SIGMADIEZ

El privilegio de la libertad

El siguiente texto es un fragmento de mi libro Homo Irrationalis

El ser humano no está preparado para asumir la responsabilidad que conlleva vivir en libertad y por ello, desde que nace busca patrones que le garanticen la seguridad. Los bebés cuando nacen no se ven a sí mismos como figuras independiente sino que aun durante un periodo prolongado se consideran unidos a la madre desde un punto de vista funcional. Con aproximadamente dos años de edad, el niño empieza a sentirse como un ser individual y para orientarse y arraigarse en el mundo encontrando la seguridad que le daba su existencia preindividualista busca objetos transicionales,  como muñecos o peluches que, especialmente cuando se va a la cama y se siente solo, le salvaguardan contra la ansiedad. De ese modo, el apego a la madre se va sustituyendo progresivamente por el apego a estos objetos transicionales, mediadores entre el mundo interior de la imaginación y el mundo exterior.

A medida que el niño crece, estos objetos pierden la carga emotiva, pero no la necesidad del niño de buscar esa seguridad que calme su ansiedad. El proceso de individuación supone lanzarse a un mundo amenazador y peligroso y eso puede crear un potente sentimiento de angustia e impotencia.

De la misma manera que ese niño no puede volver a la seguridad del vientre de su madre, el adulto tampoco puede revertir el proceso de individuación,  de modo que ese adulto termina sometiéndose a otras personas de las que sigue dependiendo o llega a depender como medio de eliminar la soledad y la angustia pero a cambio pagando un enorme precio, su libertad. Como escribía Dostoievski en Los hermanos Karamazov, ese adulto no tiene  necesidad más urgente que la de hallar a alguien al cual pueda entregar, tan pronto como le sea posible, ese don de la libertad con el que él, pobre criatura, tuvo la desgracia de nacer.

Solemos equiparar la libertad con la buena vida. Una vida que creemos elegir conscientemente. Algo que nos supone un esfuerzo porque identificamos que cuantos más objetos personales tengamos o podamos tener más libres seremos y por lo tanto más felices. Esta vida  nos exige el sobre esfuerzo para, como en el país de la Reina Roja, estar constantemente corriendo para poder estar siempre en el mismo lugar.

Para los taoístas la libertad significa todo lo contrario. Vivir bien pero vivir sin esfuerzo, conforme a nuestra naturaleza. En este contexto, el ser humano no es que actúe acorde a las circunstancias que él mismo ha elegido, sino el que nunca tiene que elegir.

Bajo una vida de constantes esfuerzos por mantener el estatus o la posición social, los seres humanos creen ser libres pero en realidad es una ilusión. Sus religiones son un intento de librarse de la libertad que nunca han tenido y su política cumple la misma función. Estos banales sucedáneos hacen que el hombre  nunca haya buscado la verdadera libertad. Es raro que el individuo  persiga la libertad más allá de la comodidad que deriva en servilismo. Ningún tirano ha llegado al poder haciendo apología de la dictadura y de la violencia, todos lo han hecho prometiendo la libertad y la seguridad.

Platón nos recuerda, en su crítica a la democracia  que cuando un pueblo, devorado por sed de libertad, se encuentra con que a su frente hay escanciadores que la sirven a discreción hasta embriagarlo, ocurre que si los gobernantes resisten a las exigencias de sus súbditos reciben el nombre de tiranos. Y también sucede que todo el que se muestra disciplinado con los gobernantes, es definido como hombre sin carácter y como esclavo. Que el padre atemorizado acaba tratando a su hijo como si se tratara de un igual, que el maestro no osa criticar a sus alumnos y estos se burlan de él, que los jóvenes pretenden los mismos derechos que los viejos. En este clima de libertad, en nombre de ella no hay más consideración ni respeto por nadie, y en medio de tanta licencia nace y se desarrolla una mala planta, la tiranía[i].

Aristóteles, escribe en su Política que el esclavo mismo es una especie de propiedad animada y cualquier hombre al servicio de los demás es, por lo tanto, un instrumento que actúa como un instrumento. No obstante, el griego se refiere a los esclavos como herramientas vivas de trabajo siendo hombre de otro el que en tanto que hombre se convierte en una propiedad, y como propiedad es un instrumento de uso y completamente individual.

El filósofo consideraba que el hombre era un ser político por naturaleza y que, por ende, debía ser libre. Los esclavos, debido a su condición  y al estar sometidos a una tercera persona, no deberían en la política aristotélica participar en la vida social ni expresar sus propias ideas. Sin embargo, con frecuencia sucede lo contrario.  Los esclavos tienen cuerpos de hombres libres, y hombres libres con almas de esclavos, escribe el filósofo.

En este sentido, para el griego la idea de libertad está ligada a la esencia misma del ser humano.  La libertad aristotélica reconoce a la persona la capacidad para decidir libremente y de manera racional frente a una amplia gama de opciones. Esto no significa hacer lo que  uno quiera, sino ampliar la libertad junto con la de los demás, considerando Aristóteles como un atentado a los principios morales a todo aquel que abuse de su libertad.

La libertad, por lo tanto, en la línea del pensamiento de David Lloyd no es un privilegio que se otorga, sino un hábito que debe adquirirse.

Aristóteles distinguía tres modos de vida que se podían elegir con libertad por los hombres excluyendo de esta ecuación a los esclavos. Estas formas de vida tenían en común su interés por lo bello, entendido esto como aquello que no es necesariamente útil: la vida del disfrute de los placeres corporales, la vida dedicada a asuntos de la polis y, por último, la vida del filósofo dedicada a contemplar las cosas eternas.[ii]

***

Catón el Joven era uno de los hombres modélicos para Séneca, que lo consideraba como incorruptible, austero, patriota y defensor de recuperar las tradiciones más antiguas de Roma. Tanto Catón se opuso a Julio César, como ya lo había hecho su bisabuelo Catón el Viejo contra Cornelio Escipión, dos figuras muy populares, cada una en su época.

Cuando el senado romano se empezó a corromper hasta provocar una enorme crisis en la República, aún se recordaba con nostalgia la figura de Catón el Viejo, sobre todo en su familia donde su bisnieto se propuso ser como él.  [iii]

Catón orientó todas sus fuerzas a perseguir a los cargos políticos que se habían apropiado de fondos políticos. Su rectitud le llevó irremediablemente a enfrentarse con Julio César, que presentaba con su personalidad extravagante la antítesis de todo lo que era Catón.  A Catón no le preocupaban en absoluto todos los lujos de los que disfrutaba César. Incluso a veces recorría las calles descalzo y jamás se desplazaba en carruaje.

Su enemistad con Julio César fue en aumento, incluso traspasando la esfera política a raíz de la prolongada relación que la hermanastra de Catón, Servilia, inició con el famoso general romano.[iv]

La batalla de Thapsus fue decisiva a la hora de mostrar que Julio César se convertiría en el líder político de toda Roma y, ante esto, Catón prefirió suicidarse antes que aceptar la autoridad de César.

Catón comenzó a preparar su muerte de manera adecuada. Tras un baño y una cena cogió Fedón, de Platón. Catón se dio cuenta de que su espada no estaba colgada de la pared y manda a un sirviente para que se la traiga. Después, se la clavó en el estómago.

Para su desgracia, uno de los sirvientes lo descubrió tendido en el suelo desangrándose y llamó al médico, quien en contra de su voluntad, lavó y curó la herida. En cuanto lo dejaron solo de nuevo, Catón se arrancó los puntos y empezó a sacarse las entrañas con sus propias manos o, al menos, eso es lo que cuentan las crónicas.

Catón el Joven murió a los cuarenta y ocho años sin ofrecer la posibilidad a Julio Cesar que le ofreciera su clemencia dándole una falsa sensación de libertad, ya que debería someterse a él. De este modo murió libre. Al enterarse de la noticia, Julio Cesar exclamó, Catón, a regañadientes acepto tu muerte, como a regañadientes hubieras aceptado que te concediera la vida.[v] Con este acto, Catón se negó a ser un esclavo.

Tan cerca tenemos la libertad y ¿aún existen esclavos?, ¿no preferirías, por tanto, que tu hijo pereciera de forma similar, a que se hiciera viejo siendo un cobarde?…Supón que no quieres proseguir la marcha: te empujarán hacia delante. Haz que dependa de ti lo que está en poder de otros. Desdichado, eres esclavo de los hombres, de las cosas, de la vida, porque la vida, si falta el valor de morir, se convierte en servidumbre, escribió Séneca, a lo que continuaba diciendo: Como una obra teatral, así es la vida. No importa el tiempo, sino el acierto con que se ha presentado. No atañe a la cuestión del lugar en el que termines. Termina donde te plazca, tan solo prepara un buen final.

La libertad es un concepto que está en boca de todos pero que muy poca gente llega a entender en su sentido más amplio. Nos encanta gritar que somos libres y entendemos que, por ejemplo, una dictadura es una agresión directa contra nuestra libertad. Vemos la libertad como algo intocable, como un objeto de deseo, pero no entendemos las consecuencias que tiene el acceso a esa libertad.

Spinoza veía la libertad como una piedra lanzada al aire. Si pudiese volverse  consciente, pensaría que su voluntad de moverse hacia adelante es lo que la impulsa cuando lo que realmente la mueve es la fuerza del lanzamiento y la gravedad. En estos términos, lo mismo ocurre con la libertad de los seres humanos, nos parece que escogemos algo siendo libres y nos gusta pensar que tenemos control sobre nuestras vidas, pero eso se debe a que no sabemos ni comprendemos de dónde surgen nuestras elecciones y acciones. Para Spinoza, el libre albedrío es una mera ilusión al no existir ninguna acción libre ni espontánea[vi]. A pesar de todo, el filósofo pensaba que la libertad humana era posible y deseable. Que nuestras emociones surjan de nuestras propias elecciones en lugar de estar provocadas por acontecimientos externos. Según el autor, sólo así podríamos llegar a ser verdaderamente libres.

¿Te ha pasado alguna vez  que, por ejemplo, alguien es mal educado contigo y llegas al punto de perder los estribos? ¿O que el coche delante de ti haya hecho una maniobra incorrecta y de pronto te descubras a ti mismo, dentro de tu coche, gritándole al viento? El que controla este tipo de situaciones era, para Spinoza, el auténtico hombre libre. 

Para los cínicos, que llegaban un poco más allá,  el concepto de libertad era entendido como el Bien Supremo y solo se podía alcanzar a través de la autosuficiencia. El verdadero cínico no era esclavo de sus emociones ni de sus necesidades físicas, no sentía miedo al frío, al hambre, o a la soledad y nunca tenía deseo de sexo, de dinero, poder o gloria.  Un modelo de vida totalmente alejado de la mayoría ofreciendo una crítica destructiva a los valores tradicionales. El cinismo, más que una escuela filosófica, fue un estilo de vida en el que sus adeptos, una vez liberados de sus necesidades, de desentendían de la política, la física, y toda especulación filosófica que no fuese la ética. Se autodefinían como ciudadanos del mundo, sin casa, sin ciudad y sin patria[vii] y de ese modo eran libres.

La mayoría de la gente tiene miedo a ser libre. No están emancipados de ese tutor que le ha guiado toda la vida en forma de sociedad, estado, familia, etcétera y, por ende, no saben tomar decisiones sin someterse a sus dictámenes ni a un análisis previo.

Cuando Kant dice sapere aude, o atrévete a pensar, sabía que para poder elegir bien era necesario tener libertad. Adán y Eva vivían felices en el paraíso hasta que Dios decidió recortar su libertad. La prohibición de comer la fruta del árbol prohibido hizo aflorar los anhelos que para siempre han acompañado al hombre y se rebelaron contra su propio Dios. No estaban dispuestos a sacrificar su libertad por nada. También se rebelaron contra la ignorancia anteponiendo la curiosidad al mandato divino. La consecuencia fue que Dios les concedió la libertad absoluta, lejos de su amparo. Te ganarás el pan con el sudor de tu frente[viii].

Este es el verdadero precio de la libertad. El trabajo personal para lograr una vida plena.


[i] La Repúblicam de Platón

[ii] La condición humana, de Hannah Arendt

[iii] El romano fanático que prefirió arrancarse las entrañas antes que rendirse a Julio César, por Guillermo Caso de los Cobos

[iv] Ibíd.

[v] Ibíd.

[vi] Una pequeña historia de la filosofía, de Negel Warburton

[vii] Historia de la filosofía griega Tomo 2,  de Luciano de Crescenzo

[viii] Génesis 3:19

Fanatismos y su ocaso

Un hecho curioso de la libertad, es que, al igual que la belleza, a veces se encuentra donde menos se espera o en el último sitio donde se buscaría. Al igual que una persona fuera de sí necesita un espasmo violento para que su mente recobre la cordura, la guerra con Alemania hizo despertar al pueblo ruso del trance hipnótico de la tiranía.  En palabras del historiador Mijail Gefter, se produjo una desestalinización espontánea. Una persona sometida a los caprichos del destino, inesperadamente, cara a cara con la muerte, halla la libertad para ganar control  de sí misma. [i]

La gente estaba más dispuesta a luchar cuando identificaba la causa  con la defensa de una comunidad en particular y no  con ideas abstractas de la madre patria soviética.

Para mucha gente, la guerra fue la época de la liberación del miedo al régimen. Ya no tenían que actuar reparando en todo momento en las consecuencias políticas de sus acciones. Ya no se producían detenciones aleatorias y se produjo una relajación del control del régimen político e incluso religioso. A partir de 1944 la familia empezó a recuperar sus costumbres religiosas y los hijos comenzaron de nuevo a bautizarse.

La gente ya no tenía miedo y apareció la libertad de expresión. Hablaban abiertamente de la pérdida de sus parientes, de sus sentimientos y opiniones de manera en la que antes hubiera sido imposible. En consecuencia, las instituciones estalinistas se fueron debilitando.

Casi ningún soviético había estado nunca fuera del país y la propaganda política les había  dado una visión muy restringida del mundo exterior. El encontrarse con el estilo de vida europeo supuso un shock emocional para los soldados. Vieron comercios mejor abastecidos y granjas privadas que, a pesar de la guerra, estaban en mucho mejor estado que las granjas colectivas soviéticas. Ya ninguna propaganda podía disuadirles de lo que estaban viendo con sus propios ojos. Incluso aplastados, los alemanes viven mejor que nosotros, exclamó el joven poeta Konstantin Simonov.

En esa época de apertura espiritual, la gente empezó a plantearse  los principios y valores del régimen. Tras  la guerra, la máquina de la propaganda trató de engatusar de nuevo a la población para que se preparase  para otro periodo más de sacrificio endulzado con vagas promesas,  pero la mayoría de la gente ya no tenía razones para creer esas promesas. [ii]

El conjunto de estos hechos supuso una abertura hacia el exterior y que los ciudadanos despertasen  del hechizo de la tiranía.

Muchos han querido destruir la belleza del mundo para convertir la tierra en un seminario de moralidad. Pero al igual que un músculo no puede permanecer contraído al máximo todo el tiempo, ni una pasión estar siempre en su punto más álgido, las dictaduras del espíritu no han podido conservar permanentemente su despiadado radicalismo.

Las verdades se pueden difundir, pero nunca imponer. Ninguna doctrina será más cierta porque se grite o se encolerice. Ninguna debería imponerse artificialmente recurriendo a la brutal propaganda.

Por ello nunca ha sido posible imponer de modo dictatorial una única religión, una única filosofía o una forma de ver el mundo, pues el espíritu siempre sabe resistirse a cualquier servidumbre. Ninguna época ha podido ser tan bárbara, ni ninguna tiranía tan sistemática, como para que algunos individuos no lograsen escapar de la violencia ejercida sobre las masas y defender el derecho a una opinión personal. [iii]

Por muchos Torquemadas que manden a cientos a la hoguera, por muy bien engrasada que esté la guillotina, por muchos trenes que transporten a ganado humano a la fría Siberia, lo humano es invariable. El hombre ha podido vivir siempre, incluso en tiempos de fanatismo. Por mucha muerte y tortura que haya a su alrededor, no podrán perturbar la claridad y la humanidad de los Erasmos, los Voltaires, los Castiglione y los Montaignes. Cuantas más cabezas corten, más volverán a salir.[iv]

Todo fanatismo se vale de polarizar la sociedad para imponer su idea propia de universo como única forma de ley permitida. Eso infunde una serie de dogmas en sus fieles que provocan una cerrazón mental tan grande que aprisiona su alma de tal modo que el pobre prisionero no se da cuenta de que está encerrado. La única manera de vencer este dogmatismo cerrado es aprender a pensar, mirar para adentro y ser consciente de uno mismo y de sus certezas. Si sabes que gran porcentaje de lo que tiendes a pensar con certeza, probablemente es falso o una mera ilusión, puedes alejarte del embrujo de este dogmatismo que embriaga el alma.

El mundo gira constantemente y con el paso de las generaciones, el sistema desecha lo que le paraliza. Las autocracias, las tiranías y las dictaduras sólo suponen una pequeña corrección a corto plazo tras la cual, el mundo se impulsa con más energía.

Dante conoció, como nadie, la índole de los tiranos y sabía exactamente el castigo que merecían. Por eso los situó entre los violentos contra el prójimo, a quienes castiga en el Séptimo Círculo, por inmersión en sangre hirviendo. Miguel Ángel decía que quien mata a un tirano, no mata a un hombre, sino a una bestia dado que estos carecen de amor por el prójimo como todo hombre debe sentir. Por lo tanto no tienen inclinaciones humanas sino de bestias.

Pero no se nos debe olvidar que el devenir histórico no es un continuo avanzar en base a progreso y desarrollo. Nunca un derecho se ha ganado para siempre, como tampoco está asegurada la libertad frente a la violencia, que siempre adquiere nuevas formas. Cuando los individuos consideran la libertad como algo habitual y no como el don más sagrado, de la oscuridad del mundo, surge de nuevo un misterioso deseo de violentarla.

Kant nos advirtió que el género humano en su conjunto efectúa pequeñas oscilaciones y que nunca dio un paso adelante sin retroceder poco después, con redoblada velocidad a un estado anterior. Eso es justamente la roca de Sísifo[v].          

Siempre que la humanidad ha disfrutado de períodos de paz durante demasiado tiempo, le sobreviene una peligrosa curiosidad por la embriaguez de la fuerza y el apetito por la guerra. De una manera incomprensible la historia provoca retrocesos que hacen que se derrumben los muros de la justicia adquiridos por herencia. Luego, una vez más, los despotismos se enfrían o envejecen y comienza un nuevo ciclo. [vi]

Los argumentos de esta vez hemos sido vencidos, la próxima vez venceremos grabados a fuego en la mente de los fanáticos machacan durante años con palabras y versos hasta que se convierten en un arma para alcanzar al odiado enemigo en el corazón. Estos fanáticos están constantemente recordando la derrota y la victoria futura, abriendo viejas heridas cada vez que están a punto de cicatrizarse. Sacudiendo constantemente a la juventud cuando esta iba a reconciliarse.

La idea flota perenne en el aire hasta que encuentra una nueva mecha en la que prender. El entusiasmo, con el furor del incendio de un bosque llega a todo un pueblo, a la nación entera, donde se transmite repentinamente de alma en alma arrastrando de nuevo  a miles de personas en el huracán de su ilusión. Una ilusión donde el sosiego de las almas de repente se convierte en tumulto. Donde los ideales en forma de palabra, fe, idea o cualquier otra cosa siempre intangible, invisible o inalcanzable, dan alas a un mundo pesado y lo eleva hasta las estrellas. No importa el holocausto de qué idea se consuman esas almas. [vii] La mecha ha ardido y ha comenzado de nuevo el ciclo del tirano.

A finales del siglo XIX la mayor parte de los europeos gozaban de los grados más altos de libertad individual para, pocos años después, sufrir su nivel más bajo en siglos.

Antes de la Gran Guerra, Europa, o gran parte de ella,  vivía en la Edad de Oro de la seguridad. El estado era la garantía suprema de la seguridad otorgando a sus ciudadanos los derechos necesarios, garantizados por el Parlamento. La moneda estaba respaldada por el oro, que garantizaba su invariabilidad y todo el mundo sabía lo que tenía, lo que podía hacer y lo que tenía prohibido.

En aquella época, todo lo radical y violento parecía imposible.

El siglo XIX estaba convencido de ir por el camino correcto y ser el mejor de los mundos posibles. Atrás quedaban guerras, hambrunas y revueltas a las que se las miraba con desprecio.

La ciencia y la técnica ofrecía constantemente nuevos milagros y la gente creía en la palabra progreso más que en  la  Biblia.

Las personas se hicieron más sanas y fuertes con la popularización del deporte y de las calles empezaron a desaparecer los lisiados y enfermos. Se creía tan poco en que una nueva barbarie asolará Europa como en fantasmas o brujas.

El buque insignia era el humanismo, a través del cual la humanidad lograría la paz y la seguridad.

En esta conmovedora confianza en poder asegurar la vida hasta sus más pequeños detalles  y contra cualquier tipo de aleatoriedad, se escondía como ave de rapiña una gran y peligrosa arrogancia.

Poco tiempo después, esos ciudadanos cegados por el idealismo y el progreso técnico tuvieron que dar la razón a Freud cuando afirmaba que la cultura y la civilización la conforman tan solo una capa muy fina, que en cualquier momento puede ser perforada por fuerzas destructoras del infierno. [viii]

Ese mundo cayó aniquilado como un castillo de naipes por la peor de todas las pestes, el nacionalismo, que envenena todo lo que toca hasta pudrirlo. Ni siquiera en sus pesadillas más oscuras la gente podría soñar hasta qué punto era peligroso este demonio.

Tras las dos guerras mundiales que acontecieron después, el espíritu de Europa cogió un nuevo impulso de progreso que dura hasta la actualidad. Un espacio sin guerras desde 1953 hasta la actualidad supera con facilidad el récord anterior de 38 y 44 años del siglo XIX. Pero un sector cada vez más grande de la población parece que se ha olvidado de ese peligroso pasado.

***

Ha comenzado una nueva batida contra los  que piensan libremente. Una especie de dictadura de pensamiento unilateral. Nadie aspira a comprender al otro sino a imponer su propio criterio como una marca de fuego. Contra los que no van a favor de la manada, se dirige un odio doblado. El pensamiento ha caído hasta el delirio colectivo. Como en otros tiempos, los sabios ya no luchan entre ellos con folletos y cartas elegantes, sino que se arrojan los unos contra los otros como si estuviesen en un mercadillo de modo grosero y ordinario. [ix]

Se regocijan jugando con ideas peligrosas pareciendo haber olvidado esa aleatoriedad, que en un momento, puede arrancarles de su alma su bien más preciado, su libertad, y arrojarles de nuevo a esas fuerzas del infierno.

Es nuestra labor, desde nuestro propio interior pensar a través de la razón y del humanismo. No esperes que el mundo cambie si no empiezas cambiando tú. Los cambios impuestos desde fuera hacia adentro no perduran. Piensa libremente, razona, sirve de ejemplo para tu círculo más cercano. Poco a poco podrás ir observando los cambios que eso produce.

Abre tu mente a nuevos pensamientos y exponte a todo tipo de ideas. Es el único modo de avanzar. Este es un punto clave sobre el cual volveremos muchas veces a lo largo del libro.

La libertad puede dar miedo. Puede ser hermosa y terrible a la vez. Puede que la libertad más absoluta conduzca al caos, pero no podemos olvidar que, sin ella, nuestro carácter humano deja de tener sentido  y nos convertimos en títeres a expensas de los traidores del espíritu.


[i] Figes, O. (2009) Los que susurran. La represión en la Rusia de Stalin. Editora y Distribuidora Hispano Americana S.A.

[ii] Ibíd.

[iii] Zweig, S. (2012) El mundo de ayer. Memorias de un europeo. Ed. 1. Acantilado

[iv] Zweig, S. (2012) El mundo de ayer. Memorias de un europeo. Ed. 1. Acantilado

[v] ¿Qué es la Ilustración? De Kant

[vi] Zweig, S. (2012) El mundo de ayer. Memorias de un europeo. Ed. 1. Acantilado

[vii] Zweig, S. (2012) Castellio contra Calvino: Conciencia contra violencia. Ed. 1. Acantilado

[viii] Zweig, S. (2012) El mundo de ayer. Memorias de un europeo. Ed. 1. Acantilado

[ix] Zweig, S. (2011) Erasmo de Rotterdam. La tragedia de un humanista. Ediciones Paidós

Domina tu ignorancia

NOTA: El texto que viene a continuación es un fragmento de mi libro El día que el mundo cambió, de la colección Atrévete a saber

Prometeo fue encadenado al monte Cáucaso como castigo de robar el fuego de los dioses. Diariamente, un águila le devoraba las entrañas durante el día y sus tejidos eran restituidos por la noche. En esa situación permaneció hasta que Hércules le liberó con el consentimiento de Zeus, quien combinaba en su ser la venganza y la compasión.

De la misma manera, el hombre que está preocupado todo el tiempo sobre el futuro,  tiene su corazón el día entero amenazado por el temor de la muerte, de la pobreza y de otras calamidades, y no goza de reposo ni paz para su ansiedad, sino en el sueño. [i]

Somos totalmente ignorantes de casi todo lo que pensamos acerca del mundo y eso hace que sintamos un terrible miedo de nosotros mismos, lo que nos lleva a creer en todo tipo de ideas erróneas.

Muchas veces nuestro cerebro se convierte en una amenaza más letal para nosotros que cualquier criminal que podamos imaginar. Vivimos totalmente desconectados del momento presente, con una mente enfocada en un futuro que nos provoca ansiedad, pero sin dejar de mirar de reojo un pasado que, lo que nos produce depresión. Eso nos arroja a un constante estado de alteración nerviosa. Ansiedad y depresión evolucionaron por la misma razón que el dolor, porque en ciertos momentos era útil. El problema reside  cuando nuestro cerebro pierde la capacidad de regular esas sensaciones desagradables. [ii]

            El lóbulo frontal del cerebro media en la llamada función ejecutiva y tiene en cuenta bits de información, busca patrones y con la información recibida, escoge una acción estratégica. Eso hace que el ser humano sea experto en reconocer patrones en todo su entorno. Lo que normalmente se denomina intuición no es más que el resultado del trabajo de miles de millones de neuronas que calculan probabilidades en fracciones segundo. Este reconocimiento de patrones mediante algoritmos bioquímicos del cerebro dista mucho de ser perfecto, porque se basan en el ensayo y el error. Para ello utilizan una serie de sesgos y heurísticos más adaptados a la sabana africana como hemos visto,  que a la jungla urbana [iii]

En un momento determinado de la evolución humana, ese reconocimiento de patrones suponía una ventaja evolutiva muy potente ya que podía indicarnos dónde podían estar las presas o los depredadores a ciertas horas del día o bajo ciertas condiciones. En ese mundo era mejor detectar patrones que no se encontraban en la realidad, que saltarse uno que sí y ser víctima de un depredador.

            En el mundo moderno, no necesitamos esa búsqueda constante de patrones para asegurar nuestra supervivencia, pero el cerebro sigue con esa tendencia natural a encontrar asociaciones entre cosas que no están relacionadas pero pensamos que sí. [iv]

            Esto nos lleva, por ejemplo, a que hagamos asociaciones entre cosas tan distintas como que un baile, un rezo o una figura de madera pueden hacer que llueva o salga el sol porque, en algún momento determinado así lo hizo, cuando en realidad los motivos eran totalmente aleatorios.

            Estas supersticiones no son puramente humanas. A principios de los años cuarenta del siglo pasado, el psicólogo B.T. Skinner utilizando palomas demostró que los animales también pueden ser supersticiosos. Para ello colocó a ocho de estas aves en diversas cajas con un dispensador automático de comida.

            Las palomas recibían alimento de manera totalmente aleatoria independientemente de lo que hiciesen, pero Skinner observó que cada una de las palomas desarrollaba una serie de conductas a la hora de recibir su comida. Una daba vueltas en el sentido contrario a las agujas del reloj alrededor de la caja, otra ponía la cabeza de una determinada manera, otra hacía sacudidas de cabeza raras… Tanto fue así que daba la impresión de que las palomas se comportaban de ese modo tan particular debido a que creían que su conducta provocaría la aparición de la comida. Nada más lejos de la realidad.

Este proceso fue bautizado por el psicólogo como condicionamiento operante y es una de las bases fundamentales de nuestro comportamiento. 

            Por primera vez de manera científica se estableció que el ser humano puede aprender a asociar cosas no relacionadas y a comportarse como si eso fuese real. Este tipo de comportamientos van desde deportistas que se ponen la misma ropa interior en los partidos, personas con algún tipo de Trastorno Obsesivo-Compulsivo que sienten la necesidad de hacer algún tipo de ritual antes, por ejemplo, de salir de casa, o gente que elige siempre los mismos números de la lotería.  Incluso los fabricantes de máquinas tragaperras, amparándose en los estudios de Skiner y otros psicólogos del comportamiento,  se dieron cuenta de que si los premios eran totalmente aleatorios la gente se volvía más adicta e introducía más dinero y durante más tiempo que si lo hacían siguiendo un patrón.

            Este tipo de comportamientos supersticiosos nos da una cierta sensación de control sobre el mundo y muchas veces nuestras creencias vienen de la mano de las emociones asociadas a ellas,  en lugar de la información disponible.

            Nos gusta pensar que tenemos intuición,   incluso que tenemos telepatía con cierta persona o algún tipo de poder especial, de modo que nos entusiasmamos cuando se dan coincidencias como que, justo cuando pasamos por al lado de una farola se encienda la luz o cuando estamos pensando en un amigo en ese momento nos llame o nos mande un mensaje, sentimos que hemos influido en esa aleatoriedad.

            Al calor de todo este tipo de cuestiones, la filosofía, especialmente la griega,  nació con el afán de darle un poco de rigor al discurso y para esclarecer nociones confusas en oposición al fomento de la retórica de la que hacían gala los sofistas. La  hélade  hizo de la civilización occidental un producto de la razón. En todas las demás civilizaciones, la razón siempre ha sido lacayo servil de la superstición, pero desde Sócrates, la aleatoriedad se ha visto mermada debido al auge de las ciencias matemáticas y la tendencia a la precisión terminológica. [v]

            Las primeras religiones surgieron como una expresión de las leyes. Din significa Ley en hebreo y religión en árabe. Para los romanos la religión la constituían todo tipo de acontecimientos sociales y la palabra religio era lo contrario de superstitio. En el mundo antiguo, la ley cumplía su función al margen de cualquier tipo de ritual supersticioso. En un momento determinado, el cristianismo abandonó el ámbito puramente marcado por la ley para abrazar lo ceremonial y ritualista, incorporando buena parte de los ritos paganos del Levante y de Asia Menor.[vi]

            Una característica que diferencia al homo sapiens del resto de animales es que es esencialmente grupal. En la naturaleza, la manada nos daba seguridad y protección y por eso ahora nos encanta unirnos a grupos, peñas o clubes para asumir su identidad para conseguir objetivos comunes, aunque eso implique trabajar codo con codo con gente que no conocemos de nada. Gran parte de este gregarismo humano  y sus orígenes se puede entender desde el punto de vista de la religión o la política. [vii]

Los judíos medievales que eran desterrados  poseían como talismán la confianza absoluta en su Dios. Cuando se los arrojaba a la hoguera apretaban contra su pecho las Sagradas Escrituras y con ese fuego interior no sentían tanto el ardor de las llamas. Cuando se les perseguía siempre les quedaba la última patria, la de Dios, de la que no podía expulsar ningún poder terrenal. Mientras la religión los mantenía unidos eran una comunidad y por lo tanto una fuerza. [viii]

A falta de una moral propia, las religiones proporcionan al individuo todo un sistema moral basado en sus principios. Estos principios hacen que la unión de individuos que no se conocen de nada empiecen a cooperar juntos a través de un conjunto de instituciones que influyen en su comportamiento.  Es lo que nos diferencia de los primates y otros animales y lo que hizo que el homo sapiens se pusiera por encima de otros homínidos como el Neandertal, ganando la batalla al resto de especies del género homo.[ix]  

Pedirle a la gente que abandone toda pertenencia al sistema de creencias religiosas y que se entregue a lo puramente racional sería como pedirle a un animal carnívoro y salvaje que se olvide de su instinto de matar a otros animales para comérselos, dice Noah Harari. [x]

***

En el punto más alto de las instituciones creadas por el hombre se encuentra el sistema económico que rige su vida. Este incluye todo tipo de comercio, mercados, relaciones con el estado u organismos reguladores, intercambios entre particulares, etcétera.

El sistema económico mundial, al igual que el ser humano, es un sistema tremendamente complejo. También es un sistema caótico, basado en el comportamiento humano y por lo tanto, totalmente impredecible tanto a corto como a largo plazo. La muestra está en que los mayores bancos de inversión del mundo gastan cantidades ingentes de dinero en algoritmos para predecir hacia a dónde irá el mercado y fallan más que una escopeta de feria.

Resultaría demasiado complicado, por no decir imposible, comprender cómo funciona la economía global. Más aún en la época en la que vivimos, cuando cada segundo se intercambia una cantidad enorme de información en forma de bits.

Esa información, en su mayoría (y de momento) proviene de seres humanos, cada uno, en su complejidad,  con sus sesgos y heurísticos y, como tal, está totalmente supeditada a un sinfín de sistemas complejos incontrolables.

Ante tal complejidad que se escapa a nuestro entendimiento, y nuevamente intentando buscar esa certidumbre a la que agarrarnos en un océano de ignorancia, nos es mucho más fácil imaginar que hay un grupo de multimillonarios que mueven los hilos detrás del escenario, que controlan los medios de comunicación y que fomentan guerras para enriquecerse. Casi siempre, esto es una fantasía sin fundamento, destacando las palabras casi siempre.

 El mundo contemporáneo es demasiado complicado no solo para nuestro sentido de la justicia, sino también para nuestras capacidades de gestión.Rudy Rucker dice nuestro método de predicción implica una simulación mental de nuestra propia persona, construyéndose así un modelo mental  que genera sus resultados a menor velocidad que uno mismo y no podemos encaramarnos sobre nuestros propios hombros.[xi]

Nadie (incluyendo multimillonarios, la CIA, los francmasones, los sabios de Sión…) comprende bien lo que ocurre en el planeta de modo quenadie es capaz de mover efectivamente los hilos. [xii] Y por supuesto, ningún ordenador cuántico va a desarrollar un algoritmo capaz de predecir el comportamiento humano. La aceptación de que nos es imposible predecir hacia a dónde va el mundo e igualmente controlarlo, puede constituir un motivo de liberación y paz interior.

Las teorías de la conspiración cubren diferentes requerimientos. Ante la necesidad acuciante de  entender nuestro entorno, esas teorías ofrecen explicaciones para cosas que no entendemos, con el aliciente de que no son falsables con facilidad, con lo cual, son idóneas para nuestro sesgo de confirmación.

Del mismo modo, estas teorías te hacen sentir parte de otro club. El club de la gente lista, de la gente despierta, que no se deja engañar por las elites, muy diferente la masa aborregada que no ve más allá de sus propias narices. En esta falsa ilusión de  control donde  tiendes a olvidar que  estás cayendo en tus propios sesgos,  porque reduces la disonancia entre cómo debería ser el mundo y cómo es en realidad. [xiii]

Sé que es mucho más fácil creer que tu vida no es lo que tú querrías porque hay poderes ocultos que conspiran contra ti. Sé que es mucho más complicado aceptar que las cosas son así por una serie de factores complejos entrelazados, muchos de los cuales ni controlas ni comprendes.[xiv] Pero cuando escuches una teoría de estas, piensa en los incentivos que hay detrás. Piensa que es mucho más fácil venderle a la gente noticias negativas o sumirlos permanentemente en un estado de miedo constante. Piensa que cada click que haces en una de esas noticias, página web o vídeo, se traduce en dinero para su creador. Ese es el incentivo perverso.

Una de las ideas comunes cuando hablamos de teoría de la conspiración es la pomposa frase de “el nuevo orden mundial”. Personalmente le cambiaría el nombre por otro más adecuado como, por ejemplo “el cíclico orden mundial” o “el más de lo mismo orden mundial” haciendo referencia a que todos los puntos de esta teoría, como la eliminación de la familia, el culto al estado, la supresión de la religiosidad o la anulación del individuo como ser individual es a lo que han aspirado, como hemos visto,  todo tipo de tiranos y autócratas a lo largo de la historia de la humanidad.

Ya a finales del siglo XII Gengis Kan y su ejército,  instintivamente sabían que para construir grandes imperios primero debían dispersar a los pueblos sometidos a través del territorio mongol. Con ello debilitaban los lazos lingüísticos, familiares e identitarios y eso contribuía al proceso de asimilación. Incluso introdujeron nuevos nombres que venían a sustituir etiquetas éticas para subrayar la nueva forma de hacer las cosas.

Engels en el origen de la familia, la propiedad y el estado, dice que la familia es la derrota del sexo femenino y que la victoria del comunismo será un retorno al feminismo,  donde en lugar de monogamia impuesta habrá relaciones más espontáneas.

La familia fue el primer escenario al que los bolcheviques dirigieron su lucha. En su mundo ideal, la familia  era perjudicial para la sociedad porque miraba dentro de sí misma y era conservadora. Un bastión para la religiosidad, la superstición, la ignorancia y prejuicio y alentaba el egoísmo y  la codicia material oprimiendo a mujeres y niños. Los bolcheviques esperaban que la familia fuera sustituida por el estado, como responsable de todas las funciones básicas del hogar. De ese modo, la mujer se vería liberada del hogar (pasando a trabajar en las fábricas como una más) y el matrimonio patriarcal sería reemplazado por uniones amorosas libres. Aspiraban a una sociedad donde todo era compartido por los habitantes, incluso la ropa y la ropa interior.[xv]

Eliminada esa influencia de la iglesia sobre el matrimonio, el divorcio sería un mero trámite, lo que provocó que el índice de divorcios fuera el más alto a nivel mundial en esa época.

Muchos bolcheviques abrazaban la libertad sexual como la pura esencia de la “modernidad soviética”.

El culto a las posesiones era algo que esclavizaba a la gente y por ello, el estilo de vida simple era la manera de liberarse de la sociedad burguesa. Tanto consiguieron liberarse de la sociedad burguesa y tan simple se volvió su estilo de vida, que nadie tenía nada. Pero eso ya lo vimos.

Al igual que en la novela de Ayn Rand la palabra yo debía desaparecer del vocabulario, viéndose sustituida por nosotros, en Rusia  desde la más tierna infancia se invitaba a los niños a redactar denuncias contra sus compañeros e incluso se celebraban juicios en el aula (lo que en los años del Gran Terror sería una norma en la vida adulta,  junto con las detenciones y asesinatos totalmente aleatorios)

Una década después el discurso cambió. Stalin se dio cuenta que alentando los divorcios y destruyendo la familia, la gente no tenía hijos y, en consecuencia, ponía en jaque la provisión de mano de obra y poderío militar del futuro. A parte de ello, con los divorcios había proliferado el abandono infantil cuyas consecuencias debía afrontar el estado.

A partir de ese momento la vida privada más allá del control del estado fue promovida activamente. El matrimonio se convirtió en una ceremonia glamurosa  y el régimen promovía el retorno al hogar y las relaciones familiares tradicionales. Se elevaron sustancialmente las tasas y los requisitos del divorcio, aumentaron los subsidios por hijo y se favoreció el retorno a las conductas sexuales más conservadoras. Incluso después de 1944 se devolvieron las costumbres religiosas y volvieron a bautizar a los niños. [xvi]

Las  ideas conspiranoicas en torno la familia, el fomento del ciudadano delator, la sexualidad, o el ataque a la religiosidad de las personas parece que  no son nada nuevas. Lo único que nos ayudará a cambiar la ignorancia por lucidez será el conocimiento de la historia. Si estudiamos el pasado, podremos identificar todas estas cantinelas de los testigos del nuevo orden mundial o el ulular de los fanáticos.

Seguramente no podemos alcanzar una racionalidad perfecta, porque nuestra capacidad sensorial es limitada y no podemos percibir todo lo que nos rodea. Nuestra atención es finita y sentimos emociones que modifican nuestra conducta.

Habrá veces que caigamos en informaciones sesgadas de manera inevitable o que saquemos conclusiones incorrectas. Tener sesgos, fiarnos de los heurísticos o mantener nuestras ideas a toda costa nos convierte en humanos. Si no, seríamos como robots lógicos mucho más parecidos los unos a los otros. Aceptar la existencia de estos sesgos, tanto propios como ajenos es lo que nos convierte en mejores humanos.

Aprendamos a aceptar la aleatoriedad y la no linealidad[xvii] de los sucesos. Aprendamos a beneficiarnos de esa aleatoriedad, como dice Taleb en su obra, en lugar de refugiarnos en la seguridad de los rincones de nuestro cerebro. Aprendamos a beneficiarnos de la volatilidad y la variabilidad, en lugar de buscar seguridad y certidumbre.

La aleatoriedad es la responsable de que la vida sea ingobernable. Más allá de procurarnos algunos niveles básicos de bienestar o de intentar favorecer a que la suerte vaya en la dirección que queremos, empeñarnos en controlarla es declararle la guerra a la realidad. [xviii]

Aquél que dijo «más vale tener suerte que talento«, conocía la esencia de la vida. La gente tiene miedo a reconocer que gran parte de la vida depende de la suerte. Asusta pensar cuántas cosas escapan a nuestro control. En un partido hay momentos en que la pelota golpea con el borde de la red, y durante una fracción de segundo puede seguir hacia delante o hacia detrás. Con un poco de suerte sigue hacia delante y ganas, o no lo hace y pierdes.[xix]


[i] Fragmento de Leviatán, de Thomas Hobbes

[ii] Váquez, M (2021) Saludable Mente. Hábitos para optimizar tu cerebro y mejorar tu salud a cualquier edad. Grijalbo

[iii] Harari Y.N. (2018) 21 lecciones para el siglo XXI. Debate

[iv] Nogueras, R. (2020) Por qué creemos en mierdas. Cómo nos engañamos a nosotros mismos. Kailas

[v] Taleb, N (2019) Jugarse la piel. Asimetrías ocultas en la vida cotidiana. Planeta

[vi] Taleb, N (2019) Jugarse la piel. Asimetrías ocultas en la vida cotidiana. Planeta

[vii] Haidt, J. (2019) La mente de los justos. Por qué la política y la religión dividen a la gente sensata. Deusto

[viii] Zweig, S. (2012) El mundo de ayer. Memorias de un europeo. Ed. 1. Acantilado

[ix] Harari, Y.N (2014) Sapiens. De animales a dioses: Una breve historia de la humanidad. Ed.1 Debate

[x] Ibíd.

[xi] Fragmento de Rusy Rucker en el libro “Este libro te hará más Inteligente” de John Brockman. Cuando dice el autor que no podemos encaramarnos sobre nuestros propios hombros hace referencia a la frase de Newton, ya utilizada en este libro, “subirse a hombros de gigantes” en el sentido de apalancarse en el conocimiento de otras personas

[xii] Harari Y.N. (2018) 21 lecciones para el siglo XXI. Debate

[xiii] Nogueras, R. (2020) Por qué creemos en mierdas. Cómo nos engañamos a nosotros mismos. Kailas

[xiv] Ibíd.

[xv] Figes, O. (2009) Los que susurran. La represión en la Rusia de Stalin. Editora y Distribuidora Hispano Americana S.A.

[xvi] Figes, O. (2009) Los que susurran. La represión en la Rusia de Stalin. Editora y Distribuidora Hispano Americana S.A.

[xvii] La no linealidad en palabras de Taleb se refiere por ejemplo que al duplicar la dosis de una medicación o el número de empleados de una fábrica, el efecto que obtenemos es mucho más del doble que el efecto inicial. Al aplicarlo a la vida se refiere a que los sucesos aleatorios e incontrolados, si sabemos aprovecharlos, pueden catapultarnos hacia un éxito, no en línea recta sino en parábola.

[xviii] Podcast Kaizen – Jaime Rodríguez de Santiago “#100 En busca de la felicidad”

[xix] ‘Match Point’ (2005). Woody Allen.

La personalidad y la sombra

El siguiente artículo es un fragmento de mi último libro Homo irrationalis

Cuando quieras ser religioso tendrás que abandonar todas las religiones, cuando quieras relacionarte con Dios, tendrás que abandonar todas las ideologías sobre Dios, cuando quieras saber quién eres, tendrás que abandonar todas las respuestas que te han dado. Tienes que quemar todo lo que te han prestado. Ni el Corán, ni el Dhammapada, ni la Biblia, ni el Talmud, ni el Gita te pueden proporcionar respuestas. Ninguna escritura sagrada puede hacer que alcances la verdad porque la verdad está en ti y es en tu interior donde la encontrarás. [i]

Nos pasamos la vida interpretado roles y estos roles se  convierten en la imagen que se espera de nosotros. Cada rol está asociado a un grupo, una vestimenta, una manera de hablar, o una preocupación. En realidad es un papel fácil de aprender e interpretar. Entonces nuestra identidad asumida pasa a formar parte de nuestra vida y comenzamos a identificarnos con ella.

Cuando alguien amenaza esta imagen que tenemos de nosotros mismos nuestro primer impulso es atacar. El ego herido nos induce a pelear y discutir si decidimos enfrentarnos o  retirarnos y deprimirnos  si optamos por la evasión.

Intentar conseguir una constante aprobación de la imagen que hemos elegido de nosotros mismos es una batalla perdida porque nuestro yo real no es lo que el ego finge ser. [ii] La búsqueda constante del siguiente elemento que complete nuestra felicidad con la esperanza que los demás completen nuestro ego nos hará constantemente infelices. [iii]

Los demás raramente aprobarán tu ego porque bastante tienen con estar constantemente intentando aprobar el suyo propio. La supervivencia de su ego depende de la comparación con el tuyo y para que ellos tengan razón tú tienes que estar equivocado. Si tú eres menos ellos son más y viceversa.

¿Te ha pasado alguna vez que alguien al que consideras tu amigo te deja tirado cuando realmente lo necesitas y, en cambio, alguien que acabas de conocer se desvive para ayudarte en un momento puntual? Es precisamente por esto. Un amigo desea tu bienestar siempre y cuando ese bienestar sea menor que el suyo. Cada vez que un amigo tiene éxito, muero un poco, dijo Gore Vidal.

Te contaré una anécdota personal. Cuando a mi mujer le quedaba un mes para dar a luz tuvimos que hacer una mudanza. Antes de realizarla, unos amigos se habían ofrecido para ayudarnos, incluso nos ofrecieron su furgoneta para llevar de un solo viaje todas las cosas. A la hora de la verdad, ese deseo altruista de ayudarnos se convirtió en unas eternas excusas y los que realmente nos ayudaron fueron los del piso de al lado al que íbamos a vivir. Personas que no conocíamos de nada y que incluso nos ayudaron a transportar las cosas con su coche personal. Incluso a mi mujer la acogieron en su casa mientras el vecino me ayudaba a subir todo al piso.

 Desaprobar a otro es la forma más fácil de sentirse superior y con ello reforzar el ego. No es nada personal, simplemente tus amigos se valoran a sí mismos por encima de ti en una carrera en la que no hay forma de ganar. Es triste pero es así.

Cuando te identificas con la máscara de tu personaje, sentirás que estás haciendo un esfuerzo constante para obtener elogios para otro ser y la victoria dejará de tener sentido. Los demás no te aprobarán a ti sino a tu personaje y nunca vas a complacer a todos.

Por otro lado, nuestro ego también nos hace pasar por la vida con la sensación de que todo gira en torno a nosotros y que somos lo más importante que hay. Esto lo hacemos para evitar pensar que en realidad somos uno más, como los millones que pueblan el planeta. Alguien importante para ti pero solo eres personaje secundario en la vida de los demás. Alguien que forma parte de una intrincada red de conexiones que se extiende a lo largo de millones de vidas y épocas. Una red que somos incapaces de comprender y donde la mayor parte de lo que sucede a nuestro alrededor no tiene nada que ver con nosotros. De los miles de millones de estrellas que componen el cielo nocturno tu solo eres una, nada más. Nunca lo olvides.

 Hipócrates confundió el temperamento con la personalidad y teorizó que los comportamientos humanos se deben a los fluidos o humores  del cuerpo y en función de estos el sujeto desarrollaría un comportamiento u otro. Para el griego, el cuerpo estaba compuesto por cuatro sustancias básicas y el equilibrio o equilibrio de estas, determinaban la salud del cuerpo. Estos humores correspondían con los cuatro elementos (aire, fuego, tierra y agua).

Unos siglos más adelante, Galeno, el médico privado del emperador Marco Aurelio, extendió la teoría de los humores no solo a la salud del cuerpo sino a las tendencias de su conducta y su salud mental. En su ideario, el desequilibrio de estos humores influía en el modo en que pensamos, sentimos y actuamos. De este modo, una persona que en su organismo predominase la bilis negra[iv] desarrollaría una personalidad melancólica con tendencia a la tristeza mientas que si predominaba la flema, se caracterizaría por un análisis racional de las situaciones. Esta teoría, nacida de Hipócrates y desarrollada por Galeno permaneció vigente hasta prácticamente el Renacimiento y sirvió de base a otros teóricos de la personalidad posteriores como Hans Eysench. El psicólogo alemán estipuló que diferentes factores genéticos y ambientales determinaban la conducta. Como conclusión, también identificó tres dimensiones independientes de la personalidad, el neuroticismo, la extraversión y el psicoticismo.

Por esa misma época, más o menos, Sigmund Freud llevó a cabo la primera teoría integral de la personalidad que pretendía explicar, a su manera, una amplia variedad de comportamientos, tanto normales como anormales haciéndolos encajar en cinco grupos concretos. [v]* Es el último de estos modelos, el modelo estructural, el que separa la mente en tres instancias, el Ello, o la parte primitiva cuyo propósito es satisfacer los instintos primarios, el Yo, que actúa de intermediario entre el Ello y el Superyó y el Superyó, que representa la parte racional. Teoría copiada casi de manera literal de la alegoría  del carro de Platón.

A partir de entonces surgieron nuevas teorías de la personalidad como la de, por ejemplo, su discípulo Carl Jung que habla de hasta ocho tipos de personalidad. [vi]*

Todas estas teorías de la personalidad tienen un nexo de unión y es que, en todas ellas, hay una parte visible, la máscara, y otra interna que solo vamos a conocer nosotros y que también es parte de quienes somos por mucho que queramos esconderla.

Aquí es cuando llega la paradoja. Si la máscara la has creado en función de lo que los demás esperan de ti, tú no eres esa máscara, pero tampoco eres el ser oscuro que se esconde detrás de ella  porque nunca actúas como ese ser oscuro quisiera actuar. Eso nos lleva a la conclusión de que, en realidad, somos todos unos hipócritas que se pasan la vida intentando contener al dragón que llevamos dentro para que los demás no tengan nada que reprocharnos. [vii]

Hipócratas, curiosa palabra. Hipocresía deriva de las voces griegas   hypo que significa máscara y crytes que significa respuesta,  por lo que la palabra significaría responder con máscaras. Los hipócritas exhiben comportamientos y defienden comportamientos morales en los que en realidad no creen y que lo hacen para engañar o manipular a otros, es decir, la realidad de la vida misma. [viii]

A menudo tendemos a juzgar las acciones de otras personas con más dureza que a nosotros mismos por la realización de esas mismas acciones. Este comportamiento es un mecanismo de defensa que nos protege del daño y forma parte del proceso de crecer porque, las personas no nacemos sabiendo cuál es nuestra máscara. La personalidad que alguien adopta se aprende durante un periodo de tiempo tan dilatado que a veces dura toda la vida y proviene de verse a sí mismo actuar bajo diferentes contextos por medio de un doloroso y continuo proceso de ensayo y error.

Mediante este proceso, nos convertimos en seres modelados por las diversas fuerzas que hallamos en el curso de nuestra vida. Nos volvemos productos, como un móvil o un coche. El producto de nuestra cultura, de las sensaciones y recompensas tradicionales del medio social que, mediante privilegios o privaciones, nos ha convertido en lo que somos.[ix]

A veces, las personas, intentamos modelar la máscara para convertirnos en las personas que queremos ser. De vez en cuando todos fingimos un poco por empatía o por consideración a los sentimientos de otra persona. Imagínate, por ejemplo, una persona que te está enseñando con gran ilusión ese coche para el que ha ahorrado durante largo tiempo y que para ti a lo mejor solo es un coche viejo y feo y aun así finges para no herir sus sentimientos.  Eso es algo bueno, pero hay que saber dónde trazar la línea sobre la que no se debe cruzar. Nunca sacrifiques quién eres por el bien de las relaciones sociales ni permitas que los demás te traten de una manera que te hace estar incómodo. Eso significaría que estás tratando de encajar con las personas equivocadas.

Si siempre ocultas lo que sientes en realidad y pretendes ser alguien que en realidad no eres, pondrás un freno importante en tus relaciones sociales y nunca entablarás una amistad genuina con nadie.

            Vive de tal manera que no te confíes a ti nada que no puedas confiar incluso a tu enemigo. Pero ya que sobrevienen ciertas situaciones que por costumbre se mantienen en secreto, comparte con tu amigo todas tus cuitas, todos tus pensamientos. Le harás fiel si le consideras fiel. Algunos cuentan a quienes les salen al paso solo a lo que los amigos debe confiarse. Otros, por el contrario, se resisten a la confidencia incluso con los más queridos. Ni lo uno ni lo otro ha de hacerse, pues ambas cosas son defectuosas[x], escribe Séneca

En el capítulo relacionado con la mentira, te hablé de debes ser consciente de que todo el mundo miente pero si hay un hecho del que no podemos escapar es que, en lo más profundo de nuestro ser, permanece guarecido el más profundo de los mentirosos.  A la hora de llevar a cabo las interacciones con los demás, nuestro cerebro nos cuenta la más perversa de las mentiras a la hora de mostrar a los demás y a nosotros mismos quiénes somos.

¿Te has cruzado alguna vez con alguien que cuando lo conoces parece gentil y simpático pero  con el tiempo muestra un carácter al filo de lo agresivo? ¿O la típica persona que tiene una gran necesidad de diferenciarse de los demás pero que a medida que lo conoces te vas dando cuenta de lo mediocre que es? ¿O a la persona seria con la que vas un día de fiesta y acaba con la corbata atada por la cabeza, borracho y bailando encima de la barra? ¿Alguna vez te has sorprendido a ti mismo con alguna reacción brusca que revela un lado de tu carácter que no conocías?

Carl Jung llamó la sombra a ese lado oscuro que tienen las personas reprimido en lo más hondo de su mente. Aquello que la gente intenta negar  y reprimir de sí misma. Esta sombra está sepultada muy dentro de nosotros pero en momento de estrés o cuando aparecen inseguridades profundas emerge a la superficie. También tiende a salir a medida que envejecemos. Los jóvenes se sienten más tentados a cumplir los roles sociales. La necesidad de encajar en el grupo es una motivación primaria por lo que aprenden a aplastar y reprimir el lado oscuro de su personalidad. A medida que envejecemos nos cansamos de fingir y nos quitamos las máscaras.

Es un hecho comprobado que los seres humanos se sienten atraídos por películas y series  de asesinos en serie, villanos o cultos diabólicos. La cultura fomenta esas figuras porque son expresiones de nuestro lado oscuro.

Por otro lado, nos atraen los líderes que expresas la hostilidad y el rencor secreto que sentimos.  Idealizar a uno de estos individuos nos deja la libertad para actuar de formas de rechazaríamos de manera individual. Estos demagogos muestran el mundo de manera dicotómica, fomentan temores, inseguridades, deseos de venganza. Sentimientos escondidos durante tiempo pero que al calor del grupo pueden saltar en cualquier momento. Para protegernos de ello, el conocimiento sobre nosotros mismos nos permitirá encontrar la manera de integrar nuestro lado oscuro a nuestra conciencia de forma productiva.[xi] Cada uno de nosotros lleva consigo una sombra que entre menos encarne en su vida consciente, más oscura y densa será, escribe Carl Jung.

Siento si no te he dado una definición satisfactoria de quién eres, pero al menos ahora ya sabes quién no eres. A veces nuestro verdadero yo nos grita para que le demos lo que necesita, pero debajo de tanta máscara no somos capaces de oírlo. Si aprendemos a escuchar, si rasgamos el velo de malla, podremos darnos cuenta cómo poco a poco nos va llegando una voz, al principio tímida y que con el tiempo se irá intensificando. Algunos utilizan la meditación para conectarse con esa esencia interior mientras que otros la mantienen silenciada durante toda su vida mientras intentan satisfacer a su ego.

No busques fuera las respuestas a tus preguntas. No las vas a encontrar. Todo está dentro de ti. Me gustaría terminar este libro con una frase de Plotinio que resume la esencia del mismo. Dice así: si aún no ves tu propia belleza, haz como el escultor de una estatua: quita esto, raya eso, perfila aquello…Esto es, elimina todo lo superfluo y endereza lo que está oblicuo.


[i] El libro del Ego, de Osho

[ii] Ibíd.

[iii] Ibíd.

[iv] Relacionada con el elemento tierra

[v]  Topográfico, dinámico, económico, genético y estructural

[vi] Pensamiento introvertido, sentimental introvertido, sensación introvertido, intuitivo introvertido, pensamiento extrovertido, sentimental extrovertido, sensación extrovertido y intuitivo extrovertido

[vii] Las máscaras que nos habitan, de Fabian C. Barrio

[viii] Ibíd.

[ix] La evolución del hombre: la hipótesis del cazador, de Robert Ardrey

[x] Cartas a Lucilio n3,de séneca

[xi] Tratado sobre la naturaleza humana, de Robert Greene

Mi método de trabajo

Volver a Sigmafit

En primer lugar me gustaría presentarme un poco para que sepáis de dónde vengo y cual es mi enfoque de la actividad física.

Me llamo David. He competido durante casi 20 años en alta competición de taekwondo lo que incluye campeonatos regionales, nacionales, internacionales etc. Durante todo ese tiempo he aprendido mucho tanto de los aspectos físicos del deporte como psicológicos. Por ello estoy dispuesto a poner toda esa experiencia a vuestra disposición.

A parte de 5 DAN de Taekwondo, máximo grado al que un practicante puede acceder a través de exámenes, soy árbitro nacional del mismo deporte (aunque no he ejercido más veces que las obligatorias), entrenador personal de alto rendimiento y tengo un master en nutrición deportiva y dietética avanzada a parte de otros muchos cursos que no voy a enumerar.

Mi sistema

Aunque nuestro cuerpo está diseñado para moverse, en la sociedad actual o bien nos movemos muy poco y somos sedentarios o nos movemos de manera excesiva con movimientos de escasa calidad y patrones erróneos

El estilo de vida sedentario de nuestra sociedad se ha extendido a otras sociedades de paises menos desarrollados y con él, la tendencia del fitnes que aboga por más series, más repeticiones, más peso y utilizar la musculatura cada vez de forma má aislada, lo que nos ha conducido de manera generalizada a darle más importancia a la cantidad que a la calidad del movimiento. Este uso excesivo lleva a aumentar el número de dolencias en el sistema musculo esquelético.

Unos fundamentos inadecuados en las diferentes competencis o capacidades de movimiento redundan en patrones de movimiento erróbeos que implican programas motores fundamentales como la postura erguida, la marcha o la respiración entre otros.

La calidad de movimiento mal ejecutado provoca un desgaste del aparato locomotor, generando más fatiga y menor rendimiento. Un buen ejemplo de esto lo podemos ver en los nadadores donde un nadador recreativo puede gastar hasta el doble de energía de la que usa un nadador avanzado para avanzar en el agua a la misma velocidad y este consume alrededor de un 20-30% que un nadador de élite a velocidades similares.

Por tanto, mi enfoque de la actividad física va dirigido a mejorar la calidad del movimiento, reducir el riesgo de lesiones, introducir el ejercicio correctivo en las rutinas, mejorar la técnica y con todo ello, aumentar la calidad de vida.

Ejercicios de movilidad

Es importante conocer como se comporta cada articulación para comprender como el cuerpo se coordina entre sí y trabaja en conjunto para poder producir el movimiento, por ello son importantes los conceptos de movilidad, estabilidad, rango de movimiento y control motor.

Sabemos que algunas articulaciones como el tobillo o la cadera tienen tendencia a la rigidez y otras como el pie o la rodilla tienden con el tiempo a perder estabilidad. En este punto, los ejercicios de movilidad y de flexibilidad se vuelven especialmente relevantes.

Un buen ejemplo es la cadera que se da por sentado que necesita movilidad. Si no se mueve la cadera el movimiento recaerá sobre la columna lumbar o sobre la rodilla y ello derivará en lesiones. Una cadera inmovil e inestable da como resultado dolor en la rodilla debido a la inestabilidad (aumento de la rotación interna y aducción del fémur) o dolor de espalda como resultado de la inmovilidad.

Piensa que la cadera está más o menos en el centro del cuerpo. En ella se juntan todas las fuerzas que vienen de la parte de arriba del tronco y se distribuyen hacia las piernas. La cadera, después de el hombro es la articulación que más rango de movimiento tiene y este puede ser de flexión, extensión, abducción, aducción, rotación interna y rotación externa. Una pérdida en el rango de movimiento puede suponer un aumento de tension en la columna lumbar y posteriores lesiones. Por ello, las caderas necesitan estabilidad que se consigue con el entrenamiento de control motor, movimiento, fuerza y resistencia y movilidad con ejercicios que impliquen esa zona en todos sus planos de movimiento.

Hay que tener en cuenta que el cuerpo utiliza el sistema de economía de energía como estrategia de supervivencia. Eso significa que si algún musculo no lo utiliza lo atrofia. Una persona que pasa mucho tiempo sentada, delega la función de muchos músculos, como por ejemplo los músculos erectores de la columna, en el respaldo de la silla. En consecuencia, al levantarse el cuerpo tendrá que realizar todos los cambios necesarios en los pies, roddillas, cadera, pelvis y columna para que la cabeza se manenga erguida y para que el peso que soportan normalmente esos músculos ahora atrofiados se vaya a otra parte del cuerpo.Si eso supone crear una pequeña escoliosis, rotal la pelvis o reducir el puente de uno de los pies, el cuerpo lo va a hacer. No es de extrañar por tanto que esta gente que pasa muchas horas sentada se queje de dolor lumbar o de rodillas. Incluso si la persona es muy sedentaria, gran parte de la musculatura del cuerpo estará atrofiada y no va a contribuir en el bombeo de sangre por lo que el corazón, que tampoco está en forma, deberá bombear de forma má intensa sin la ayuda de la musculatura.

Un hecho tan común como llevar calzado que levante el tobillo con respecto a los dedos o que sujete el puente del pie produce una serie de alteraciones en el sistema de pesos del cuerpo que pueden desencadenar en dolencias o lesiones a largo plazo.

Por ello, me gusta trabajar de manera consistente la cadera en todos su planos, mediante todo tipo de estiramientos y también con ejercicios multiarticulares, sin olvidarme también del resto de las articulaciones .

Programas de ejercicio

Antes de empezar el programa de ejercicio debemos marcarnos unos objetivos claros, realistas, cuantificables y específicos.

Para una correcta planificación hay que dividir en entrenamiento en diferentes mesociclos con microciclos de descarga de por medio y estos mesociclos conforman un macrociclo preparado de acuerdo a esos objetivos.

Programas de hipertrofia

Un buen programa a la hora de maximizar la hipertrofia tiene que tener tres mecanismos principales: la tensión mecánica, el estrés metabólico y el daño muscular. A parte de ello también debemos tener en cuenta una serie de variables como volumen, intensidad, frecuencia, selección de los ejercicios y la recuperación entre las sesiones y entre las series.

Según una vieja teoría, la hipertrofia se explicaba desde el punto de vista de que al realizar entrenamientos con cargas, se producían micro roturas o pequeños traumatismos en la fibra muscular que posteriormente inducían a la sínteis proteica y ello permitía aumentar la masa muscular. Bueno pues esto es falso. En relación a esto también se decía que si tenías agujetas es que habías trabajado bien.

En una fase temprana del entrenamiento de la hipertrofia, durante las primeras 4 semanas, la síntesis proteica está relacionada con la reparación del músculo esquelético y los aumentos en la sección transversal del músculo son consecuencia de la inflamación y no de la hipertrofia real.

A partir de la sesión 8 se pueden empezar a observar pequeños aumentos en la ganancia de la masa muscular y es aproximadamente en la sesión 18 donde podemos ver hipertrofia real (sobre las 10 semanas de entrenamiento). Todo esto indica que la síntesis muscular esta vinculada a la reparacion de la arquitectura muscular y no al aumento de la masa muscular.

Las agujetas no tienen por qué estar relacionadas con el daño muscular pudiendo interferir en el entrenamiento orientado a la hipertrofia.

Por lo tanto, si estas llendo a entrenar y posteriormente lo dejas un tiempo, ese proceso se vuelve a reiniciar.

Me gusta programar entrenamientos variados, siempre respetando las adaptaciones que se deban de realizar en el cuerpo para poder cambiar a la siguiente rutina. Si la persona es avanzada, también me gusta introducir técnicas avanzadas de musculación como las superseries antagonistas, las super series pre fatiga, drop sets, rest pause, clusters…

Programa de fuerza

Las claves de un buen entrenamiento de fuerza son el volumen, la intensidad y la densidad quedando marcada la intensidad por la calidad y el volumen por la cantidad. Otro de los principios fundamentales en el entrenamiento de fuerza y también en el de hipertrofia es la sobrecarga progresiva o la necesidad de hacer que las dosis de entrenamiento sean cada vez más altas a medida que el atleta se vuelve mas y más fuerte.

Para aumentar la fuerza me gusta trabajar en base a porcentajes del 1RM siguiendo para ello difetentes métodos. Myo reps, esfuerzos dinámicos, isometrías, series descendentes, joker sets, etcétera

Por norma general no me gustan las rutinas divididas. Prefiero hacer las programaciones en base a rutinas full body o torso pierna.

En condiciones ideales un grupo requiere 48 horas para recuperarse (dependiendo del tamaño del músculo puede ser más o menos). Por ello, debemos de entrenar cada músculo al menos dos veces por semana, es decir con frecuencia 2.

Otro de los principios más importantes para el desarrollo muscular es la tensión mecánica, es decir, a cuanta tensión sometes el músculo y durante cuanto tiempo.

Otra estrategia es no dejar de lado la fase excéntrica o negativa del movimiento. Si anulamos o eliminamos esta fase relajando el músculo perdemos la mitad del estímulo muscular y obviamente vamos a perder resultados.

La periodización del entrenamiento es clave, variando el volumen y la intensidad introduciendo las adecuadas semanas de descarga para maximizar los resultados.

se puede estimular el crecimiento muscular entrenando con pesos del 30% del máximo que puedes levantar hasta el 80% del peso que puedes levantar siempre y cuando entrenemos cerca del fallo, es decir, teniendo en cuenta el número de repeticiones en reserva (RIR). Si llegaste al fallo te quedan 0 repeticiones en reserva y si pudieras haber hecho 2 repeticiones más te queran dos repeticiones en reserva. Por ello para estimular el desarrollo muscular hay que entrenar cerca del fallo.

Los estiramientos, la propiocepción y la nocicepción

De eso te hable aquí. Los estiramientos son esenciales para cualquier programa de ejercicio

Programas funcionales sin equipamiento

Puedes ver un ejemplo aquí

También me gusta utilizar las kettlebells, gomas, sistemas de suspensión etc. a la hora de ir variando los entrenamientos

Final

Más o menos esta es mi forma de trabajar. Un tipo de trabajo que más se asemeje a lo que prodría ser un entrenamiento en la naturaleza, utilizando ejericios multiarticulares, kettlebells, barras, discos y mancuernas y solo utilizando máquinas de poleas como ejercicios auxiliares o accesorios de vez en cuando. Particularmente pienso que actividades como el culturismo, respetando a quien le guste, no guardan relación alguna con la agilidad, la resistencia y el amplio espectro de movimientos posibles y no contribuyen por tanto a una buena salud articular. La idea de aislar un musculo y explotarlo hasta acercarse al límite puede ser un potente gancho comercial pero no deja ser en esencia una mera cuestión de apariencia y no de destreza. Por detrás de todo esto hay una enorme industria que te quiere vender todo tipo de suplementos, la mayoría de ellos inútiles donde se pierde el ideal griego de un físico flexible y equilibrado y sibre toodo útil.

Un cuerpo bien entrenado sabe como transformar la fuerza, la agilidad, la potencia y la flexibilidad en un menú casi infinito de movimientos prácticos y con ello redescubrir nuestra naturaleza biológica y liberar al animal que llevamos dentro. Si tus musculos se resisten a un movimiento que no es natural, no intentes cambiar el músculo, cambia el movimiento.

En nuestro pasado evolutivo la versatilidad era la clave absoluta de la supervivencia porque los primeros humanos debían estar siempre preparados para cualquier eventualidad. Los primeros homo sapiens no sabian lo que iban a encontrarse cuando salían por la mañana temprano y por ello debían ser buenos tirando piedras, corriendo, subiéndose a árboles, agachandose o excavando. Los entrenamientos especializados no sirven de mucho para la supervivencia en cambio las sentadillas, los pesos muertos, los burpees, o las flexiones son patrones de movimiento básicos para esta supervivencia y por lo tanto el cuerpo está mejor adaptado a ellos.

MAXIMIZA TU SALUD VOLVIENDO CON MOVIMIENTOS NATURALES

NO ENTRENES MÁS, ENTRENA MEJOR

Programa de entrenamiento: Etapa III

Una vez terminadas las 16 primeras semanas de la Etapa I y II, dependiendo como te lo hayas programado, es hora de empezar con los ejercicios de movilidad utilizando las kettlebell como etapa intermedia entre la etapa orientada a la fuerza y la siguiente, que estará mas orientada a la hipertrofia. En esta etapa también, como siempre, vamos a trabajar algo de fuerza, potencia, hipertrofia y flexibilidad.

Para esta fase necesitaremos acudir a un gimnasio o bien tener en casa un rack con poleas y algo de material. También necesitaremos kettlebells o pesas rusas. Recomiendo no venirse arriba con el peso ya que los ejercicios son muy técnicos

La duración de esta Etapa también será de 8 semanas

La duración de las sesiones será de aproximadamente 50 minutos

Para ver las tablas en grande, se recomienda abrir la imagen sola en otra pestaña

Al acabar las 4 semanas, repetirlas de nuevo desde el principio

Con esta etapa hemos cubierto los 6 primeros meses de la programación

Programa de entrenamiento: Etapa II

Una vez terminadas las 4 u 8 primeras semanas de la Etapa I, dependiendo como te lo hayas programado, el cuerpo ya está preparado para empezar a trabajar la fuerza en el sentido estricto. A parte de ello, en esta etapa también vamos a trababajar la potencia y la hipertrofia y como siempre la flexibilidad.

Para esta fase necesitaremos acudir a un gimnasio o bien tener en casa un rack con poleas y algo de material

La duración de esta Etapa también será de 8 semanas

DIA 1 (FUERZA:50 minutos aprox)

  • Sentadillas 3×3
  • Press militar 3×3
  • Press banca 3×3
  • Peso muerto 3×3
  • Dominadas 3xfallo
  • Circuito: fondos en paralelas + curl biceps 3×10

DIA 2 (HIIT: 25 minutos aprox)

3 rondas

  • snach 5 cada brazo
  • flexion con palmada 10
  • sentadilla con salto a cajon + peso muerto rumano 5
  • Swing + sentadilla 5
  • Peso muerto + burpee 5
  • Clean + press + zancada 5
  • Dominadas 10
  • High pull 10

Los ejercicios compuestos estan explicados mediante videos en mi cuenta de instagram. Si tienes alguna duda me puedes preguntar

Versión principiante

  • snach 5 cada brazo
  • flexiones 10
  • sentadillas 10
  • swing 5
  • burpee 5
  • zandadas 5 cada pierna
  • dominadas 5
  • high pull 10

La sesión finaliza con una clase de Yoga de 40-50 minutos

DIA 3 (HIPERTROFIA: 50 min aprox)

  • sentadillas 3×10
  • press banca 3×10
  • press militar 3×10
  • Jalón tras nuca + elevaciones frontales con mancuerna 3×10
  • cruce de polea + jalon triceps 3×10
  • remo con barra + curl biceps 3×10
  • extensiones de pierna + femoral 3×10

version principiante bajaran la carga de trabajo realizando «solo»:

  • Jalón tras nuca + elevaciones frontales con mancuerna 3×10
  • cruce de polea + jalon triceps 3×10
  • remo con barra + curl biceps 3×10
  • extensiones de pierna + femoral 3×10

DIA 4

Estiramientos, preferiblemente una clase de yoga de en torno a 50 minutos una hora, pero se pueden hacer estiramientos libres

DIA 5 (FUERZA+HIPERTROFIA: 50 min aprox)

  • sentadillas 3×3
  • press banca 3×3
  • press militar 3×3
  • dominada agarre supino 3xfallo
  • curl biceps polea + patada triceps 3×10
  • extensiones de pierna + femoral tumbado 3×10
  • gemelo 3×15

Como en la fase anterior, idealmente despue de cada día de entrenamiento iría un buen estiramiento o una clase de yoga

HIIT alternativos para combinar el día 2

Opción 1

4 rondas

  • thruster con barra o kettlebell 5
  • Dominadas 10
  • Sentadillas 15
  • Flexión + hombro* 5
  • Windmill 5 cada lado

Opción 2:

3 rondas

  • Row 5
  • clean + press + zancada 5
  • salto a cajón 5
  • flexiones 10
  • sentadilla sumo + peso muerto rumano 10
  • Rodillas al pecho 40
  • Fondos en paralelas 8
  • Sentadillas 20
  • dominadas 10

*El ejercicio compuesto de Flexión mas hombro también estará en Instagram

Con esta etapa hemos cubierto los 4 primeros meses de la programación

Programa de entrenamiento Sigmafit

Las siguietes entradas van a consistir de una programación de entrenamiento de casi un año en la que aquel que la quiera seguir tocará casi todos los pilares de la condición física entre los que se encuentran la potencia, la flexibilidad, la resistencia o la fuerza. Esta programación tendra opciones tanto para los más principiantes como para los avanzados.

La programación consta de cuatro etapas que recomiéndo seguirlos en orden. La primera etapa es de entrenamiento con el peso corporal y durará aproximadamente cuatro semanas. Para esta fase no hará falta ningún material especial más que como mucho alguna goma o algún lastre

PRIMERA ETAPA

En esta primera etapa las sesiones de entrenamiento durarán aproximadamente 50 minutos sin incluir el calentamiento. La carga de trabajo es bastante elevada, por lo que si eres principiante adecúa a tu estado de forma los pesos o las repeticiones. Habrá días incluso que te cueste completar la tabla. Si es así no te preocupes. Siempre que lo hayas dado todo, el trabajo estará bien hecho.

Todas ellas estarán precedidos de un calentamiento general que durará aproximadamente 7 minutos. Este calentamiento consta de un pequeño entrenamiento interválico que se puede ir variando pero que incialmente se compondrá de 2 series de:

  • 30 jumping jacks
  • 60 rodillas al pecho
  • 20 sentadillas sin peso (al subir la sentadilla llevar una rodilla al pecho de manera alternativa)
  • 10 flexiones
  • 20 escalador

Una vez tenemos el calentamiento, vamos con la programación

Día 1 (Pecho, Triceps y hombro)

  • Flexiones 5×8*
  • Flexiones verticales 4×8 (Flexión hindú o flexión haciendo el pino si eres avanzado)
  • Flexiones para triceps con codos pegados al cuerpo 5×8**
  • Fondos en paralelas 3xfallo**
  • Circuito: triceps + hombro + pecho (utilizando gomas)*** 3*8

EJERCICIO EXTRA

  • Flexiones a una mano 2xfallo

*Para aumentar la dificultad puedes elevar las piernas subiéndolas a una silla o ponerte una mochila llena de libros o algo similar (o una combinaciónm de los dos). Incluso puedes utilizar una goma.

**Para los fondos en paralelas, si no tienes barras puedes apoyarte en la parte de arriba del respaldo de dos sillas

***te pasas la goma longitudinalmente a traves de la espalda y realizas triceps, press militar y pecho. Si la goma es mas larga, puedes pisarla con los pies y realizar los ejercicios de la misma manera. Si dispones de un gimnasio, coge tres estaciones con estos ejercios y haz un circuito. Por ejemplo, press banca + press militar + jalones de triceps

Día 2 (Pierna)

Para la pierta tendremos dos rutinas. Una semana realizaremos la primera y a la siguiente la segunda de modo que al final de las cuatro semanas hayamos realizado 2 sesiones de cada opción

OPCIÓN A

  • Sentadillas con lastre 5*20 (El lastre puede ser una kettelbell o una mochila llena de libros o algo que pese)
  • Circuito: Sentadilla búlgara con lastre + subida a cajón o silla. 5×8*
  • Zancada con lastre 3×8
  • hipthrust tumado en el suelo y apoyando solo una pierna 4×8
  • Aduccion Copenhagen 3×5
  • Elevación de talones 3×20

EJERCICIO EXTRA

  • Peso muerto rumano con kettlebell o con gomas 3×10

*Realizaremos una serie de 8 repeticiones de sentadilla búlgara seguida sin descanso de otra de subidas a cajón o a una silla

OPCIÓN B

  • Pirámide: Sentadilla en salto, primero 10 repeticiones, luego 9, 8, 7…asi hasta llegar a 1
  • Hip Thrust 4×15 con lastre
  • Sentadilla búlgara 6×10
  • Peso muerto rumano con gomas o kettlebell 3×15
  • Elevación de talones 2×25
  • Sentadilla lateral 20-15-10

Día 3 (Espalda y biceps)

  • Dominadas horizontales 10*10 descansando 10 segundos entre cada 10. Es decir 100 repeticiones en total rescansando 10 segundos entre cada bloque de 10
  • Biceps con gomas 5*8 (o mancuernas si vas a un gimnasio)
  • Dominadas horizontales agarre supino (pirámide x7, series de 7 con 10 segundos de descanso)*
  • Peso muerto + remo, bien con kettlebel o con gomas 4×10
  • Abdominales (tumbado en el suelo y levantando las piernas a 90 grados) 3×10
  • Escalador 4×40
  • Remo sentado con gomas (o con máquina) 3×8

*Si dispones de barra de dominadas, tanto este como el anterior lo puedes sustituir por 4 series de repeticiones al fallo.

Día 4 (Full body)

  • Sentadillas 5×8 (Con lastre o para aumentar la complejidad puedes hacer sentadillas a una pierna)
  • Flexión lastrada con palmada (o sin lastre si eres principiante) 5×5
  • Superserie: Flexión hindú + fondos en paralelas 4×15
  • Dominadas horizontales o normales 4×8
  • curl biceps con goma o mancuerna 4×10
  • Circuito hombro + triceps + pecho igual que el del primer día
  • Zancada o subida a cajón 4×8

Día 5 (opcional)

interval training

  • 5 dominadas
  • 10 burpees
  • 15 flexiones
  • 20 sentadillas
  • 30 escalador
  • 40 saltos a la comba
  • 1 minuto de descanso

3 rondas en total

Aquí termina la primera etapa de la programación que como te he dicho tendrá una duración de 4 semanas o si te ves cómodo, eventualmente la puedes alargar otras cuatro más. En la siguiente fase empezaremos con el entrenamiento de fuerza y también trabajaremos la resistencia.

Personalmente, despues de cada día de entrenamiento hago una sesión de aproximadamente una hora de yoga. Esa la puedes suplir por un estiramiento de todo el cuerpo que dure no menos de quince minutos o si te animas con el yoga, hay varios canales el youtube para ir siguiendo las clases. Si necesitas alguna recomendación solo tienes que pedírmela.

Hablemos de sesgos

En casi todos los temas, o por lo menos en la gran mayoría, somos víctimas de nuestros propios sesgos y de nuestra ignorancia. Casi todo lo que pensamos del mundo es incorrecto y propicia que no tengamos ni idea de nada. Eso hace que a menudo tomemos decisiones que son de todo menos racionales y que estemos imbuidos en creencias absurdas que tienen que ver con todo menos con la razón y los datos.

Estas creencias, nos sirven para validar lo que ya pensamos. Esto refleja la tendencia tan humana de buscar una explicación simplona y de una sola causa a cualquier fenómeno por complejo que sea. Queremos creer que las cosas pasan por una sola razón para poder tener una solución bien sencilla y alguien a quien echarle la culpa como veremos hacia el final del artículo.

Por otro lado somos expertos en buscar patrones. Todas las elecciones que hacemos, desde escoger la comida hasta la pareja, son el resultado, no de un misterioso libre albedrío, sino del trabajo de miles de millones de neuronas que calculan probabilidades en una fracción de segundo. La tan cacareada intuición humana es en realidad el reconocimiento de patrones.

Eso en un momento de nuestra evolución suponía una ventaja enorme al indicarnos donde podían estar las presas o los depredadores a ciertas horas o bajo ciertas condiciones. En esa época era mejor detectar patrones que no se encontraban en realidad que saltarse uno que sí y ser víctima de un depredador. El problema es que en la actualidad no necesitamos detectar patrones para asegurar nuestra supervivencia y pero el cerebro sigue encontrando asociaciones entre cosas que no estan relacionadas pero creemos que sí. Por ejemplo, el hecho de que llevar determinada ropa interior hace que ganemos el partido.

Este tipo de supersticiones nos dan sensacion de control sobre el mundo y muchas veces creemos las cosas en funcion de cómo nos hacen sentir, más que en la información disponible. A todos nos gusta pensar que tenemos intuición, así que nos enusiasmamos cuando se da la coincidencia de que estamos pensando en un amigo y justo en ese momento, el amigo nos llama o nos manda un mensaje.

«Creer en gilipolleces es como una politoxicomanía, una vez que empiezas a creer en una, te caben todas las demás»

Ramón Nogueras

La disonancia cognitiva

Muchas gente piensa que, como personas racionales que son, cambiarían su punto de vita si les demostraran que estan equivocados pero no es así. La disonancia cognitiva es una sensación desagradable que tenemos cuando mantenemos dos ideas, opiniones o creencias que son incompatibles. Por ejemplo, el fumador que piensa que el tabaco es malo pero a pesar de todo sigue fumando.

Podemos resolver la disonancia cambiando nuestra conducta para que sea consonante, pero a menudo optamos por la justificación y buscamos una historia que podamos contarnos que elimine y reduzca la disonancia cognitiva. Por ello, el sesgo de confirmación (la tendencia a prestar mucha más atención y a creer más en la información que confirma lo que ya pensabamos y a descartar o ignorar lo que lo contradice) es la solución a la disonancia cognitiva y es lo que más importa cuando explicamos por qué creemos en gilipolleces y, sobre todo, por qué seguimos creyendo en las mismas gilipolleces aunque nos demuestren que no son verdad.

Una de las ideas más estupidas y arraigadas en la sociedad es que rompiendo cosas y desahogando la agresividad de manera violenta del alguna manera como darle puñetazo a un saco de boxeo o a un cojín, nos hará sentirnos mejor. Décadas de investigación han demostrado que lo que ocurre es justo lo contrario. Cuando desahogamos nuestras emociones nos sentimos peor y nos enfacamos aún más.

La teoría de la disonancia cognitiva nos dice que si agredimos a otra persona, sentiremos una fuerte necesidad de justificar el acto, ya que la agresión choca con la visión que tenemos de nostros mismos como personas razonables que no dañarían a inocentes. La forma más fácil de resolver esta disonancia es decidiendo que la otra persona se lo merecía.

Nos protegemos de nuestros errores con una ilusión de realismo alimentada por la disonancia cognitiva. Tenemos la ilusión de que los demas tienen sesgos pero nosotros no.

Debido al sesgo de confirmación, tendemos a olvidadar con más facilidad la informacion que complica poder mantener las opiniones que teníamos. Hay cosas como canciones o poesías que podemos reproducir literalmente pero nuestros recuerdos funcionas más como una reconstrucción que tiene que encajar con las demás. Nuestro cerebro confabula a menudo para que creamos cosas raras, si esas cosas son las que queremos ver.

Teorías de la conspiración

Es demasiado complicado entender cómo funciona la economía global. Por ello es mucho más fácil imaginar que hay un grupo de multimillonarios que mueven los hilos detras del esceario, que controlan los medios de comunicación y que fomentan guerras para enriquecerse. Casi siempre, esto es una fantasía sin fundamento. El mundo contemporáneo es demasiado complicado no solo para nuestro sentido de la justicia sino también para nuestras capacidades de gestión. Nadie (incluyendo multimillonarios, la CIA, los francmasones, los sabios de Sión…) comprende bien lo que ocurre en el planeta de modo que nadie es capaz de mover efectivamente los hilos.

Las teorías de la conspiración cubren diferentes requerimentos. Necesitamos entender nuestro entorno y reducir la incertidumbre y estas teorías ofrecen explicaciones para cosas que no entendemos, con el aliciente de que no sol falsables con facilidad, con lo cual, son idóneas para nuestro sesgo de confirmación. Del mismo modo, estas teorías te hacen sentir parte de la gente lista, de la gente que sabe, te hacen pensar en ti mismo como alguien que tiene los ojos abiertosa la realidad y no como el resto de la masa aborregada que no ven más allá de la superficie. Y te sientes así aunque en realidad seas un matao, más tonto que una mata de abas, porque reduces la disonancia entre cómo debería ser el mundo y cómo es.

Es mucho más fácil creer que tu vida no es lo que tú querrías porque hay poderes ocultos que conspiran para que así sea que aceptar que las cosas son así por un monton de factores complejos entrelazados, muchos de los cuales ni controlas ni comprendes.

Para terminar, solo decir que nunca estaremos libres de autoengaño. Seguramente no podemos alcanzar una racionalidad perfecta, porque nuestra capacidad sensorial es limitada y no podemos percibir todo lo que nos rorea. Nuestra atención es finita y sentimos emociones que modifican nuestra conducta.

Habra veces que nos traguemos un bulo de modo inevitable, veremos solo lo que queremos ver o sacaremos conclusiones incorrectas. Pero hay una cierta evidencia que conocer este tipo de información nos ayuda a ser un poco menos susceptibles de caer en estos errores.

Tener sesgos, fiarnos de los heurísticos o mantener nuestras ideas a toda costa nos convierte en humanos. Sino seríamos como robots lógicos mucho más parecidos los unos a los otros. Aceptar la existencia de los sesgos ajenos es lo que nos cinvierte en mejores humanos.

Para escribir este artículo he utilizado como base el libro «Por qué creemos en mierdas» de Ramón Nogueras. Si os interesa el tema puedo completar esta entrada con alguna otra hablando de más sesgos y heurísticos que nos afectan.

El nacimiento del arte y el espíritu creador

Stefan Zweig entiende el demonio como un remanente del caos original del mundo. Algo que desafía a los hombres creativos, poseídos por él y les arranca de las manos, a la fuerza, el timón de la voluntad de manera que son tambaleados por la tempestad y chocan contra las peñas de su destino.

El demonio es un fermento convulso que empuja al ser, a menudo tranquilo, hacia lo peligroso, hacia el exceso, al éstasis y hasta la anulación de sí mismo.La mayoría de las personas, de manera general sabe adormecer esa fuerza por medio del orden. Solo en momentos aislados ese cosmos interior entra en ebullición y lo domina hasta en las existencias más tiviales y sobre todo en el alma, donde reina esa fuerza que sale del cuerpo.

En cambio, en toda persona con un espíritu creador hay una inquietud que le hace marchar siempre hacia adelante, descontento con su trabajo. Todo cuanto nos eleva por encima de nosotros mismos, de nuestros intereses personales y nos lleva, llenos de inquietud, hacia interrogantes peligrosas, lo debemos de agradecer a esa porción demoniaca que llevamos dentro.

“Así como los hombres arrancan sus más preciosos metales de las tenebrosas profundidades de las minas, entre los peligros del grisú, muy por debajo de la superficie donde la vida transcurre segura y tranquila, así el artista consigue sus verdades más resplandecientes, sus últimos conocimientos, sólo de los abismos más peligrosos de su naturaleza” Ese demonio se apodera de estos hombres que no saben domarlo a tiempo y con sus manos les arranca la voluntad arrastrándolos como un buque sin timón. La inquietud siempre es el primer síntoma. Inquietud en la sangre. Inquietud en los nervios. Inquietud en el espíritu. Ese demonio interior, no puede alcanzar la inmensidad si no es destruyendo todo lo terrenal por lo que el cuerpo que lo encierra se dilata primero y luego estalla por la presión interior.

Todo espíritu creador cae facilmente en la lucha contra el demonio. Cuando este reina como amo y señor en el alma del poeta, surge un arte de embruiaguez, de exaltación, convulso y de borrachera. La tensión creadora es tan terrible para el pobre huesped que se olvida de comer, se olvida de dormir, se olvida de su propia vida. Aquel a quien el demonio estrecha su puño, se ve arrancado de la realidad.

Cuando la ciudad de Siracusa fue conquistada, los soldados penetraron en ella y empezaron a saquearla. Uno de ellos entró en casa de Arquímedes encontrando a un matemático en medio de su jardín donde con su bastón dibujaba figuras geométricas. Entonces se abalanzó sobre él con la espada desnuda y el pensador solo, poseído por ese demonio y en estado de concentración creadora solo murmuraba: “no alteres mis círculos”. No se había perdacado de los gritos vencedores ni los estertores de sus compatriotas asesinados. No sabía que el enemigo había ocupado la ciudad. En aquel instante de extrema concentración no estaba en Siracusa , estaba en su problema matemático.

Cada vez que surge algo que antes no existía, como por ejemplo cuando nace un niño, nos vence la sensación de que ha acontecido algo sobrenatural. Como un milagro creado por un Dios ajeno. Cuando ese algo no tiene una duración determinada sino que tiene fuerza para sobrevivir a nuestra propia época y a todos los tiempos por venir, ese milagro solo aparece en la esfera del arte.

De repente el artista ha creado de la nada algo que es más persistente que la madera o que la piedra y por encima de todo, más persistente que nuestra propia vida. Por medio de él, lo inmortal se ha hecho visible a nuestro mundo transitorio.

Cuando el demonio posee al artista, este no tiene tiempo ni lugar de observarse a sí mismo cuando se halla en el estado apasionado de la creación. Un estado al que los griegos se referían como ekstasis, que no significa otra cosa que “fuera de sí mismo” y que hace que el artista no se encuentre en otro sitio que en su obra

Un día un amigo de Balzac entro en su estudio. Balzac, que estaba trabajando en una novela se levantó de golpe, tomó a su amigo por el brazo y le dijo con lágrimas en los ojos “¡Qué horror! La duquesa de Langeais ha muerto”. Su amigo nunca había oido hablar de tal princesa, que no era sino una de las figuras de la novela de Balzac. Salvando todas las distancias y sin querer compararme con Balzac, es algo que yo he experimentado en la creación de una de mis novelas.

Toda creación debe materializarse y convertirse en materia para que la comprendamos. Una flor no es todavía una flor cuando permanece encerrada en su capullo o su germen bajo la tierra. Solo lo es cuando se despliega visiblemente su forma y color

A veces pasa que durante el proceso de creación, esa lucha contra el demonio que quiere salir se convierte en una lucha encarnizada y a muerte. Beethoven por ejemplo luchaba contra su genio como Jacob con el ángel, hasta que le concediese lo último y supremo. Sufría todos los dolores terrenales posibles antes del alumbramiento. Garabateaba mil páginas, introducía cambio tras cambio, con rasgos salvajes ensuciaba toda la hoja y empezaba de nuevo, siempre insatifecho y ansioso por un mayor grado de perfección. En cambio Mozart era todo lo contrario. Su proceso de creación era bienaventurado, sin apenas trabajos preparatorios ni apuntes. No le hacía falta buscar la melodía sino que esta venía a él. Mozart juega con su arte como el viento con las hojas. Bethoven lucha contra la música como Hércules y la Hidra. En cambio, el resultado final era perfecto y armonioso en ambos casos.

Goethe, el gran autor alemán, empezó su drama Fausto a los 18 años y lo terminó con 82. En cambio Lope de Vega era capaz de escribir un drama en 3 días sin detener la pluma.

En los últimos años de su vida, Van Gogh pintaba hasta 3 y a veces 4 cuadros por día. Aún no se había secado el primero y ya había acabado el segundo. En cambio Leonardo dedicaba a un solo cuadro, su Mona Lisa, dos o tres años, una sola hora al día o como mucho dos.

A veces ese demonio no sigue al artista a lo largo de toda su vida en un estado permanente de creación, sino que muchos artistas no son capaces de escribir ni siquiera una línea cuando no se sientes llamados por él. Hasta un músico como Richard Wawner sufría semejantes épocas de vacío absoluto. Durante 5 años en la mitad de su vida, cuando ya había producido Thanhauser y Lohengrin, se sintió incapaz de escribir un solo compás de música.

Todo camino que conduce a la perfección es adecuado y cada artista no debe ir por más que por el suyo propio. Sería interesante participar en el secreto de creación de una obra. Admirar un cuadro de Rembrant por ejemplo y a su vez ver los dibujos y los croquis, los esbozos correspondientes y lo que ha rechazado el autor o lo que ha colocado en la obra.

Nunca comprenderemos una obra con solo mirarla. Ninguna obra de arte se manifiesta con toda su grandeza y profundidad. Cada obra de arte quiere ser conquistada, como una mujer antes de ser amada. Cuanto más nos esforzamos por penetrar en el ministerior personal del autor, más nos acercamos al demonio de su arte.

Este artículo lo he escrito utilizando como base “El misterio de la creación artística” de Stefan Zweig y “La lucha contra el demonio” del mismo autor. ambos libros muy recomendables

SIGMADIEZ