SIGMADIEZ

Una noruega con mucho crecimiento

Para leer esta entrada completa debes tener una cuenta de miembro en la modalidad de membresía standard o premium

Nivel Precio Acción
Membresía Standard

8.25€ por Mes.

Selecciona
Membresía premium

16.95€ por Mes.

Selecciona
Membresía gratis

Gratis.

Selecciona

Consultoría en Francia

Para leer esta entrada completa debes tener una cuenta de miembro en la modalidad de membresía standard o premium

Nivel Precio Acción
Membresía Standard

8.25€ por Mes.

Selecciona
Membresía premium

16.95€ por Mes.

Selecciona
Membresía gratis

Gratis.

Selecciona

La otra historia del mundo

El siguiente artículo es un fragmento de mi libro Homo Irrationalis

Al principio del universo no había nada, solo un caos informe rodeaba toda la existencia. En una primera era de dieciocho mil años, ese caos fue equilibrándose en una especie de huevo cósmico donde las fuerzas del yin y del yang empezaron a equilibrarse. Tras ese ciclo, el huevo eclosionó y de él salió Pangu, un primitivo gigante velludo y vestido con pieles. ¿De donde eran las pieles si  todavía no existían los animales? pues a saber.

            Nada más nacer, Pangu se propuso la titánica tarea de crear el mundo y para ello, con un golpe seco de su hacha dividió las fuerzas del yin y el yang creando del yin la tierra y del yang el cielo. Dado que las dos fuerzas tendía a juntarse, para separarlas  permaneció empujando el cielo hacia arriba y la tierra hacia abajo mientas crecía a razón de 3.3 metros al día. Otros dieciocho mil años después, Pangu, como es lógico,  se sintió cansado y mandó bajar del cielo a los tres soberanos que pronto se convertirían en los primeros reyes. Luego, con la satisfacción del trabajo bien hecho,  se fue a descansar. Poco después, cuando empezaba a disfrutar de la jubilación, Pangu murió y su cuerpo se fue descomponiendo en las distintas partes que ahora forman el universo. De su aliento surgió el viento primaveral y las nubes, de su voz el trueno, de su ojo derecho el sol, del izquierdo la luna, de sus cuatro extremidades los puntos cardinales, de su sangre los ríos, de sus músculos las tierras fértiles, de su cabello las estrellas y la vía láctea, de sus huesos los minerales y de su sudor la lluvia. Las pequeñas criaturas que poblaban su cuerpo, como los piojos y las pulgas, llevadas por el viento, se convirtieron en los seres vivos y se esparcieron por el mundo dando lugar al inicio de los tiempos.

            Los humanos, recientemente creados se fueron agrupando en Zhongguó, la Tierra Central, país que era el centro geográfico de la tierra y que posteriormente pasaría a conocerse como China.

            Los tres soberanos enviados por Pangu eran Fuxi, Nuwa y Shennong y a ellos se les atribuye la invención de cosas tan importantes como la escritura, la pesca, la caza o la cocina.

            A Nuwa se le atribuye la propia creación de los seres humanos. Cuenta la leyenda que comenzó a crearlos en arcilla amarilla esculpiéndolos uno a uno a su propia imagen, pero pronto se dio cuenta de que esa tarea le llevaría mucho tiempo. Entonces introdujo la arcilla en una cuerda que movida rápidamente desprendería gotas y cada una de ellas se convertiría en un ser humano distinto. Estos seres humanos conformarían el pueblo mientras que los primeros, hechos a mano, serían la nobleza. A Nuwa también se le atribuye el desarrollo de la medicina tradicional China.

            Observado Fuxi como entre esos primeros hombres reinaba el caos, sin ningún tipo de orden moral, decidió organizar su modo de vida y estableció un sistema de gobierno, enseñando a los chinos a criar ganado y a crear símblos para generar registros. 

            A estos tres soberanos le siguieron los Cinco Emperadores siendo el más importante de ellos el Emperador Amarillo, a pesar de que no existe rastro arqueológico alguno de su existencia. Su nombre fue Huang Ti y se le atribuye la invención de la confección de ropa, el arte de fabricar barcos, los vehículos terrestres como el coche de caballos, la construcción de casas, el arco y las flechas, el compás, etcétera. Fue en su época cuando se desarrolló la escritura china y también la medicina. Para situarnos en el tiempo, estamos hablando de 25 siglos antes del nacimiento de Jesús.

            En estas leyendas vemos como se va perfilando el ideal del estado en China. Un estado imperial, centralizado y con una organización capaz de dirigirlo todo a través del emperador, que con el llamado mandato del cielo[i] está legitimado para gobernar.  

            Tras estos cinco emperadores, comenzaría la  dinastía Xia, primera monarquía hereditaria de la  historia china que comenzó a definir poco a poco las fronteras de lo que luego sería China. Durante este periodo, entre otras cosas, se creó el cómputo anual dividido en doce meses según la posición relativa de la Osa Mayor, así como la determinación de las labores agrícolas  y otras actividades políticas más convenientes para cada mes.

La mayoría de los libros occidentales que abordan la historia del mundo tienden a olvidar una parte del mismo. Los historiadores suelen empezar por Mesopotamia y continuar hacia occidente, obviando que mientras entorno al Tigris y al Eufrates se estaban desarrollando las primeras sociedades agrícolas, al otro lado del planeta estaba sucediendo lo mismo.

Hace unos diez mil años, se empezó a cultivar arroz en la cuenca del Yangtsé y poco después mijo en el norte de la provincia de Henan. Dos mil años después, las culturas del valle del río Amarillo empezaron a hacerse sedentarias y luego comenzó la domesticación de los animales dando comienzo a lo que conocemos actualmente como civilización china.

            Cuando algunas tribus nómadas se asentaron en un lugar determinado y domesticaron plantas y animales,  los pastores nómadas vieron un suculento botín en esos primeros asentamientos,  lo que ocasionó una serie de luchas intestinas que permanecerían constantes en la historia de la China imperial. Los nómadas necesitaban obtener productos agrícolas para garantizar su supervivencia y  esto los obligaba a relacionarse de manera forzosa con sus despreciados vecinos sedentarios. Para ello tenían dos opciones, comerciaban con ellos o, dado que la elevada mortandad del ganado no les dejaba mucho excedente para comerciar, obtener lo que buscaban de manera violenta mediante la conquista o la extorsión a través de políticas de terrorismo fronterizo. Esto llevó a que los agricultores sedentarios se viesen constantemente expuestos a los ataques nómada, más acostumbrados a la guerra, viéndose obligados a erigir fortificaciones lineales como por ejemplo La Gran Muralla, un conjunto de murallas construidas y ampliamente reformadas durante casi dos milenios por diferentes estados sedentarios.

            Estas guerras se prolongarían durante siglos dando lugar a diferentes dinastías. Ya en el siglo XIII, el conquistador mongol Gengis Khan, conocido por unificar las tribus nómadas de la estepa euroasiática, dirigió sus ataques contra Xia Xia y el Imperio Jurchen precisamente para extraer los productos y alimentos que necesitaba para mantener su estructura imperial recién creada. Puesto que los sedentarios se negaban a aceptar la extorsión, solo le quedaba la opción de la guerra y de ese modo, hacerse con todo el norte de China.

            Como vemos, conflicto entre pastores nómadas y tribus sedentarias estuvo profundamente arraigado en el mundo antiguo. El mito de Caín y Abel donde un pastor asesina a un agricultor porque envidia su modo de vida y su producción tiene su origen en estas luchas ancestrales.  Incluso más atrás, en la versión sumeria del mito es Elam quien ataca a Sumer. En todo caso, el agricultor sedentario venció al nómada, lo que dio lugar a la Revolución Neolítica en la que las frágiles chozas poco a poco se fueron convirtiendo en viviendas estables agrupadas en aldeas formando lo que se conoce como las primeras ciudades estado.

***

            De la misma manera que olvidamos que en la parte oriental del mundo también se desarrollo una civilización, tendemos a pensar erróneamente en occidente que los grandes inventos de la humanidad se atribuyen a esta parte del mundo mientras el resto simplemente se benefició de ellos. Lo cierto es que, por ejemplo, ya en la dinastía Shang, que comenzó en el 1600 antes de Cristo, se desarrolló la escritura e incluso usaban el pincel y la tinta para escribir sobre tiras de bambú. Las herramientas de hierro que reemplazaron a las de piedra y madera alcanzaron un gran avance en China mucho antes que en Europa donde el hierro forjado se utilizó siglos después. En el siglo V antes de Cristo en China empezaron a utilizarse varios tipos de moneda como tipo de cambio. Incluso un humanismo incipiente donde hubo una separación entre lo humano y lo divino surgió en las dinastías Shang y Zhou. Posteriormente, el Daoísmo señalaría que el ser humano no es el centro del universo y que el orden cósmico no es la extensión del orden humano. Ideas  que en Europa no llegarían hasta el Renacimiento.

            En la dinastía Song, que comienza en el 960 después de Cristo se desarrolló la imprenta  y, de ese modo, se dieron a conocer los textos escritos. Eso dio lugar a la aparición de tratados y enciclopedias de diversos temas y la proliferación de bibliotecas tanto oficiales como particulares. Hacia el siglo X, la imprenta ya se usaba de manera generalizada en China, cinco siglos antes de que Gutenberg la “inventara” en Europa.

            Hacia el siglo XII, las técnicas de navegación y la construcción de barcos estaba más desarrollada que en viejo continente e incluso utilizaban la brújula varias décadas antes de que se conociese en occidente. El desarrollo de la cartografía, libre de influencias religiosas impuestas por el cristianismo, también era mucho más preciso que su homónimo europeo.

            Respecto a la medicina, los chinos curaron enfermedades infecciosas mucho antes que en occidente e incluso trataron enfermedades psiquiátricas mientras los europeos pensaban que se trataba de espíritus malignos. Durante la dinastía Shang los chinos ya conocían los microorganismos en la sangre y los parásitos de los intestinos. Estamos hablando de mil años antes de la aparición del microscopio. Y al objeto de prevenir enfermedades como la viruela, los chinos ya practicaban la vacuna antivariólica  muchos siglos antes de que Edward Jenner demostrase su eficacia bien entrado el siglo XVIII.

            Los chinos tenían un elevado nivel de higiene personal y salud pública, recomendado para acabar con las plagas bañarse a menudo y lavarse las manos antes de comer. La descripción de la circulación de la sangre en el cuerpo humano como un circuito cerrado tuvo lugar por lo menos mil quinientos años antes de Willian Harvey, describiendo los chinos dos tipos de sangre, la sangre yin, de color oscuro y la sangre yang, de color claro.

            La anestesia se utilizó en cirugía dos mil años antes que en occidente por Hua Tuo, contemporáneo de Galeno. Hua Tuo también ideo un sistema de ejercicios de Chi-Kung llamado el juego de los cinco animales.

            La medicina china llegó a la india e incluso a los árabes, que luego se encargaron de difundirla en Europa. Y mientras Europa era saqueada por los bárbaros, los chinos disfrutaban de medidas sanitarias envidiables como el tratamiento de aguas residuales y el alcantarillado, condiciones de salubridad y barrenderos públicos.

            China tuvo una influencia enorme en Corea y viceversa donde el intercambio cultural fue prácticamente continuo y,  precisamente desde Corea, los pueblos nómadas entraron en Japón. Estos pueblos formaron la cultura Jōmon, que debe su nombre a una alfarería llamada de igual manera,  ya que en Japón la artesanía vino mucho antes que la agricultura y en el caso de la cerámica podríamos hablar de cierta sofisticación y complejidad en su decoración.

            Tras las primeras dinastías, en China se produjo el accidentado periodo de los reinos combatientes donde, como su propio nombre indica y durante siete siglos, las siete zonas de mayor influencia se disputaron la hegemonía, resultando vencedor el reino Quin. Tras ello China se unificó en 211 antes de Cristo dando como resultado lo que podríamos considerar el primer estado. Los emperadores de la dinastía Quin presionaron a sus vecinos cercanos y se produjo una emigración enorme de coreanos hacia Japón donde introdujeron técnicas de cultivo y modos de vida que darían lugar posteriormente a la cultura yayoi. La influencia de China también influenció notablemente la cultura japonesa apareciendo los primeros escritos en torno al siglo V y VI antes de Cristo.

            La filosofía china también tuvo gran influencia en el mundo antiguo. Por la ruta de la seda, que eran una especie de autopistas que conectaban todo el mundo conocido, aparte de mercaderías circulaban todo tipo de ideas. De ese modo se fueron expandiendo sistemas de pensamiento y religiones como el Budismo o, en menor medida el cristianismo y el Islam por oriente.

            El filósofo griego Heráclito, que vivió más o menos en torno al 500 antes de Cristo, influenciado probablemente por Zaratustra y este a su vez por los Chinos, estableció que la mejor de las tramas se forma con los opuestos y todas las cosas surgen de la contienda, entendiendo por los opuestos la contraposición de fuerzas entre en yin y el yang. En este aspecto, Pitágoras también aprendió la teoría de los opuestos de Zaratustra cuando decía que todo se genera del choque entre las fuerzas del Bien y del Mal, con las primeras se encuentran la Luz  y el hombre, con las segundas las Tinieblas y la Mujer. Cabe mencionar que aunque hubo algunos nexos de unión, ambas filosofías se desarrollaron por su cuenta. Por ejemplo, la astronomía y la cosmología griegas y chinas arrojaron ciertas diferencias fundamentales en los problemas que se consideraban importantes.

            He empezado este libro explicando, no por casualidad, como utilizando el yin y el yang Pangu creó el mundo según el mito chino. El ying y el yang representan la armonía y el equilibrio entre dos elementos contrapuestos. De acuerdo con esta idea, cada ser, objeto o pensamiento tiene dentro de sí mismo a su complementario por lo que nada existe en estado puro, sino que todo es una continua transformación. Por ende, la teoría del yin y yang nos dice que todo se transforma y complementa para estar siempre en la búsqueda de un equilibrio perfecto. De este modo, el universo puede existir con armonía.


[i] El mandato del cielo bendecía al gobernante. Fue un sistema hereditario entre padres e hijos pero nunca entre madre e hijas.

Fundición en Polonia

Para leer esta entrada completa debes tener una cuenta de miembro en la modalidad de membresía standard o premium

Nivel Precio Acción
Membresía Standard

8.25€ por Mes.

Selecciona
Membresía premium

16.95€ por Mes.

Selecciona
Membresía gratis

Gratis.

Selecciona

Electrodomésticos en Polonia y Europa

Para leer esta entrada completa debes tener una cuenta de miembro en la modalidad de membresía standard o premium

Nivel Precio Acción
Membresía Standard

8.25€ por Mes.

Selecciona
Membresía premium

16.95€ por Mes.

Selecciona
Membresía gratis

Gratis.

Selecciona

Microcap polaca con potencial

Los números de esta empresa hablan por sí solos. Una empresa muy diversificada y con gran potencial a la que no sigue ningún analista y de la que mas de la mitad de sus acciones están en manos de sus directivos.

Para leer esta entrada completa debes tener una cuenta de miembro en la modalidad de membresía standard o premium

Nivel Precio Acción
Membresía Standard

8.25€ por Mes.

Selecciona
Membresía premium

16.95€ por Mes.

Selecciona
Membresía gratis

Gratis.

Selecciona

Si quieres algo ponte a ello, mañana es tarde

El siguiente texto es un fragmento de mi libro Homo Irrationalis

En la antigua Grecia y Roma la mujer era tratada poco menos que como un objeto. Siendo mujer, tras su nacimiento su padre tenía el derecho a sacarla a la calle y dejarla morir de frío. Si decidía mantenerla, su vida le pertenecía hasta que se casase, momento en el cual pasaba a pertenecer a su marido. Después de la primera guerra púnica, las mujeres romanas dijeron que ya valía. En un mundo dominado por los hombres se marcaron el objetivo de, por lo menos hacerse oír.

La amenaza de Aníbal había hecho que se promulgase la llamada Ley Oppia que imponía a las mujeres una serie de restricciones a la hora de utilizar adornos de oro o vestidos de colores.

Las mujeres se unieron y, por primera vez en la historia de Roma, actuaron en masa contra  aquello que consideraban tremendamente injusto.

Marco Porcio Catón,  como censor, se opuso. Si cada uno de nosotros, señores hubiera mantenido la autoridad y los derechos del marido en el interior de la propia casa, no hubiéramos llegado a este punto. Dijo en el Senado. Vosotros conocéis a las mujeres. Hacedlas vuestras iguales e inmediatamente os las encontraréis convertidas en dueñas.

Finalmente, las mujeres consiguieron que la Ley Oppia fuese revocada y eso no solo quedó ahí. Conseguida la iniciativa, poco a poco fueron obteniendo el derecho a administrar su propia dote, lo que las hacía económicamente independientes. Más tarde, consiguieron el divorcio[i]. Algo impensable tan solo unas décadas atrás.

Las mujeres de la época podían haber seguido acatando la vida que les había tocado con mansedumbre aceptación pero se propusieron cambiar su situación y orientaron todas sus acciones hacia ello. De ese modo, cambiaron la historia.

Con demasiada frecuencia nos quedamos pasmados mirando las agujas del reloj como corren en su interminable girar.  Nos pasamos los meses arrancando las hojas del calendario y viendo  cómo van pasando los días sin pena ni gloria. Dejamos que la vida se nos escape entre las manos como granos de arena fina mientras nos aislamos de la realidad. Y lo que es peor, nos pasamos la vida esperando a que pase aquella cosa que hará que lo cambie todo y mientras la esperamos sin hacer nada, cuando tomamos consciencia de todo el tiempo perdido ya es demasiado tarde. Creo que cuando pasa eso, ya es hora de tomar consciencia y analizar lo que estamos haciendo y hasta dónde queremos llegar con ese comportamiento.

Piensa que toda la vida está en el aquí y el ahora. No te empeñes en vivir en él allí y el después. Si tu intención es hacer que una planta crezca, haz lo que debes. Dale luz, fertilizante y agua. Una vez hecho esto, entonces sí puedes dejarla crecer por sí misma. El agricultor sabio sabe que no hacer nada es la mejor manera de progresar. Pero de la misma manera que las mujeres de la República romana sembraron para después recoger los frutos, sin la siembra, no esperes la cosecha.

***

En los siglos VII y VI antes de Cristo, Mileto era una ciudad moderna y comercialmente muy avanzada. De sus puertos salían y llegaban barcos cargados de toda clase de bienes y en esa floreciente sociedad nacieron los primeros estudios sobre la naturaleza, sobre la astronomía y sobre el arte de la navegación. Uno de sus ciudadanos, Tales era descendiente de una familia fenicia. De joven inició un viaje por Egipto y Oriente Medio y fueron los sacerdotes los que se encargaron de su educación enseñándole todo lo que se sabía sobre astronomía, aritmética y navegación. Poco a poco, el joven Tales se fue convirtiendo en un filósofo en el sentido estricto de la palabra aunque habría que esperar a Pitágoras y luego a Platón para que esa palabra tuviese un significado propio de profesión.  

Nunca demostró el más mínimo interés por los problemas de la vida cotidiana y mucho menos por las mujeres y a menudo caminaba distraído sumido en sus propios pensamientos. Sus vecinos lo consideraban como un inútil y hasta su esclava le tomaba el pelo. Una vez,  le vio caerse a un pozo mientras observaba las estrellas y estuvo un día entero burlándose de él. 

Herido en su orgullo, Tales se empeñó en demostrar que todos estaban equivocados y que, no solo no era un inútil sino que valía su talento era mayor que todos los ciudadanos de Mileto, su pueblo natal. De ese modo, pidiéndole dinero a su padre, compró a un precio muy bajo todas las almazaras que había en la isla para el aceite. Esto fue en invierno donde los precios, debidos a la falta de demanda estaban por los suelos.

Tales, estudioso de la astronomía, había pronosticado un verano  caluroso y una cosecha de aceitunas muy favorable y con el tiempo sus cálculos se confirmaron. Al otoño siguiente, pudo poner el precio que quiso prácticamente y como monopolizador del mercado acumuló un patrimonio que le permitiría vivir de las rentas durante toda su vida. Tras ello, se dedicó al estudio.

La fama de científico se la ganó gracias a que en el año 585 antes de Cristo predijo con total exactitud un eclipse de sol. A partir de ese momento, aumentó su credibilidad  y pudo dedicarse a sus tareas con más tranquilidad.

Entre algunas de sus obras, dividió el año en 365 días, fue el primero en descubrir la Osa Menor y su importancia para la navegación  y calculó la altura de las pirámides. Para ello midió su sombra cuando él mismo proyectaba una sombra de la misma longitud que su cuerpo. Tales concebía también el alma como inmortal que tomaba sucesivas encarnaciones y eso constituía su fuerza vital. Según Diógenes Laercio, Tales decía que no había diferencia entre la vida y la muerte y cuando le preguntaron, ¿entonces por qué no te mueres tú? Sentenció diciendo, porque no hay diferencia.[ii]

Tales tenía un carácter bastante tranquilo y enseñaba a todo aquel que tenía curiosidad por aprender. Fue una gran sorpresa en Mileto cuando lo incluyeron en la lista de los Siete Sabios al lado de Solón.[iii]

La historia de Tales, como la de Diderot* nos enseña que si te marcas un objetivo  y lo persigues con la suficiente fuerza, es muy probable que lo alcances, siempre y cuando el objetivo sea realista.

Si Diderot hubiese dado por vencido, nunca hubiéramos conocido su enciclopedia. Si Tales  hubiese hecho caso a sus vecinos, nunca hubiera entrado en la historia como uno de los Siete Sabios. Ponte objetivos realistas y trabaja todos los días un poco para conseguirlos.

Un propósito de vida es un marco general que encuadra nuestros objetivos y dirige nuestras acciones. Es una percepción de que nuestra vida tiene sentido y dirección[iv]. Cuando te marcas un objetivo, estableces un pacto contigo mismo para llegar a esa meta. Te presentas dispuesto a sacarificar tales cosas o tales otras para conseguirlo y poco a poco, esas ganas iniciales se van diluyendo. Tu cerebro, que te conoce mejor que nadie, empieza a boicotearte y utiliza argumentos verdaderamente convincentes: por una vez que no entrenes no pasa nada, vas a ser un esclavo de la comida, ese alimento después de todo tampoco es tan malo, todo el mundo lo come, etc.  Cuando dejas que esos pensamientos venzan, terminas por abandonarlo, y en consecuencia, acabas fallándote a ti mismo.

Un problema de base que existe es marcarse objetivos con un final definido. Eso hace que veas el final como inalcanzable en lugar de disfrutar del camino que te lleve a él.

Si vivimos una vida sin propósitos es fácil que suplamos esa carencia mediante adicciones de todo tipo, ya sea a la comida, al entretenimiento basura o encontrar la constante aprobación de los demás. En cambio un propósito te da estabilidad mental  y te ayuda a llevar mejor la adversidad en los momentos en los que se presente. En propósito es aquello que hace que nuestra vida tenga sentido y por eso, cuando fallamos en él enseguida nos sentimos mal. Por eso es tan importante una vida con objetivos, tanto a corto, como a medio y largo plazo. Trabajar un poco cada día sobre todos ellos hará que nos sintamos realizados y que, con la ayuda del efecto del interés compuesto, en el largo plazo consigamos cosas que nunca nos hubiésemos imaginado. La escuela cirenaica, con Aristipo a la cabeza, se concentraba en saber vivir el momento presente. La mayor parte de los hombres, según la edad, soporta su propia existencia amparándose en recuerdos del pasado o imaginando cómo será su vida en el futuro. Pocos seres superiores, en palabras de Aristipo, consiguen vivir sumergiéndose en el presente. A menudo las personas mayores exclaman “qué feliz era entonces” o con igual frecuencia vemos a los jóvenes con su mirada puesta en un improbable futuro, pero nadie piensa ni valora lo bien que se encuentra en este momento, que su vida está ausente de desgracias, que tienen salud y que todas las personas que conoce están bien[v]. Por ello vive el aquí y el ahora porque cuando tengas eso que ahora quieres tener, quizá por aquel entonces no tengas algo de lo que tienes ahora, que te hace feliz y que no  lo sabes apreciar.  No estropees el bien que tienes hoy con el deseo de lo que no tienes, decía Epicuro.

*La historia de Diderot se explica en el capitulo que precede al texto


[i] Historia de Roma, de Indro Montanelli

[ii] Vida y opiniones de los filósofos ilustres, de Diógenes Laercio

[iii] La historia de los griegos, de Indro Montanelli

[iv] Fitnes Revolucionario, de Marcos Vázquez

[v] Historia de la filosofía griega Tomo 2, de Luciano de Crescenzo

Alimentos ecológicos

De un vistazo:

  • Empresa de 13M de capitalización
  • El equipo directivo junto con Organic Pharma, una granja ecológica, tienen más o menos el 80% de la empresa
  • Es una empresa bien gestionada que no solo no emite acciones sino que las recompra.
  • Tiene un poco de deuda, del orden del 1.5x.
  • El ROE esta muy cercano al 30%

Para leer esta entrada completa debes tener una cuenta de miembro en la modalidad de membresía standard o premium

Nivel Precio Acción
Membresía Standard

8.25€ por Mes.

Selecciona
Membresía premium

16.95€ por Mes.

Selecciona
Membresía gratis

Gratis.

Selecciona

Distribución de productos electrotécnicos

De un vistazo:

  • Empresa de 44M de euros de capitalización
  • Directivos con el 80% de las acciones
  • Valoración muy atractiva
  • ROE 30%

Para leer esta entrada completa debes tener una cuenta de miembro en la modalidad de membresía standard o premium

Nivel Precio Acción
Membresía Standard

8.25€ por Mes.

Selecciona
Membresía premium

16.95€ por Mes.

Selecciona
Membresía gratis

Gratis.

Selecciona

El privilegio de la libertad

El siguiente texto es un fragmento de mi libro Homo Irrationalis

El ser humano no está preparado para asumir la responsabilidad que conlleva vivir en libertad y por ello, desde que nace busca patrones que le garanticen la seguridad. Los bebés cuando nacen no se ven a sí mismos como figuras independiente sino que aun durante un periodo prolongado se consideran unidos a la madre desde un punto de vista funcional. Con aproximadamente dos años de edad, el niño empieza a sentirse como un ser individual y para orientarse y arraigarse en el mundo encontrando la seguridad que le daba su existencia preindividualista busca objetos transicionales,  como muñecos o peluches que, especialmente cuando se va a la cama y se siente solo, le salvaguardan contra la ansiedad. De ese modo, el apego a la madre se va sustituyendo progresivamente por el apego a estos objetos transicionales, mediadores entre el mundo interior de la imaginación y el mundo exterior.

A medida que el niño crece, estos objetos pierden la carga emotiva, pero no la necesidad del niño de buscar esa seguridad que calme su ansiedad. El proceso de individuación supone lanzarse a un mundo amenazador y peligroso y eso puede crear un potente sentimiento de angustia e impotencia.

De la misma manera que ese niño no puede volver a la seguridad del vientre de su madre, el adulto tampoco puede revertir el proceso de individuación,  de modo que ese adulto termina sometiéndose a otras personas de las que sigue dependiendo o llega a depender como medio de eliminar la soledad y la angustia pero a cambio pagando un enorme precio, su libertad. Como escribía Dostoievski en Los hermanos Karamazov, ese adulto no tiene  necesidad más urgente que la de hallar a alguien al cual pueda entregar, tan pronto como le sea posible, ese don de la libertad con el que él, pobre criatura, tuvo la desgracia de nacer.

Solemos equiparar la libertad con la buena vida. Una vida que creemos elegir conscientemente. Algo que nos supone un esfuerzo porque identificamos que cuantos más objetos personales tengamos o podamos tener más libres seremos y por lo tanto más felices. Esta vida  nos exige el sobre esfuerzo para, como en el país de la Reina Roja, estar constantemente corriendo para poder estar siempre en el mismo lugar.

Para los taoístas la libertad significa todo lo contrario. Vivir bien pero vivir sin esfuerzo, conforme a nuestra naturaleza. En este contexto, el ser humano no es que actúe acorde a las circunstancias que él mismo ha elegido, sino el que nunca tiene que elegir.

Bajo una vida de constantes esfuerzos por mantener el estatus o la posición social, los seres humanos creen ser libres pero en realidad es una ilusión. Sus religiones son un intento de librarse de la libertad que nunca han tenido y su política cumple la misma función. Estos banales sucedáneos hacen que el hombre  nunca haya buscado la verdadera libertad. Es raro que el individuo  persiga la libertad más allá de la comodidad que deriva en servilismo. Ningún tirano ha llegado al poder haciendo apología de la dictadura y de la violencia, todos lo han hecho prometiendo la libertad y la seguridad.

Platón nos recuerda, en su crítica a la democracia  que cuando un pueblo, devorado por sed de libertad, se encuentra con que a su frente hay escanciadores que la sirven a discreción hasta embriagarlo, ocurre que si los gobernantes resisten a las exigencias de sus súbditos reciben el nombre de tiranos. Y también sucede que todo el que se muestra disciplinado con los gobernantes, es definido como hombre sin carácter y como esclavo. Que el padre atemorizado acaba tratando a su hijo como si se tratara de un igual, que el maestro no osa criticar a sus alumnos y estos se burlan de él, que los jóvenes pretenden los mismos derechos que los viejos. En este clima de libertad, en nombre de ella no hay más consideración ni respeto por nadie, y en medio de tanta licencia nace y se desarrolla una mala planta, la tiranía[i].

Aristóteles, escribe en su Política que el esclavo mismo es una especie de propiedad animada y cualquier hombre al servicio de los demás es, por lo tanto, un instrumento que actúa como un instrumento. No obstante, el griego se refiere a los esclavos como herramientas vivas de trabajo siendo hombre de otro el que en tanto que hombre se convierte en una propiedad, y como propiedad es un instrumento de uso y completamente individual.

El filósofo consideraba que el hombre era un ser político por naturaleza y que, por ende, debía ser libre. Los esclavos, debido a su condición  y al estar sometidos a una tercera persona, no deberían en la política aristotélica participar en la vida social ni expresar sus propias ideas. Sin embargo, con frecuencia sucede lo contrario.  Los esclavos tienen cuerpos de hombres libres, y hombres libres con almas de esclavos, escribe el filósofo.

En este sentido, para el griego la idea de libertad está ligada a la esencia misma del ser humano.  La libertad aristotélica reconoce a la persona la capacidad para decidir libremente y de manera racional frente a una amplia gama de opciones. Esto no significa hacer lo que  uno quiera, sino ampliar la libertad junto con la de los demás, considerando Aristóteles como un atentado a los principios morales a todo aquel que abuse de su libertad.

La libertad, por lo tanto, en la línea del pensamiento de David Lloyd no es un privilegio que se otorga, sino un hábito que debe adquirirse.

Aristóteles distinguía tres modos de vida que se podían elegir con libertad por los hombres excluyendo de esta ecuación a los esclavos. Estas formas de vida tenían en común su interés por lo bello, entendido esto como aquello que no es necesariamente útil: la vida del disfrute de los placeres corporales, la vida dedicada a asuntos de la polis y, por último, la vida del filósofo dedicada a contemplar las cosas eternas.[ii]

***

Catón el Joven era uno de los hombres modélicos para Séneca, que lo consideraba como incorruptible, austero, patriota y defensor de recuperar las tradiciones más antiguas de Roma. Tanto Catón se opuso a Julio César, como ya lo había hecho su bisabuelo Catón el Viejo contra Cornelio Escipión, dos figuras muy populares, cada una en su época.

Cuando el senado romano se empezó a corromper hasta provocar una enorme crisis en la República, aún se recordaba con nostalgia la figura de Catón el Viejo, sobre todo en su familia donde su bisnieto se propuso ser como él.  [iii]

Catón orientó todas sus fuerzas a perseguir a los cargos políticos que se habían apropiado de fondos políticos. Su rectitud le llevó irremediablemente a enfrentarse con Julio César, que presentaba con su personalidad extravagante la antítesis de todo lo que era Catón.  A Catón no le preocupaban en absoluto todos los lujos de los que disfrutaba César. Incluso a veces recorría las calles descalzo y jamás se desplazaba en carruaje.

Su enemistad con Julio César fue en aumento, incluso traspasando la esfera política a raíz de la prolongada relación que la hermanastra de Catón, Servilia, inició con el famoso general romano.[iv]

La batalla de Thapsus fue decisiva a la hora de mostrar que Julio César se convertiría en el líder político de toda Roma y, ante esto, Catón prefirió suicidarse antes que aceptar la autoridad de César.

Catón comenzó a preparar su muerte de manera adecuada. Tras un baño y una cena cogió Fedón, de Platón. Catón se dio cuenta de que su espada no estaba colgada de la pared y manda a un sirviente para que se la traiga. Después, se la clavó en el estómago.

Para su desgracia, uno de los sirvientes lo descubrió tendido en el suelo desangrándose y llamó al médico, quien en contra de su voluntad, lavó y curó la herida. En cuanto lo dejaron solo de nuevo, Catón se arrancó los puntos y empezó a sacarse las entrañas con sus propias manos o, al menos, eso es lo que cuentan las crónicas.

Catón el Joven murió a los cuarenta y ocho años sin ofrecer la posibilidad a Julio Cesar que le ofreciera su clemencia dándole una falsa sensación de libertad, ya que debería someterse a él. De este modo murió libre. Al enterarse de la noticia, Julio Cesar exclamó, Catón, a regañadientes acepto tu muerte, como a regañadientes hubieras aceptado que te concediera la vida.[v] Con este acto, Catón se negó a ser un esclavo.

Tan cerca tenemos la libertad y ¿aún existen esclavos?, ¿no preferirías, por tanto, que tu hijo pereciera de forma similar, a que se hiciera viejo siendo un cobarde?…Supón que no quieres proseguir la marcha: te empujarán hacia delante. Haz que dependa de ti lo que está en poder de otros. Desdichado, eres esclavo de los hombres, de las cosas, de la vida, porque la vida, si falta el valor de morir, se convierte en servidumbre, escribió Séneca, a lo que continuaba diciendo: Como una obra teatral, así es la vida. No importa el tiempo, sino el acierto con que se ha presentado. No atañe a la cuestión del lugar en el que termines. Termina donde te plazca, tan solo prepara un buen final.

La libertad es un concepto que está en boca de todos pero que muy poca gente llega a entender en su sentido más amplio. Nos encanta gritar que somos libres y entendemos que, por ejemplo, una dictadura es una agresión directa contra nuestra libertad. Vemos la libertad como algo intocable, como un objeto de deseo, pero no entendemos las consecuencias que tiene el acceso a esa libertad.

Spinoza veía la libertad como una piedra lanzada al aire. Si pudiese volverse  consciente, pensaría que su voluntad de moverse hacia adelante es lo que la impulsa cuando lo que realmente la mueve es la fuerza del lanzamiento y la gravedad. En estos términos, lo mismo ocurre con la libertad de los seres humanos, nos parece que escogemos algo siendo libres y nos gusta pensar que tenemos control sobre nuestras vidas, pero eso se debe a que no sabemos ni comprendemos de dónde surgen nuestras elecciones y acciones. Para Spinoza, el libre albedrío es una mera ilusión al no existir ninguna acción libre ni espontánea[vi]. A pesar de todo, el filósofo pensaba que la libertad humana era posible y deseable. Que nuestras emociones surjan de nuestras propias elecciones en lugar de estar provocadas por acontecimientos externos. Según el autor, sólo así podríamos llegar a ser verdaderamente libres.

¿Te ha pasado alguna vez  que, por ejemplo, alguien es mal educado contigo y llegas al punto de perder los estribos? ¿O que el coche delante de ti haya hecho una maniobra incorrecta y de pronto te descubras a ti mismo, dentro de tu coche, gritándole al viento? El que controla este tipo de situaciones era, para Spinoza, el auténtico hombre libre. 

Para los cínicos, que llegaban un poco más allá,  el concepto de libertad era entendido como el Bien Supremo y solo se podía alcanzar a través de la autosuficiencia. El verdadero cínico no era esclavo de sus emociones ni de sus necesidades físicas, no sentía miedo al frío, al hambre, o a la soledad y nunca tenía deseo de sexo, de dinero, poder o gloria.  Un modelo de vida totalmente alejado de la mayoría ofreciendo una crítica destructiva a los valores tradicionales. El cinismo, más que una escuela filosófica, fue un estilo de vida en el que sus adeptos, una vez liberados de sus necesidades, de desentendían de la política, la física, y toda especulación filosófica que no fuese la ética. Se autodefinían como ciudadanos del mundo, sin casa, sin ciudad y sin patria[vii] y de ese modo eran libres.

La mayoría de la gente tiene miedo a ser libre. No están emancipados de ese tutor que le ha guiado toda la vida en forma de sociedad, estado, familia, etcétera y, por ende, no saben tomar decisiones sin someterse a sus dictámenes ni a un análisis previo.

Cuando Kant dice sapere aude, o atrévete a pensar, sabía que para poder elegir bien era necesario tener libertad. Adán y Eva vivían felices en el paraíso hasta que Dios decidió recortar su libertad. La prohibición de comer la fruta del árbol prohibido hizo aflorar los anhelos que para siempre han acompañado al hombre y se rebelaron contra su propio Dios. No estaban dispuestos a sacrificar su libertad por nada. También se rebelaron contra la ignorancia anteponiendo la curiosidad al mandato divino. La consecuencia fue que Dios les concedió la libertad absoluta, lejos de su amparo. Te ganarás el pan con el sudor de tu frente[viii].

Este es el verdadero precio de la libertad. El trabajo personal para lograr una vida plena.


[i] La Repúblicam de Platón

[ii] La condición humana, de Hannah Arendt

[iii] El romano fanático que prefirió arrancarse las entrañas antes que rendirse a Julio César, por Guillermo Caso de los Cobos

[iv] Ibíd.

[v] Ibíd.

[vi] Una pequeña historia de la filosofía, de Negel Warburton

[vii] Historia de la filosofía griega Tomo 2,  de Luciano de Crescenzo

[viii] Génesis 3:19

SIGMADIEZ