos. Por eso los estiramientos pasivos son efectivos si son largos (entre 10 segundos y 3 minutos) si lo que queremos es relajar el músculo. Para esto es particularmente efectivo un tipo de yoga que se llama Yoga yin donde se mantienen los estiramientos por largo tiempo.

HORMESIS

El organismo trata de mantener un estado de equilibrio y la hormeses es su mecanismo para mantenerlo mediante adaptación. Si no nos movemos nada, el organismo se deteriorará hasta el punto de morir. Si nos movemos de forma regular nos mantendremos sanos. Si lo hacemos mas de la cuenta perderemos nuestra salud llegando incluso a morir. Lo mismo ocurre con el consumo de agua, sal, etc.

Así pues es necesario exponernos a extresores para conservar unos niveles mínimos de salud y mantener nuestra capacidad adaptativa.

Por ejemplo, si siempre vamos abrigados, habremos atrofiado nuestro mecanismo natural para regularla temperatura y soportaremos peor el frío.

CAMINA DESCALZO

Si disponemos de tantas articulaciones es porque la necesitamos y si anulamos cualquiera de ellas por falta de uso pagaremos las consecuencias. Sin la información que reciben nuestros pies sobre el terreno, los reflejos que ajustan la pisada, la posición de la cadera, de la columna o lo que nos ayuda a mantenerlos erguidos no funcionará bien. Por tal muchos problemas de rodillas, cadera o espalda tienen su origen en los pies.

Caminar descalzo o con calzado minimalista mas tiempo nos ayudará a recuperar la movilidad de esas articulaciones y fortalecer la musculatura de los pies al mejorar la información que nos llega del suelo. También es importante tratar de caminar por superficies diversas e irregulares y por supuesto hacerlo sin zapatos (o como digo con calzado minimalista): caminar sobre rocas, sobre arena, subir cuestas…todo esto será un trabajo duro de propiocepción.

CONCLUSIONES

Nuestro cuerpo evolucionó durante millones de años en un ambiente donde había más variedad y tenía que moverse muchísimo más. El mundo moderno es más cómodo pero reduce sustancialmente esa variedad de estimulos y movimientos .

Independientemente de la edad que tengamos, todas nuestras células del cuerpo se estan adaptando a nuestro entorno y a lo que hagamos hasta el día de neustra muerte. Así pues es posible influir en esa adaptación cambiando nuestros hábitos.

A mi juicio, una manera de trabajar todo este tipo de estímulos sobre la propiocepción, el sistema vestibular, incidir sobre los movimientos de las articulaciones y todo lo que hemos hablado en este artículo es con la practica de yoga, pero de esta disciplina, si queréis podemos hablar en otro momento.

Este artículo lo he escrito utilizando como base el libro 3 pasos contra el sedentarismo de Juanje Ojeda. Si podéis echarle un vistazo, os recomiendo que lo leáis.

SIMPLIFICA

“Lo simple puede ser más difícil que lo complejo. Tienes que trabajar duro para limpiar tu pensamiento y hacerlo simple” – Steve Jobs.

Cuando miro a mi alrededor, veo a personas que viven sus vidas siempre corriendo detrás del tiempo. Veo padres que, centrados en sus trabajos, han dejado atrás la infancia de sus hijos. También encuentro personas que han arruinado sus relaciones porque estaban persiguiendo “algo” en el futuro sin tener tiempo para vivir y amar a las personas que los rodean en el presente. Tu vida es demasiado corta para desperdiciarla en el carril rápido. La vida se disfruta mejor a un ritmo pausado. 

Al final de este artículo os introduje el concepto del Efecto Diderot. Denis Diderot era un encliclopedista y escritor francés del siglo XVIII. Vivió siendo pobre casi toda su vida pero en 1765 la reina Catalina II de Rusia le ofreció comprarle su biblioteca y nombrándolo de por vida administrador de la misma pagándole 50 años por adelantado. La reina también le regaló una preciosa bata de color escarlata que sustituyó a su viejo atuendo. Esa túnica tan buena y elegante provocaba que el resto de sus pertenencias pareciesen de mala calidad, baratas y sin gusto, por lo que Diderot fue sustituyéndolas por un sofá de mejor calidad, una mesa nueva, algunos cuadros… Cuanto más compraba, más quería y acabó redecorando su casa entera a partir de aquella bata. Se convirtió esclavo de aquella prenda ya. “yo era dueño absoluto de mi bata vieja, pero me había convertido en esclavo de la nueva” escribe en uno de sus ensayos. Casi sin darse cuenta, terminó por gastarse todo su dinero en posesiones que realmente no quería y que terminaron por hacerle miserable.

Esto, más adelante, pasó a conocerse como “efecto Diderot”. Las cosas que adquirimos son un reflejo de nuestra identidad y del lugar que ocupamos en nuestra sociedad. En el libro “El millonario de la puerta de al lado” hay muchos ejemplos en los que una persona que se muda a un barrio de clase más alta siente la necesidad de entrar en una espiral de gasto creciente que le haga vivir más acorde con sus vecinos.

En contraparte a todo esto está la simplicidad voluntaria y para encontrar sus orígenes tenemos que volver a la cultura helena

Epicuro afirmaba que la felicidad y el bienestar debían lograrse con la utilización mínima de recursos y moderando o evitando todo lo superfluo. Todas las personas pueden tener una vida simple y eso no depende del dinero que tengamos sino de nuestras elecciones, afirmaba.

La escuela cínica de Antístenes sostenía que la civilización y su forma de vida es un error y que la felicidad viene dada siguiendo una vida simple acode con la naturaleza. Platón y Aristóteles por su parte proclamaban la importancia del “hombre de oro” cuyo sendero de vida no poseía ni excesos ni carencias. Otras tradiciones como la budista promovía el “sendero medio” entre la pobreza y la acumulación sin sentido.

El minimalismo, que es la expresión de esa simplicidad voluntaria, consiste en eliminar los elementos superfluos de nuestra vida para centrarnos en lo verdaderamente esencial y en consecuencia reducir la velocidad en nuestras vidas. Cuanto más sencillo sea todo lo que pensamos, mayor amplitud le estamos dando a que sucedan mejores cosas.

Es importante aplicar la simplicidad a todos los campos de la vida. Es necesario ser mentalmente muy flexible para no anclarse a antiguos dogmas, objetos, personas etcétera, que no solo no nos estén aportando nada, sino que estén ocupando un espacio innecesario que podría estar libre o lleno con otros pensamientos, personas y objetos de mayor valor emocional.

Aristóteles era un enamorado de las metáforas. Para él eran la cima de la belleza de las palabras, y siendo seguidor de sus retóricas, utilizaré una. Los robles son árboles altos y robustos, sin embargo cuando viene un huracán intentan luchar con todas sus fuerzas contra el viento que al final los arranca de raíz y se los lleva volando. Por el contrario el bambú es un árbol más débil en apariencia, pero que sabe que cuando llega el viento no merece la pena luchar contra él porque tiene todas las de perder. Entonces lo acompaña en su fluir y se funde con sus movimientos hasta que pase. Tu mente tiene que ser como ese bambú, flexible al cambio, sin anclajes y con capacidad para adaptarse a lo que va llegando.

Para aplicar el minimalismo solo tienes que tener en cuenta una regla fundamental, lo sencillo entra solo, necesita poco mantenimiento y potencia. Lo complejo no entra bien, entorpece y aminora.

Identifica aquellos aspectos de tu vida que puedan ser simplificados y simplifícalos. Cuanto más poseemos más dependencia emocional tenemos y por lo tanto más nos cuesta deshacernos de esas cosas que no nos están aportando nada. Dostoievski nos advirtió sobre un escenario que Nietzsche se encargaría de desarrollar con posterioridad, “prueben a colocar al hombre en la mas prospera, idílica y fantástica de las utopías. Refúgienlo en inmensas burbujas de placer hedónico evitando todo contacto con la crudeza del cosmos. Concédale todo lo que siempre soñó sin tener que pasar por las frustraciones, decepciones o dificultades. Les aseguro que, tarde o temprano, esta enigmática criatura encontrará el modo de sentirse miserable. A fin de cuentas no deja de ser por su naturaleza radical y composición un ser sintiente”

Con esto no digo que haya que ser totalmente austero y vivir en una casa sin muebles durmiendo en el suelo. La cuestión aquí es tener la cantidad de objetos que puedas manejar.

Cuando empiezas a simplificarlo todo, te das cuenta de la cantidad de cosas que te sobran. Cuando minimalizas tus pensamientos, descubres cuánto daño te estaban haciendo algunos patrones repetitivos que a diario no te dejaban pensar con claridad. Cuando minimalizas tu dieta, te das cuenta de la cantidad innecesaria de comida que estabas consumiendo. Busca en todos los aspectos de tu vida e intenta ver las cosas que no son esenciales.

Cada persona debe de adaptar esta filosofía de vida a sus necesidades personales, aunque siempre hay puntos en común cuando se entiende la profundidad de la filosofía que hay de fondo.

ALGO SOBRE LO QUE PENSAR

Elige con consciencia y con mucho criterio las cosas que vas a comprar y vete a la tienda con un objetivo muy claro. Evita consumir por consumir porque el consumismo irresponsable es la principal causa de la contaminación y la explotación masiva de los recursos del planeta.

Simplifica tus relaciones personales. No sientas la necesidad de tener conversaciones superficiales con la gente solo por el hecho de quedar bien. A la gente le aterra el silencio, no pueden estar delante de otra persona sin decir nada. Que no te den miedo estas situaciones. Intentaré desarrollar esto un poco más adelante.

No intentes que otras personas quieran seguir tu estilo de vida. No te identifiques, respeta a otras personas. Si intentas imponer tus ideas sobre los demás, las otras personas se lo tomarán como un ataque. Predica con tu ejemplo y no con tus palabras.

No te fuerces a desprenderte de cosas cuando aun no estés preparado. Conoce y respeta tus propios límites. El apego a un objeto no desaparece por el hecho de tirarlo, tomate el tiempo que necesites.

Ten muy presente que no es lo mismo un minimalista que un tacaño. El minimalismo no va de gastar menos, sino de gastar mejor. Invierte en cosas y experiencias que tengan impacto positivo en tu vida.

No compres productos de mala calidad para ahorrar dinero. Invierte en productos de buena calidad aunque más caros pero que te de verdadera satisfacción. La paradoja es que a la larga esto ahorra dinero.

Piensa que cuando compramos algo, lo estamos pagando con tiempo de nuestras vidas. El tiempo exacto que invertimos en trabajar para conseguir el dinero necesario para ese objeto. Cuando te venga un impulso consumista párate un momento y piensa en qué cambiaría tu vida si no comprases ese objeto. Si la respuesta es “en nada”, entonces probablemente es algo que no necesitas.

Tendemos a acumular muchas cosas que no necesitamos y la acumulación tiende a ser vista como un mensaje. Al elegir mi casa tenía claro que no quería que tuviese trastero ni nada similar. Mucha gente tiene trasteros en casa en los que va almacenando cosas viejas o incluso cosas nuevas que compra por el impulso del consumismo pero que pronto se ven relegadas a un segundo plano. Llega un punto que ni siquiera saben qué cosas puede haber ahí guardadas.

Todo lo que hacemos y su por qué muchas veces tiene su reflejo en carencias internas. Cuando tiendes a acumular en algún área de tu vida es porque, probablemente, sientas en cualquier otra un vacio que no sabes cómo llenar y el cuerpo en su búsqueda natural del equilibrio trata de compensarlo. Lo mismo pasa con las personas desordenadas por ejemplo. El desorden externo a menudo refleja desorden interno. En realidad, el estado de una casa refleja muy fielmente el estado interior del morador. Cuando mediante la observación detectes una acumulación en algún área de tu vida, párate a pensar en qué es lo que está actuando de fondo cuando estas acumulando.

Cuando tienes una mochila encima todo el día con un montón de kilos extra se vuelve un impedimento muy grande para que puedas disfrutar de la vida. Líbrate de esa mochila y solo ten lo que necesites tener. Si queremos cambiar nuestro rumbo, el cuerpo tiene que estar vacio para que no tenga lastres. Trata de tener consciencia en lo que haces e identifica de dónde viene la acumulación y lo que simboliza.

SIMPLIFICA TUS PENSAMIENTOS

Presta atención a cómo funcionan tus pensamientos y trata de simplificarlos todo lo que puedas. Los pensamientos se producen mediante impulsos eléctricos en las neuronas. Son ondas que tienen un verdadero impacto en nuestra vida aunque solo se queden en nuestra cabeza y no se lleguen a realizar. Estas ondas van transformando y configurando nuestra realidad por eso es tan importante poner nuestro foco en ello.

Los pensamientos son demasiado poderosos para dejarlos vagar sin rumbo o sin control, pero si le damos unas pautas adecuadas podemos utilizar toda su fuerza para crear algo maravilloso.

SIMPLIFICA TUS RELACIONES

Tener más cantidad de relaciones no nos hace más felices, eso lo determina la calidad de las mismas. Las relaciones necesitan atención, que se les dedique tiempo y energía para cuidarlas y si tienes una cantidad de relaciones que no puedes manejar no tendrás espacio mental para dedicarte a cada una de ellas. Haz limpieza de tus relaciones y de esa manera estarás haciendo espacio para que entren personas nuevas a tu vida que te puedan aportar más.

Elige conscientemente a las personas de las que te rodeas. Tendemos a pensar que las relaciones son algo que ocurren espontáneamente y solemos aceptarlas como nos tocan para luego quejarnos si no nos gustan las personas que nos llegan. Tienes que elegir muy bien tus relaciones porque en muchos casos de ellas dependerá parte de tu futuro. Pero antes de nada es muy importante aprender a estar feliz solo porque si no te sientes completo estando solo, inconscientemente estarás buscando en otras personas aquello que te falta y no sabes darte a ti mismo y de esa manera crearás relaciones de dependencia y difícilmente podrás construir relaciones sanas. Cuando aprendas a estar bien solo y a darte a ti mismo todo lo que necesitas, construirás relaciones sólidas con los demás

Escoge conscientemente las relaciones que quieres tener en tu vida. Quédate con las que te aporten valor, aquellas relaciones en las que se te aprecia por ser como eres y no se te juzga. Por contra elimina las relaciones que te consuman demasiada energía y que no te dejen expresar tu verdadera esencia. Es indispensable aprender a distinguir las relaciones que no nos hacen bien y tener el valor de dejarlas ir. Cuando sentimos que tenemos que distanciarnos de una persona lo mejor es mirar en nuestro interior, ser honestos y decidir donde están nuestros límites y cuáles son nuestras necesidades.

Ten en cuenta que hay relaciones que no tienen nada de malo, pero te das cuenta de que no forman parte de tus prioridades y decides soltarlas para poder profundizar más con otras personas. Esto en realidad es beneficioso para todos, porque a veces nos aferramos a relaciones que tenían un propósito en un momento dado y cuando ese momento pasa tenemos dificultades para dejarlos marchar. No nos hacemos ningún favor cuando perpetuamos estas relaciones dependientes.

Con esto no digo que haya que deshacerse de las relaciones que nos resultan difíciles para no tener que esforzarnos. A menudo aquellas relaciones más significativas y profundas son las más difíciles. A priori pueden suponer un auténtico reto pero nos nutren y nos hacen crecer y también a la otra persona.

Por otro lado la gente verdaderamente interesante escasea y no va venir a buscarte a casa. Es un proceso de búsqueda activa, automejora personal y trabajo en el que es necesario dar antes de recibir.

SIN APEGOS

Cuando empiezas a querer aligerarte de cosas te das cuenta del tremendo apego que tienes a los objetos materiales. Muchas veces somos conscientes de que no necesitamos estas cosas pero nos resulta demasiado doloroso deshacernos de ellas. Lo peor de todo es cuando nos empezamos a dar cuenta de que lo mismo sucede con cosas no materiales como relaciones, recuerdos, trabajos, etcétera.

Sentimos ese apego negativo cuando hemos puesto nuestro foco en el sitio equivocado y hemos creado una falsa sensación de dependencia, pero si reconducimos nuestra atención y nos enfocamos en lo esencial, desaparece. Por ende el desapego es la consecuencia natural de tener el foco puesto en lo verdaderamente importante.

Ten en cuenta que el hecho de deshacerte de un objeto físicamente no significa que te hayas desapegado de él. No sirve de nada si no te has replanteado tus prioridades, por eso no te fuerces a desprenderte de las cosas si no estás preparado.

En realidad es una transformación personal. Se trata de dar un giro a tu vida a nivel interior y todo lo que hacemos por dentro se ve reflejado por fuera como he mencionado antes.

Como toma de contacto para realizar una limpieza interior y exterior, librarte de las cosas materiales es una buena forma de empezar. Una vez que te desapegas de lo que no necesitas empiezas a notar cambios a otros niveles como mayor claridad mental, menos estrés o más motivación y en general te sientes incentivado para avanzar un paso más adelante. Para ello primero visualiza como sería tener tus cosas siempre en orden y que resultara fácil manejarlas. Utiliza esta imagen mental y vuelve siempre a ella para motivarte en el proceso.

Simplificar tu vida no significa vivir con una cantidad de recursos limitada sino que eso es más bien una consecuencia del proceso, pero no el objetivo. El dinero es energía y es una forma de intercambio. También es una forma de abundancia. Tenemos la sensación de que el dinero no casa bien con una vida espiritual, y que cuando tu vida está llena de significado y quieres hacer el bien por la humanidad tener dinero es incompatible. Eso no es más que una de las muchas creencias limitantes que tiene el ser humano y es una manera de rechazar la abundancia en tu vida. El dinero es un amplificador tanto de lo bueno como de lo malo. Lo que sea que estés haciendo el dinero lo amplifica.

Un estilo de vida basado en la simplicidad no implica vivir en la miseria o sin lujos sino establecer una serie de prioridades. Hay que distinguir muy bien entre los lujos con un impacto necesario en nuestra vida, de los lujos que no nos aportan nada.

MI MINDSET PERSONAL, 47 REGLAS PARA VIVIR

Ahora que el año está llegando a su fin, quisiera cerrarlo,  parafraseando un poco a Jordan B Peterson y su maravilloso libro,   con una serie de recomendaciones que considero útiles desde mi propia experiencia de vida. No lo llamaría consejos porque en realidad no lo son. De hecho no soy nadie para dar consejos a la gente, pero son cosas que pienso os pueden ayudar o, por lo menos, hacer que reflexionéis sobre ello.  Coge lo que necesites y más resuene contigo, deja lo que veas que no te va a aportar nada

1- Aléjate de las personas que por sistema critican a otras. Maximiza el tiempo y contacto con gente con mentalidad de crecimiento, buenas intenciones y sentimientos positivos.

2- Empieza hoy leyendo una página, invirtiendo 50 euros, levantando tu primera pesa, escribiendo una frase y borrando un contacto que no te aporta nada. Repítelo mañana y así sucesivamente. Observa cómo va cambiando tu vida. Aprovechate del interés compuesto en todos los aspectos de tu vida

3- Aplica la ley de los tercios. Pasa un tercio de tu tiempo con personas que tienen un menor grado de conocimiento, a las que puedas enseñar y a la vez en ese proceso aprender de ello. El segundo tercio pásalo con un nivel de conocimientos muy parecido al tuyo para afianzarlo y el tercer tercio con personas de las que puedas aprender conceptos nuevos. Si utilizas este patrón formarás lo que los ingleses llaman “networking” o una red de contactos muy potente que iras alimentando con tus aportaciones y las de los demás.

4- Diversifica tus fuentes de opinión y también equivócate en lugar de permitir que otros acierten por ti. Conoce los sesgos cognitivos que hacen que tu mente continuamente busque atajos para saber identificarlos y minimizar su impacto.

5- Como dicen la filosofía estoica, tu cuerpo es lo único que te pertenece y nadie te puede quitar. Cuídalo y respétalo. Para ello trabaja tres pilares: el ejercicio aeróbico, la fuerza y la flexibilidad. Está demostrado mediante muchos estudios que el ejercicio aeróbico proporciona felicidad, por ejemplo reduciendo significativamente la depresión, el entrenamiento de fuerza una vida más larga evitando la sarcopenia entre otros y la elasticidad una mejor salud en general. Un cuerpo flexible esconde una mente flexible. Si además de flexible es también fuerte y resistente el beneficio es exponencial

6- Quédate únicamente con todo lo que te aporte y deshazte de lo que no. De la misma manera si algo te aporta hoy y mañana deja de hacerlo, no dudes en dejarlo y avanzar hacia el siguiente nivel. Es inútil cruzar un río en una canoa y una vez llegada a tierra ir corriendo con la canoa colgada en la espalda.

7- La mejor manera en la que una persona puede vivir no es aquella en la que se hagan grandes cosas que influyan en la vida de millones de personas, sino aquella en la que hizo incidencia en la parte del mundo que tocó, independientemente del tamaño que tenga. Por eso sé el cambio que deseas ver en el mundo

8- El riesgo y la percepción de este son dos cosas distintas. Lo que no parece doler a corto plazo, calma a la gente en la complacencia y justo cuando se sienten más seguros, sin previo aviso llega una tormenta con un súbito estallido de dolor. Todo en la vida es susceptible al cambio. Intenta estar preparado para muchos escenarios, pero no olvides la aleatoriedad de los acontecimientos. Si una persona asume riesgos y afronta su destino con dignidad, no habrá nada que la empequeñezca. Si no asume riesgos, no podrá hacer nada por engrandecerse. Cuando se afrontan los riesgos, los insultos de los “medio hombres” son como los ladridos de los animales, nadie puede sentirse ofendido por el ladrido de un perro 

9- Piensa que todos tenemos los mismos 1440 minutos al día por delante y que lo que hagas con ellos es lo que marcará la diferencia. Una vida bien aprovechada no es corta, el problema es no estar bien enfocado.

“La vida es una tienda de golosinas en la que solo hay una condición, el caramelo que no comes, lo pierdes. Cada caramelo es un día en tu vida y cada día desaprovechado es un caramelo perdido” Anxo Perez

10- Aprende viendo y cuidando a los animales y a la naturaleza en general. Los animales muchas veces pueden darnos muchas lecciones de vida.

11- No olvides introducir el agradecimiento en tu día a día.

12- Siempre en la vida van a surgir  problemas y se te presentan dos opciones. Intentar solucionarlos dándote cabezazos contra ellos, o como decía Bruce Lee en una conocida entrevista, siendo como el agua y dejándote deslizar a través de sus grietas.

13- Piensa en la cláusula reversa, nunca una acción acaba saliendo como quieres que salga, por eso prepárate para el efecto contrario

14- Uno de los grandes placeres de la vida es seguir aprendiendo y dejar atrás las ideas preconcebidas y rígidas en las que creías ciertas tiempo atrás. Vaciando tu mente para que puedas albergar nuevas ideas te hará libre de buscar otros nuevos caminos.

15- Hay pocas alegrías que equivalen a un buen libro, un buen paseo, un buen abrazo o un buen amigo. Prueba todo esto al menos una vez al día. Todos son gratis.

16- Sé consciente de que la gente miente, que mienten en casi todo y que van a seguir haciéndolo. Todos mentimos, y luego racionalizamos nuestra deshonestidad dando a nuestras mentiras nombres más agradables para apaciguar nuestra conciencia y ego. Una vez lanzada la mentira y pensando que podemos salirnos con la nuestra, tomamos atajos éticos para después utilizar el pensamiento moral y de esa manera administrar nuestra reputación a la hora de justificarnos ante los demás. 

17- No te crees expectativas, la vida y las personas van fluyendo sobre la marcha. Cuando creas expectativas sobre algo lo pones en una caja rígida y prediseñada que muchas veces poco tiene que ver con la realidad. Las expectativas suelen plagar la vida de las personas causando inevitablemente decepciones y desilusiones. Incluso hay gente que las mantiene después de tener pruebas claras de que son infundadas, como una fe ciega sobre algo. Trata de experimentar la realidad tal y como es, aprecia lo que es y se feliz con lo que te llegue

18- No te engañes pensando que será de determinada manera cuando se cumplan una serie de objetivos. Que tendrás tiempo para nutrir tu alma cuando tu cuenta bancaria esté más abultada. Que estarás más con tu familia cuando llegue el momento de jubilarte. Que entrenarás más cuando tengas más tiempo para ello. Hoy es el día de aprovechar esa oportunidad que tienes de vivir una vida pletórica. Hoy es la oportunidad de despertar antes de que sea tarde. El tiempo se escurre entre los dedos como granos de arena. Toma la decisión de invertirlo en lo que sea más importante para ti, en las personas que dan sentido a tu vida y deléitate en esos momentos especiales porque puede que mañana ya sea demasiado tarde. Haz ese viaje que siempre has querido hacer, aprende a tocar un instrumento, ama la música, aprende un idioma nuevo, haz lo que quieras pero hazlo ya. Deja de postergar tu felicidad a expensas de la realización.

19- Piensa que nadie en su lecho de muerte se lamenta por que debería haber publicado más fotos en sus redes sociales, o por que debería haber trabajado más. Reúne todo lo que le da sentido a tu vida y dedícate a ello.

20- Duerme bien, un correcto descanso es esencial para que el cuerpo realice de manera adecuada sus funciones vitales. El sueño es un gran restaurador fisiológico de forma que lo que hacemos al dormir es resetear un montón de cosas que no nos sirven y reorganizar la memoria. El sueño, el ejercicio, la nutrición, el ayuno, son modelos experimentales muy complejos desde el punto de vista científico, donde se trata de establecer una relación causa efecto y para realizarla intentamos aislar los fenómenos. En realidad estos 4 elementos son efectores multidiana y en conjunto afectan a muchos campos distintos del cuerpo. 

21- Reduce el tiempo que dediques a ver la tele, escuchar la radio o leer prensa, sino elimínalo completamente.

22- Límpiate bien la lengua nada más levantarte y bebe después un gran vaso de agua tibia, idealmente con zumo de limón.

23- Eres dueño y señor de tu futuro. La persona que serás dentro de 5 o 10 años estará formada por los libros que leas, lo hábitos que adoptes, la gente con la que gastes el tiempo, la comida que comas y las conversaciones que mantengas hoy.

24- Eres lo que piensas durante el día. También eres lo que te dices a ti mismo. Si estas constantemente diciéndote que estas cansado, que eres débil o que careces de motivación, eso se manifestará en tu realidad exterior y se convertirá en tu mundo. Por otro lado si piensas que estas sano, que eres activo y dinámico o que tienes una vida plena, tu realidad cambiará radicalmente. La palabra tiene un poder muy importante y lo que te digas de ti mismo afectará a la autoimagen personal que formes, que posteriormente será lo que proyectes.

25- Las personas mayores se merecen una consideración especial pero dependiendo del caso, no necesariamente un respeto. El respeto no es simplemente un privilegio que se otorga con la edad, sino un hábito que debe adquirirse o ganarse. Respeta a las personas que se lo hayan ganado y para el resto simplemente trátalas con educación o, en el peor de los casos indiferencia.

26- Elige conscientemente a las personas de las que te rodeas. Tendemos a pensar que las relaciones son algo que ocurren espontáneamente y solemos aceptarlas como nos tocan para luego quejarnos si no nos gustan las personas que nos llegan. Tienes que elegir muy bien tus relaciones porque en muchos casos de ellas dependerá parte de tu futuro

27- Medita  aprovechate de los beneficios de esta práctica

28- De la misma manera que cuando quieres mantenerte saludable debes cuidar lo que comes y no puedes llevarte a la boca el primer alimento ultraprocesado que encuentres, si quieres tener salud intelectual y emocional, debes ser muy selecto con la información que se te vaya cruzando en tu camino. Es muy importante aprende a liderar nuestros pensamientos y no dejar que los lideren otros.

29- La gente se mueve por narrativas. No las aceptes sin más, cuestiónalas en todo momento para ver si son adecuadas a tu forma de ver las cosas o no.

30- Aléjate de la política lo más posible, no merece la pena intentar desde dentro cambiar algo que está podrido desde la base. Ve lo que acontece en el mundo como si se tratase de una película y nunca compartas emociones negativas de baja vibración.

31- Intenta crear valor para la sociedad, no tiene por qué ser con algo físico, puede ser simplemente con tu personalidad. Las creencias que tenemos sobre nuestro entorno pueden modificar dicho entorno. Esto es el denominado efecto Pigmalión. Si alguien nos valora estará contribuyendo a crear creencias positivas acerca de nosotros, lo que nos ayudará a alcanzar los objetivos y aumentar nuestro rendimiento.

32- Cuida naturaleza y permite que esta cuide de ti. Los estímulos artificiales de la ciudad mantienen tu cerebro en estado de alerta, robando recursos mentales. La naturaleza produce el efecto opuesto, relajando tu cerebro y restaurando la atención. Adentrarse en un bosque a solas para encontrar un lugar donde detenerte y sentarte un rato está muy bien para contemplar con atención plena todo lo que ves a tu alrededor. Te ayuda a considerar que tú también formas parte de esa rica escena orgánica. Busca un lugar tranquilo, siéntate un momento, mira a tu alrededor e imagina que eres parte del bosque.

33- Aprende a amar comenzando por ti mismo. Acéptate tal y como eres y acepta desde una posición neutral todas las situaciones que lleguen a tu vida. Muchas veces la vida puede parecer injusta o cruel pero cuando pasa algo malo es cuando tenemos la oportunidad de ejercitar lo aprendido aquí. Si sale cara ganas, si sale cruz aprendes, pero cada vez desarrollaras mas sabiduría y perspectiva. Cada vez la competencia disminuirá un poco hasta que lo único que quede sea la mejor versión de ti misma.

34- Aunque muchas veces el grupo en agregado es muy sabio, haz la cosas en las que crees aunque la presión social o el grupo te lo pongan difícil. Es bueno a veces sentir cierto dolor de hacer lo que consideres aunque sea diferente a lo que pueda hacer tu grupo.

35- La amistad es muy importante pero no imprescindible ni a cualquier precio. Si tienes amigos de verdad cuídalos porque son difíciles de conseguir.

36- La modestia es una cualidad muy apreciada. Por mucho que algunas veces te sientas un triunfador y necesites expresarlo, ten en cuenta que tarde o temprano vendrá la reversión a la media y la vida te pondrá en tu sitio. Sé modesto en tu día a día

37- La libertad no es tener más de todo y vivir más cómodamente, eso se llama variedad y comodidad. Libertad es conocer donde están tus limites e ir más allá de lo que tu parte emocional pueda demandar a gritos. La búsqueda de la felicidad es un concepto de reciente creación e inalcanzable, que la industria entera utiliza para lucrarse vendiéndote todo tipo de productos que te proporcionaran esa ansiada felicidad. No te conviertas en el burro que le ponen la zanahoria atada a un palo delante y se pasa la vida buscando algo por definición inalcanzable. El dolor voluntario es un gran aliado para lograr más grados de libertad. La libertad es el privilegio de elegir a lo que renunciaras en la vida. El dolor de hacer ejercicio físico aumenta tu resistencia, fuerza y energía. El dolor del aprendizaje riguroso te aproxima a la verdad, que a su vez te da más libertad. Llevarte la contraria a ti misma amplia tu universo en muchos sentidos.

38- No pases el día quejándote por las cosas que te pasan o de cada pequeña molestia, la queja constante te sumerge en un estado de bajas vibraciones, en lugar de ello reinterpreta los hechos de forma amable y actúa para que no te pasen más.

39- Bertrand Russell decía que el problema de la humanidad es que los estúpidos están seguros de todo y los inteligentes están llenos de dudas. Intenta crear tu propia opinión y duda de todo, incluso de todo lo queque acabas de leer porque quizá dentro de 5 o 6 años pensemos de manera completamente diferente.

40- Una de las paradojas de la vida es que entregamos tiempo para comprar dinero, con el único objetivo último de tener el dinero suficiente que nos permita comprar todo nuestro tiempo.

41- Ten paciencia. A veces el exceso de opciones paraliza nuestras decisiones y te puede llevar a elegir mal con el consiguiente arrepentimiento posterior. Minimiza las opciones, no seas reactivo y aguarda la oportunidad.

42- En relación a lo anterior, por norma general no interpongas el placer inmediato del corto plazo ante la ganancia exponencial del largo. Lo bueno siempre se hace esperar. “Siéntate a la orilla del río el tiempo suficiente y verás bajar flotando, el cadáver de tu enemigo” Sun Tzu (El Arte de la Guerra)

43- Desconfía de los que te quieran vender que existe una verdadera moralidad para todas las personas, tiempos y lugares, especialmente si esa moralidad se basa en un solo fundamento moral. Las sociedades humanas son complejas y sus necesidades y desafíos variables.

44- Recuerda el concepto de antifragilidad. Los sistemas antifrágiles son los únicos que se mantienen fuertes pase lo que pase porque aprenden de sus errores. No intentes oponerte a la aleatoriedad de la vida, abrázala y utilízala para fortalecerte. Para todo lo demás usa el estoicismo

45- Investiga, prueba y aprende de manera ecléctica. Cada persona es un mundo y debes de encontrar lo que te hace sentir bien, ya sea en la alimentación, en el deporte, en la salud, o en la vida en general, pero nunca dejes de probar cosas nuevas. Si siempre te estancas en lo mismo y te cierras, puede que te estés perdiendo algo maravilloso en cualquier otro lugar.

46-  Aprende a vivir con el miedo de la mano. Aprende a domar las emociones negativas que te asaltarán en momentos determinados de tu vida.

47- Y nunca, nunca, nunca dejes de aprender

Me dejo muchas cosas en el tintero pero no quiero hacer este artículo interminable. En realidad este artículo es una parte de un capítulo contenido en uno de mis libros, pero tranquilos, no quiero venderos nada. Escribo solo para mi y para ordenar mis pensamientos porque pienso que, como decía Cyril Connolly  “Es mejor escribir para uno mismo y no encontrar público, que escribir para el público y no encontrarse uno mismo”.

Para terminar quisiera poneos unas frases contenidas en el Inquiridion, que es el manual de Epicteto.

“Recuerda que debes conducirte en la vida como en un banquete. ¿Un plato ha llegado hasta ti? Extiende tu mano sin ambición, tómalo con modestia. ¿Se aleja? No lo retengas. ¿No ha llegado aún? No lances desde lejos tu deseo, sino que espera que el plato esté a tu lado. Pórtate así con los amigos, con una mujer, con los cargos y las dignidades, con las riquezas, y serás digno de ser admitido en la mesa de los dioses. Y si sólo tomas lo que se te ofrece y sabes contentarte con lo poco que es necesario sin ceder a la envidia, entonces no solo serás convidado por los dioses sino su igual y reinarás con ellos”

Epicteto

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